Reflexión diaria
Venimos a ser miembros unos de otros.
Se llama (la oblación eucarística) participación, porque por medio de ella participamos de la Divinidad de Jesús. Se dice comunión, y lo es realmente, porque por ella comulgamos nosotros con Cristo y recibimos su carne y su Divinidad, y por medio de ella nos unimos y comulgamos unos con otros, ya que, por participar de un mismo pan 1Cor 10,17, todos somos un mismo cuerpo de Cristo y una misma sangre, y venimos a ser miembros unos de otros, puesto que somos concorpóreos de Cristo.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia
Sobre la Fe Ortodoza L.4 c.13
Reflexión diaria
De la Eucaristía se obtiene la máxima eficacia.
De la Liturgia, sobre todo de la Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella glorificación de Dios, a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin.
Concilio Vaticano II
Sacrosanctum Concilium, n. 10
Reflexión diaria
En cada Santa Misa, Dios nos dice: Te amo.
En cada Santa Misa, Dios nos dice a cada uno: «Te amo». Nos besa como una madre a su niño. Él nos ve en su Hijo, nos trata como «hijos en el Hijo» y nos dice: Tú eres mi Hijo, muy amado, en quien me complazco Mt 17,5. Nosotros deberíamos responder, con los labios y con el corazón, pero sobre todo con nuestra vida: «Señor, te amo».
P. Carlos Miguel Buela
Nuestra Misa
Reflexión diaria
María Eucaristía.
Si crees que es demasiado para ti, que es una tarea muy difícil y te detiene el recuerdo de tus debilidades, mira a María, llama a María, Ella que vivió siendo Eucaristía te acompañará en tu caminar.
Eglis de Jesús Cayama
Ser Eucaristia, catolicosconaccion.com
Reflexión diaria
En la Eucaristía María extiende y perpetúa su Maternidad Divina.
San Agustín, Doctor de la Iglesia, decía:
En la Eucaristía «María extiende y perpetúa su Maternidad Divina».
Y hablando sobre su madre Santa Mónica: «Ella no dejó pasar un día sin estar presente en el Divino Sacrificio ante tu Altar, oh Dios».
Reflexión diaria
María nos da la Eucaristía.
María nos da la Eucaristía en oposición al alimento que nos da Eva. María es, además, el sagrario donde ha habitado el Verbo que se ha hecho carne, símbolo de la morada del Verbo en la Eucaristía. El mismo cuerpo de Jesús, nacido de María, es nacido para hacerse Eucaristía.
San Efrén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El mismo Jesucristo que nació de María Virgen.
El mismo Jesucristo que nació de María Virgen; el mismo que estuvo recostado en el pesebre del frío establo; el mismo que recibió el mensaje de los tres Magos, está presente en la Santísima Eucaristía; y como un día en el establo de Belén, también ahora en el Santísimo Sacramento está esperando el homenaje y la adoración de sus fieles.
Siervo de Dios Mons. Tihámer Tóth
Anunciad el Evangelio
Reflexión diaria
En cualquier lugar que se celebra la Santa Misa es Navidad.
Este niño es verdaderamente el Emmanuel, el Dios-con-nosotros. Su reino se extiende realmente hasta los confines de la tierra. En la magnitud universal de la santa Eucaristía, Él ha hecho surgir realmente islas de paz. En cualquier lugar que se celebra la Santa Misa hay una isla de paz, de esa paz que es propia de Dios.
S.S. Benedicto XVI
Homilía, 24 de diciembre de 2010
Reflexión diaria
Una multitud de ángeles baja del cielo para adorar a Jesús Eucaristía.
El santo abad Nilo nos refiere que su maestro San Juan Crisóstomo le dijo un día confidencialmente que, durante la Santa Misa, veía a una multitud de ángeles bajando del cielo para adorar a Jesús sobre el altar, mientras muchos de ellos recorrían la iglesia para inspirar a los fieles el respeto y amor que debemos sentir por Jesucristo presente sobre el altar.
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
Sermón sobre la Santa Misa
Reflexión diaria
La Carne y la Sangre de Jesús son la carne y la sangre maternal de María Santísima.
Si Adán pudo llamar a Eva al ser ella sacada de su costilla: «hueso de mis huesos y carne de mi carne» Gen 2,23, no puede la Virgen María aun con mayor derecho llamar a Jesús «¿Carne de mi carne y Sangre de mi sangre?». Tomado de la «Virgen intacta», la Carne de Jesús es la carne maternal de María; la Sangre de Jesús es la sangre maternal de María. Así pues, no será nunca posible el separar a Jesús de María.
Santo Tomás de Aquino
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Una Navidad y una Pascua perenne.
La Santísima Eucaristía no es tan sólo una Navidad perenne, sino también una Pascua perpetua para nosotros, una Pascua que nos colma de alegría, que nos vivifica, que renueva nuestra alma quebrantada.
Siervo de Dios Mons. Tihámer Tóth
Anunciad el Evangelio
Reflexión diaria
La Navidad a través de la puerta de la Eucaristía.
Queridos amigos, entremos en el misterio de la Navidad, ya cercana, a través de la «puerta» de la Eucaristía: en la cueva de Belén adoremos al mismo Señor que en el Sacramento eucarístico quiso hacerse nuestro alimento espiritual, para transformar el mundo desde dentro, partiendo del corazón del hombre.
S.S. Benedicto XVI
Discurso, 14 de diciembre de 2006
Reflexión diaria
¡Feliz Navidad!

esperanza de vida,
alegría del corazón,
melodía al oído.
Miel en los labios.
Vivir sin Jesús es morir.
Si lo invocas dulcifica el alma.
Si piensas en él te ilumina la inteligencia,
si lo escuchas,
te alimenta el corazón.
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El fiat pronunciado por María y el amén que cada fiel pronuncia.
Hay, pues, una analogía profunda entre el fiat pronunciado por María a las palabras del Ángel y el amén que cada fiel pronuncia cuando recibe el cuerpo del Señor. A María se le pidió creer que quien concibió «por obra del Espíritu Santo» era el «Hijo de Dios» Lc 1, 30.35. En continuidad con la fe de la Virgen, en el Misterio eucarístico se nos pide creer que el mismo Jesús, Hijo de Dios e Hijo de María, se hace presente con todo su ser humano-divino en las especies del pan y del vino.
San Juan Pablo II
Ecclesia de Eucharistia 55
Reflexión diaria
La generación temporal del Hijo de Dios en el seno de María.
La Eucaristía es memorial de la generación temporal del Hijo de Dios en el seno de María. Pasa en la Encarnación algo estupendo: tenemos al Verbo de Dios que asume una naturaleza humana, un cuerpo determinado y un alma individual, y sin embargo no hay en el persona humana. Hay allí una sola persona: la Persona divina del Verbo, que hace las veces de la persona humana.
San Andrés Basset
