Reflexión diaria
Sin la Santa Misa, ¿qué sería de nosotros?
Sin la Santa Misa, ¿qué sería de nosotros? Todos aquí abajo pereceríamos ya que únicamente eso puede detener el brazo de Dios. Sin ella, ciertamente que la Iglesia no duraría y el mundo estaría perdido sin remedio.
Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
Se necesitan tres eternidades.
Para ofrecer bien el Santo Sacrificio se necesitarían tres eternidades: una para prepararla, otra para celebrarla y una tercera para dar gracias.
San Juan Eudes
Reflexión diaria
Grandes auxilios para no caer en pecado mortal.
Si alguno oye devotamente la Santa Misa alcanzará grandes auxilios para no caer en pecado mortal, y se le perdonarán sus defectos y pecados veniales e imperfecciones.
Todos aquellos pasos que uno da para oír Misa, son escritos y contados por su
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Ahuyenta al demonio del pecador.
El oír devotamente Misa y ver el Santísimo Sacramento, ahuyenta al demonio del pecador.
Al que oye Misa entera, no le faltará el sustento necesario y alimento para su cuerpo.
Mientras uno oye Misa no pierde el tiempo, sino que gana mucho, por muy dilatado que el sacerdote se esté en el Santo Sacrificio de la Misa.
Quien por los difuntos oye Misa y ora, por sí mismo trabaja.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Navidad a través de la puerta de la Eucaristía.
Queridos amigos, entremos en el misterio de la Navidad, ya cercana, a través de la «puerta» de la Eucaristía: en la cueva de Belén adoremos al mismo Señor que en el Sacramento eucarístico quiso hacerse nuestro alimento espiritual, para transformar el mundo desde dentro, partiendo del corazón del hombre.
S.S. Benedicto XVI
Discurso, 14 de diciembre de 2006
Reflexión diaria
En cualquier lugar que se celebra la Santa Misa es Navidad.
Este niño es verdaderamente el Emmanuel, el Dios-con-nosotros. Su reino se extiende realmente hasta los confines de la tierra. En la magnitud universal de la santa Eucaristía, Él ha hecho surgir realmente islas de paz. En cualquier lugar que se celebra la Santa Misa hay una isla de paz, de esa paz que es propia de Dios.
S.S. Benedicto XVI
Homilía, 24 de diciembre de 2010
Reflexión diaria
El hombre debería temblar…
El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.
San Francisco de Asís
Reflexión diaria
El alimento espiritual que nos sostiene.
La Santa Misa es el alimento espiritual que me sostiene y sin la cual no podría afrontar un solo día, ni una sola hora la vida de entrega a los pobres que he elegido.
Santa Teresa de Calcuta
Reflexión diaria
Tenemos el cáliz de tu Preciosa Sangre.
Oh Señor, no podemos ir a la piscina de Siloé a la que enviaste al ciego. Pero tenemos el cáliz de tu Preciosa Sangre, llena de vida y luz. Cuanto más puros somos, más recibimos.
San Efrén
Reflexión diaria
La Eucaristía reanima el alma y fortifica aún el cuerpo.
Con frecuencia la Eucaristía reanima el alma y fortifica aún el cuerpo, ¡Oh misericordia infinita de nuestro Soberano Bien! Esta maravilla viene del gran vigor que este Pan de los ángeles comunica al alma y se hace sentir en el cuerpo.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
El amor de Cristo por nosotros transformaría…
Si tan solo pausáramos por un momento para considerar con atención lo que ocurre en este Sacramento, estoy seguro que pensar en el amor de Cristo por nosotros transformaría la frialdad de nuestros corazones en un fuego de amor y gratitud.
Santa Ángela de Foligno
Reflexión diaria
Ni un solo día dejaríamos de ir a la Santa Misa.
¡Ah! Si las almas del purgatorio pudieran volver a este mundo, ¡qué no harían por asistir a una sola Misa! Si pudierais vosotros mismos comprender su excelencia, sus ventajas y sus frutos, ni un solo día querríais pasar sin participar en ella.
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
A la comunión vamos a buscar a Cristo.
A la comunión no vamos como a un premio, no vamos a una visita de etiqueta, vamos a buscar a Cristo para «por Cristo, con Él y en Él» realizar nuestros mandamientos grandes, nuestras aspiraciones fundamentales, las grandes obras de caridad.
Después de la comunión quedar fieles a la gran transformación que se ha apoderado de nosotros. Vivir nuestro día como Cristo, ser Cristo para nosotros y para los demás.
¡Eso es comulgar!
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
En la Santa Misa siempre es más lo que recibimos que lo que damos.
En la Santa Misa siempre es más lo que recibimos que lo que damos. Nosotros le damos a Dios un poco de nuestro tiempo y atención y Él nos da la eternidad y toda su atención. Nosotros le damos un poco de amor y casi siempre tan imperfecto, Él en cambio nos da su infinito y perfectísimo amor divino. Y siempre, cuánto más damos, más recibimos, es decir, cuanto más frecuentemente participamos en la Santa Misa tantísimo más recibimos nosotros.
P. Pedro Rubio hdv
Reflexión diaria
¡Vale tanto la misa!
¡Vale tanto la misa! !Qué gozo siente mi alma al celebrar la Santa Misa! Por muy ofendido, despreciado, blasfemado e injustamente, tratado que sea Dios de parte de muchos hombres… tengo la dicha de dar a Dios infinitamente más gloria que ofensas puede recibir de los pecados de los hombres.
¿Nos explicamos ahora, por qué no se ha roto en mil pedazos al golpe de la ira divina esta tierra pecadora?
¿Nos explicamos por qué hay sol en los días y luna en las noches y lluvias en el tiempo oportuno y comunicación de Dios con los hijos de los hombres?
Hay Misas en la tierra en todos los minutos del día y de la noche se está repitiendo a lo largo del mundo: Por Cristo, con El y en El… todo honor y toda gloria.
San Manuel González
