Reflexión diaria
Acerquémonos a la Eucaristía para que nuestro corazón se encienda.
El fuego es para que arda. Si tenemos en la Eucaristía la brasa, acerquémonos a ella para que nuestro corazón se encienda.
Santa Laura Montoya
Reflexión diaria
La consagración, elemento central de nuestra vida cristiana.
¡Oh, si fuéramos a la Misa a renovar el drama sagrado, a ofrecernos en el ofertorio con el pan y el vino que van a ser transformadas en Cristo pidiendo nuestra transformación! La consagración sería el elemento central de nuestra vida cristiana. Teniendo la conciencia de que ya no somos nosotros, sino que tras nuestras apariencias humanas vive Cristo y quiere actuar Cristo.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Yo me quiero consumir en esta hoguera de amor.
Yo podré, cerca de la Eucaristía, inmolarme en silencio, exponiéndome a los rayos que emite la Hostia divina. Yo me quiero consumir en esta hoguera de amor.
Santa Teresita del Niño Jesús
Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
A través de la Eucaristía se nos da la ocasión de fundirnos en Dios.
La Eucaristía es una manifestación del amor que se vive en la eternidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu. Así se aman Ellos, así se comulgan Ellos, se juntan, se funden, y así como Ellos viven fundidos, me dan a mí la ocasión de fundirme con Ellos a través de la Eucaristía. Y esta fusión hace que ponga en contacto el cielo con la tierra, y al dejar pasar por mí el cielo, produzca una vida, un calambre, un chasquido, y enriquezca mi tribu, mi tienda.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
Jesús desea que lo recibamos.
Me parece más ventajoso comulgar porque Jesús desea que lo recibamos, que porque nosotros deseamos recibirlo.
Santa Laura Montoya
Reflexión diaria
Caminad al calvario en pos de Jesucristo.
El mejor medio de asistir a la Santa Misa es unirnos con la augusta víctima. Haced lo que ella, ofreceos como ella, con la misma intención que ella, y vuestra ofrenda será así ennoblecida y purificada, siendo digna de que Dios la mire con complacencia si va unida a la ofrenda de Jesucristo. Caminad al calvario en pos de Jesucristo, meditando las circunstancias de su pasión y muerte.
Pero, por encima de todo, uníos al sacrificio, comiendo junto con el sacerdote vuestra parte de la víctima. Así la Santa Misa logra toda su eficacia y corresponde plenamente a los designios de Jesucristo.
San Pedro Julián de Eymard
Reflexión diaria
Dos cirios que se funden juntos.
Padre, ¿qué hace Jesús en la comunión?
Se deleita con su criatura. La comunión es como una fusión, como dos cirios que se funden juntos y ya no se pueden distinguir.
Pregunta hecha a San Pío de Pietrelcina
Reflexión diaria
En la Santa Misa se consuma el misterio celestial y espiritual.
…Por esto la Iglesia, es decir la multitud que está constituida en Iglesia y persevera fiel y firmemente en su fe no podrá por nada ser separada de Cristo, ni nada podrá hacer que no permanezca adherida a él e indivisa en el amor. Por esto al consagrar el cáliz del Señor no se puede ofrecer ni agua sola ni vino solo: si uno ofrece sólo vino, se hará presente la sangre de Cristo sin nosotros; si sólo hay agua, se hará presente el pueblo sin Cristo. En cambio, cuando se mezclan ambas cosas hasta formar un todo sin distinción y perfectamente uno, entonces se consuma el misterio (sacramentum) celestial y espiritual…
San Cipriano de Cartago,
Padre de la Iglesia
Reflexión diaria
Imitemos lo que realizamos.
No basta cumplir la acción litúrgica. Ésta, para obtener su efecto de gracia, debe estar acompañada de un triple esfuerzo: en primer lugar quien ofrece la víctima eucarística debe ofrecerse él mismo en sacrificio, «imitando lo que realiza»; luego debe esforzarse por guardar continuamente en el corazón, después de la liturgia, la compunción con la cual ha celebrado ésta; finalmente debe perdonar a todos aquellos que lo han ofendido, condición «sine qua non» («sin la cual no») del perdón que él mismo desea obtener para sí mismo.
San Gregorio Magno, Doctor de la Iglesia
Diálogos
Reflexión diaria
Nos hacemos partícipes de la naturaleza divina.
En la figura de pan se te da el cuerpo, y en la figura de vino se te da la sangre, para que, al tomar el cuerpo y la sangre de Cristo, te hagas partícipe de su mismo cuerpo y de su misma sangre. Así nos convertimos en portadores de Cristo, distribuyendo en nuestros miembros su cuerpo y su sangre. Así, según el bienaventurado Pedro, nos hacemos «partícipes de la naturaleza divina» 2 Pe 1,4.
San Cirilo de Jerusalén, Doctor de la Iglesia
Catequesis XXII, Mistagógica 4
Reflexión diaria
Una mezcla que ya no puede deshacerse.
Puesto que Cristo nos llevaba en sí a todos nosotros, ya que hasta llevaba nuestros pecados, vemos que el agua representa al pueblo, mientras que el vino representa la sangre de Cristo. Así pues, cuando en el cáliz se mezclan el agua y el vino, el pueblo se une con Cristo, y la multitud de los creyentes se une y se junta a aquel en quien cree. Esta unión y conjunción de agua y vino en el cáliz del Señor hace una mezcla que ya no puede deshacerse…
San Cipriano de Cartago,
Padre de la Iglesia
Reflexión diaria
Es necesario que nos inmolemos a nosotros mismos.
Es necesario, cuando celebramos la Santa Misa, que nos inmolemos a nosotros mismos a Dios mediante la contrición del corazón, porque cuando celebramos los misterios de la Pasión del Señor, debemos imitar lo que hacemos. Entonces será una verdadera hostia ofrecida a Dios por nosotros, si hace de nosotros mismos una hostia.
San Gregorio Magno, Doctor de la Iglesia
Diálogos
Reflexión diaria
Os exhorto a no comulgar con una conciencia manchada y corrompida.
También yo alzo la voz, suplico, ruego y exhorto encarecidamente a no sentarse a esta sagrada Mesa con una conciencia manchada y corrompida. Hacer esto, en efecto, nunca jamás podrá llamarse comunión, por más que toquemos mil veces el cuerpo del Señor, sino condena, tormento y mayor castigo.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
4. Unión de caridad.
4. Unión de caridad: En la Misa, también nuestra unión de caridad se realiza en el grado más íntimo. La plegaria de Cristo «Padre, que sean uno», «que sean consumados en la unidad» Jn 17, 22-23, se realiza en el sacrificio eucarístico.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
3. Hacer cosas grandes.
3. Hacer cosas grandes: El hombre quiere hacer cosas grandes por la humanidad; pero ¿dónde hará cosas más grandes que uniéndose a Cristo en la Eucaristía? Ofreciendo la Misa salva la humanidad y glorifica a Dios Padre en el acto más sublime que puede hacer el hombre. El sacerdote y los fieles son uno con Cristo, «por Cristo, con Él y en Él» ofrecemos y nos ofrecemos al Padre.
San Alberto Hurtado
