Reflexión diaria
La Santa Misa diaria nos libra de una mala muerte.
De ser posible asístase todos los días a la Santa Misa, recordando aquellas palabras de San Agustín: Que no morirá de mala muerte, quien asista devotamente y con asiduidad a la Santa Misa.
San Juan Bosco
Reflexión diaria
Las arras, las primicias, la prenda de aquello que nos espera.
La Santa Misa, la Comunión frecuente, son como las arras, las primicias, la prenda de aquello que nos espera, de ese alimento, de ese banquete; es como si fuera un aperitivo de ese banquete; como que él se nos adelanta ya dándosenos como parte de ese banquete que va a ser pleno allá.
S.S. Francisco
Cardenal Jorge Mario Bergoglio
La Eucaristía
Reflexión diaria
Celebrar la Santa Misa para ser santo.
Más que ser santo para celebrar la Santa Misa, celebrar la Santa Misa para ser santo.
Cardenal F. X. Nguyen Van Thuan
El Gozo de la esperanza
Reflexión diaria
Siempre que queramos podemos lavar nuestras almas de todos los pecados.
Jesús en el Sacramento es esta fuente abierta a todos, donde siempre que queramos podemos lavar nuestras almas de todas las manchas de los pecados que cada día cometemos.
San Alfonso María de Ligorio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
En la Comunión tenemos la preparación para el Cielo.
En la Comunión, por tanto, tenemos la preparación para el Cielo. ¡Qué grande será la gracia de morir después de haber recibido el Santo Viático! Poder partir bien reconfortados para este último viaje.
P. Antonio Rivero LC
La Eucaristía, Cap. 33: Eucaristía y Cielo
Reflexión diaria
Al celebrar la Santa Misa nos hacemos santos.
Al celebrar la Santa Misa nos hacemos santos porque lo hacemos in Persona Christi, como in Persona Christi hacemos las meditaciones, la oración, la acción de gracias, la alabanza, la oblación y la intercesión.
Somos intercesores, y estas funciones in Persona Christi nos ayudan a ser santos. Estas funciones renuevan en nosotros la memoria de nuestra ordenación… No se da sólo la memoria… Celebramos y actuamos con Jesús. Nos santificamos porque la Eucaristía es fuente de la nueva evangelización.
Cardenal F. X. Nguyen Van Thuan
El Gozo de la esperanza
Reflexión diaria
El Santo Sacrificio infunde gran devoción y veneración.
Así como el Santo Sacrificio celebrado devotamente infunde gran devoción y veneración, de igual manera celebrado irreverentemente hace perder el concepto y veneración que le son debidos.
San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia
La Misa Atropellada
Reflexión diaria
¿Por qué no se apresuran a oír tantas Santas Misas como puedan?
¡Oh gente engañada!, ¿qué están haciendo? ¿Por qué no se apresuran a las Iglesias a oír tantas Santas Misas como puedan? ¿Por qué no imitan a los ángeles, quienes cuando se celebra una Santa Misa, bajan en escuadrones desde el Paraíso y se estacionan alrededor de nuestros altares en adoración, para interceder por nosotros?
Yo creo que si no existiera la Santa Misa, el mundo ya se hubiera hundido en el abismo por el peso de su iniquidad. La Santa Misa es el soporte poderoso que lo sostiene.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Al comulgar a Jesús en la Eucaristía recibimos igualmente el Cielo.
Al comulgar a Jesús en la Eucaristía, júbilo y gloria del Paraíso, recibimos igualmente el Cielo. Se nos da para mantener viva en nosotros el recuerdo de la verdadera patria y no desfallecer al pensar en ella. Se da y permanece corporalmente en nuestros corazones en cuanto subsisten las especies sacramentales. Una vez destruidas éstas, vuelve nuevamente al Cielo, pero permanece en nosotros por su gracia y por su presencia amorosa. Nos deja los efectos de su presencia: amor, pureza, fuerza, alegría y gozo.
P. Antonio Rivero LC
La Eucaristía, Cap. 33: Eucaristía y Cielo
Reflexión diaria
La Eucaristía es un Cielo anticipado.
Cristo, como muestra de amor, para sostener esa esperanza del Cielo creó el lindo Cielo eucarístico, pues la Eucaristía es un Cielo anticipado. ¿Acaso en la Eucaristía no viene Jesús, bajando a la tierra y trayéndonos ese Cielo consigo? ¿Acaso donde está Jesús no está el Cielo? Si Jesús está sacramentalmente en la Eucaristía, trae consigo también el Cielo.
P. Antonio Rivero LC
La Eucaristía, Cap. 33: Eucaristía y Cielo
Reflexión diaria
Participando en la Santa Misa somos cristificados.
Cuando participamos de la Eucaristía, experimentamos la espiritualización deificante del Espíritu Santo, que no sólo nos configura con Cristo, como sucede en el Bautismo, sino que nos cristifica por entero, asociándonos a la plenitud de Cristo Jesús.
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
No es menos la Palabra de Dios que su Cuerpo.
Conocéis vosotros, los que soléis asistir a los divinos misterios, cómo cuando recibís el Cuerpo del Señor, lo guardáis con toda cautela y veneración para que no se caiga ni un poco de él, ni desaparezca algo del don consagrado. Pues os creéis reos, y rectamente por cierto, si se pierde algo de él por negligencia. Y si empleáis, y con razón, tanta cautela para conservar su Cuerpo, ¿cómo juzgáis cosa menos impía haber descuidado su Palabra que su Cuerpo?
Orígenes, Padre de la Iglesia
Sobre el Éxodo, Homilía 13,3
Reflexión diaria
La Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo.
La Iglesia ha venerado siempre las divinas Escrituras como venera también el Cuerpo del Señor. No cesa de presentar a los fieles el Pan de vida que se distribuye en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo.
Catecismo de la Iglesia Católica, n. 103
Reflexión diaria
Es imperativo instruirse lo más posible acerca de la Eucaristía.
La Iglesia desea y pide que los cristianos no asistan a este Misterio de fe que es la Santa Misa como extraños y espectadores, sino que participen consciente, piadosa y activamente, y procuren instruirse lo más posible acerca de la Eucaristía.
Concilio Vaticano II, Constitución
Sacrosanctum Concilium, n. 48
Reflexión diaria
Sin la Santa Misa, ¿qué sería de nosotros?
Sin la Santa Misa, ¿qué sería de nosotros? Todos aquí abajo pereceríamos ya que únicamente eso puede detener el brazo de Dios. Sin ella, ciertamente que la Iglesia no duraría y el mundo estaría perdido sin remedio.
Santa Teresa de Jesús
Doctora de la Iglesia
