Reflexión diaria
Se convierte en seguida en el cuerpo del Verbo.
El pan, como dice el Apóstol, es santificado por la palabra de Dios y la oración, el cual se convierte en seguida en el cuerpo del Verbo, como Él mismo dijo: Esto es mi cuerpo.
San Gregorio de Nisa
Reflexión diaria
Así lo mandó Jesús mismo.
Los apóstoles en sus comentarios, que son llamados Evangelios, nos transmitieron que Jesús así lo había mandado, esto es, que Él, habiendo tomado el pan y dado gracias, dijo: Haced esto en memoria de mí: esto es mi cuerpo; y que tomando igualmente el cáliz y dando gracias , dijo: Esta es mi sangre.
San Justino Mártir
Reflexión diaria
Siempre la misma fórmula.
La fórmula de consagración, habiendo sido observada por Cristo, usóla siempre la Iglesia Católica.
Catecismo Tridentino
Reflexión diaria
Penetrándose de los más tiernos sentimientos.
Pues que la Santa Misa es la renovación del sangriento sacrificio del Calvario, cuando asistís a ella, o la celebráis, figuraos que asistís o celebráis las exequias del Salvador, penetrándose de los tiernos sentimientos de compunción y de amor de que estaban penetrados la Santísima Virgen y San Juan, José de Arimatea y Nicodemo.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Aquel sacerdote que imita lo que hizo Cristo.
Verdaderamente hace las veces de Cristo aquel sacerdote que imita lo que hizo Cristo.
San Cipriano
Reflexión diaria
Esto es mi cuerpo.
El mismo Señor Jesús clama: Esto es mi cuerpo. Antes de la bendición las palabras celestiales denominan otra cosa; después de la consagración significan su cuerpo.
San Atanasio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La oblación es la misma.
La oblación es la misma, quienquiera que sea el que ofrece, Pablo o Pedro; es la misma que Cristo dio a los discípulos y que ahora hacen los sacerdotes… Pues así como las palabras que Dios pronunció son las mismas que ahora dice el sacerdote, así es la misma oblación, como también el Bautismo que nos dio… Y este es, pues, el cuerpo de Cristo y aquél.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Para la vida y salud de todo hombre.
Desde que el Señor dijo Esta es mi carne, Esta es mi sangre, siempre que se obró con estas palabras y esta fe, ese pan supersustancial y ese cáliz consagrado con solemne bendición aprovechó para la vida y salud de todo hombre.
San Cipriano
Reflexión diaria
Primero dio gracias y bendijo el pan.
Porque así como Cristo, después de tomar en sus manos los cinco panes y los dos peces miró al cielo y los bendijo antes de partirlo y distribuirlo a sus discípulos, y así como dio gracias a Dios antes de resucitar de los muertos a Lázaro, gritando con voz fuerte: Lázaro, sal fuera, así también en la institución de la Eucaristía primero dio gracias y bendijo el pan y en seguida lo consagró diciendo: Esto es mi cuerpo.
P. Gregorio Alastruey
Tratado de la SS Eucaristía
Reflexión diaria
¡Señor, danos siempre de ese pan!
En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.
Evangelio según San Juan 6, 32-34
Reflexión diaria
Comulgad en forma de Viático.
Cada vez que os acerquéis al sagrado banquete, comulgad en forma de Viático, y luego guardad con sumo cuidado día y noche vuestro corazón, tabernáculo vivo de Jesús Eucarístico; el corazón de el que comulga ó celebra, que obra de esta suerte, no tardará en concebir el fuego del santo amor.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Que vuestro corazón sea un tabernáculo vivo.
El día que comulgáis debéis conduciros de manera que vuestro corazón sea un tabernáculo vivo del amabilísimo Jesús. Visitadle a menudo en lo interior de vos mismo, y ofrecedle los homenajes, los sentimientos y las acciones de gracias que os inspire el santo amor.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Ejercer una gran vigilancia sobre la lengua.
La más digna preparación para acercarse a la Sagrada mesa es tener el corazón bien limpio y purificado, ejercer una gran vigilancia sobre la lengua, que es la primera que toca el Santísimo Cuerpo de Jesús, tener una fe viva y una profunda humildad, de donde nace un gran conocimiento de Dios y de nuestra nada.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Acercaos muy a menudo a los santos Sacramentos.
Para conservar e inflamar más y más el fuego del divino amor en vuestro corazón, acercaos muy a menudo, por cuanto vuestros deberes lo permitan, a los santos Sacramentos de la Confesión y Comunión. La Sagrada Eucaristía reanima el alma y robustece al mismo cuerpo, cuando se recibe con las debidas disposiciones. ¡Oh misericordia infinita de nuestro Soberano Bien!
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Yo os conjuro vivamente a comulgar con frecuencia.
La Santa Comunión es el medio más eficaz que se pueda imaginar para unirse a Dios. ¡Oh, qué inmensos son los tesoros que se encierran en la divina Eucaristía! Yo os conjuro vivamente a vosotros todos que vivís en el mundo a comulgar con frecuencia y a prepararos bien para este divino banquete.
San Pablo de la Cruz
