Reflexión diaria
La conmemoración de aquella hostia que Cristo ofreció.
No ofrecemos otra oblación que la que Cristo ofreció por nosotros; esto es, su sangre.
No es otra oblación, sino la conmemoración de aquella hostia que Cristo ofreció.
Santo Tomás de Aquino
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
De nuevo se inmola por nosotros en este misterio.
Libra el alma de la eterna perdición esta víctima singular, la cual por el misterio nos renueva la muerte del Unigénito, porque, aunque resucitado de entre los muertos, ya no muere, ni la muerte tiene ya dominio sobre él; sin embargo viviendo en sí mismo inmortal e incorruptible, de nuevo se inmola por nosotros en este misterio.
San Gregorio Magno
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Cristo se inmola todos los días en provecho de los pueblos.
¿No es verdad que Cristo se inmoló una sola vez en sí mismo, y, sin embargo en el sacramento es inmolado no sólo en todas las solemnidades de Pascua, sino que se inmola todos los días en provecho de los pueblos? Y no miente el que preguntando respondiere que él es inmolado.
San Agustín
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Reverenciad a Cristo inmolado por nosotros.
¡Reverenciad, pues, reverenciad esta mesa de la cual todos somos partícipes, a Cristo inmolado por nosotros, al sacrificio puesto sobre esta mesa!
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Resurrección a la gloria de Dios Padre.
Nuestros cuerpos nutridos de la Eucaristía y sepultados en la tierra y resueltos en ella resucitarán a su tiempo otorgándoles el Verbo de Dio la resurrección a la gloria de Dios Padre.
San Ireneo de Lyon
Reflexión diaria
Él se une con nosotros y nosotros a la vez nos unimos con Él.
Así como si uno a la cera derretida añade otra cera, hace de ambas una sola cosa, así por la participación del cuerpo y preciosa sangre de Cristo, Él se une con nosotros y nosotros a la vez nos unimos con Él. Lo que es corruptible por su naturaleza no puede ser vivificado de otra manera, sino estando corporalmente unido a su cuerpo, el cuerpo del Unigénito, que es la vida por esencia.
San Cirilo de Alejandría
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Somos un cuerpo y miembros de su carne y de sus huesos.
Somos un cuerpo y miembros de su carne y de sus huesos. Y para que lo seamos no sólo por amor, sino también en realidad, mezclémonos con aquella carne; esto es lo que hace el manjar que él nos dio para mostrarnos cómo hierve su corazón de amor hacia nosotros; por eso se aglutinó con nosotros y se constituyó con nosotros en un cuerpo, para que seamos como un cuerpo unido a la Cabeza.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Vida Eterna
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día.
Evangelio según San Juan 6,54
Reflexión diaria
Concorpóreo y consanguíneo con Cristo.
Se te da el cuerpo y la sangre de Cristo para que, al recibirlos, te hagas concorpóreo y consanguíneo con él. Pues así como nos hacemos cristíferos, al penetrar su cuerpo y su sangre en nuestros miembros, así según San Pedro, nos hacemos consortes de la naturaleza divina.
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La resurrección gloriosa a los que dignamente comulgan.
Así como a la carne de la Santísima Virgen, que llevó nueve meses en sus purísimas entrañas el cuerpo de Cristo, le era debida por gran congruencia la resurrección gloriosa… así, salva la debida proporción, no tan pronto, sino a su tiempo, se debe por decencia la resurrección gloriosa a los que dignamente comulgan.
P. Gregorio Alastruey
Tratado de la SS Eucaristía
Reflexión diaria
Elimina toda la corrupción que hay en nosotros.
Nuestro Señor Jesucristo por su carne nos infunde la vida y deposita en nosotros como cierta semilla de inmortalidad, con la que elimina toda la corrupción que hay en nosotros.
San Cirilo de Alejandría
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Esperanza de la resurrección.
Nuestros Cuerpos que reciben la Eucaristía ya no son corruptibles, porque tienen la esperanza de la resurrección.
San Ireneo de Lyon
Reflexión diaria
Medicamento de inmortalidad.
San Ignacio de Antioquía Martir, llama al pan eucarístico «medicamento de inmortalidad, antídoto para no morir, sino para vivir siempre en Jesucristo».
Reflexión diaria
Semilla de la inmortalidad.
A este cuerpo nuestro caduco y deleznable la hostia divina hace que en su día resucite; porque el cuerpo inmortal de Cristo infunde en él la semilla de la inmortalidad, que ha de brotar alguna vez.
S.S.Leon XIII
Reflexión diaria
Prenda de gloria futura y de felicidad perpetua.
Quiso Cristo que el sacramento de la Eucaristía sea además prenda de gloria futura y de felicidad perpetua.
Concilio de Trento
