Reflexión diaria
Distribuyen a todos los presentes pan y vino eucarístizados.
…Cuando el sacerdote que preside ha hecho la acción de gracias y el pueblo le ha respondido, los que entre nosotros se llaman diáconos, distribuyen a todos los presentes pan y vino eucarístizados y después se lo llevan a los ausentes.
San Justino Mártir, año 155 dc
Reflexión diaria
El sacerdote da gracias largamente.
…Cuando termina esta oración nos besamos unos a otros. Luego se lleva al que preside a los hermanos el pan y una copa con vino y un poquito de agua mezclados. El sacerdote los toma y eleva la alabanza y gloria al Padre del Universo, por el Nombre del Hijo y del Espíritu Santo y da gracias (en griego= eucaristía) largamente porque hemos sido hallados dignos de estos dones. Cuando terminan las oraciones y las acciones de gracias todo el pueblo presente pronuncia una aclamación diciendo: Amén…
San Justino Mártir, año 155 dc
Reflexión diaria
El día que se llama día del sol (domingo) tiene lugar la reunión.
El día que se llama día del sol (domingo) tiene lugar la reunión, en un mismo sitio, de todos los que habitan en la ciudad o en el campo. Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los profetas, tanto tiempo como sea posible. Cuando el lector ha terminado, el sacerdote que preside toma la palabra para incitar y exhortar a la imitación de tan bellas cosas. Luego nos levantamos todos juntos y oramos por nosotros… y por todos los demás, donde quiera que estén, a fin de que seamos hallados justos en nuestra vida y en nuestras acciones y seamos fieles a los mandamientos para alcanzar así la salvación eterna…
San Justino Mártir, año 155 dc
Reflexión diaria
El que recibe a Cristo por ser Cristo recibe a Cristo por premio.
¡Qué gran privilegio, qué maravilloso honor el haber sido llamados a la fe católica! Pues sólo el católico puede recibir al Cristo hecho verdadera persona, en su Cuerpo y su Sangre, en cada Misa y, según la propia palabra del Verbo Encarnado cuando dijo que «el que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá igual premio que el profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, recibirá el mismo premio que el justo» Mt 10,41, recibir el mismo premio que su Señor, «porque recibe la Sagrada Eucaristía por ser Cristo» es decir, el ser verdadero hijo de Dios, el ser santo.
Eglis de Jesús Cayama
Ser Eucaristia, catolicosconaccion.com
Reflexión diaria
Dios se sirve de la Eucaristía para cambiarnos.
La Iglesia nos traza el camino de la santidad, especialmente a través del encuentro con Cristo en la Eucaristía y en la Confesión. Si se lo permitimos, Dios va a usar estos medios para cambiarnos, para transformarnos en personas que tengan un corazón lleno de misericordia, personas amables y humildes, mansas de corazón y pacientes.
Mons. José Gómez
Arzobispo de Los Ángeles, CA USA
3 de junio 2014
Reflexión diaria
Tendremos siempre los mismo sueños y deseos de Dios.

Si comulgamos a Cristo tendremos siempre los mismo sueños y deseos de Dios, así que una sociedad con eucaristía, ni sufre de hambre ni se llena de banalidades.
P. Hervert Lizcano ocd
Reflexión diaria
¡Señor mío y Dios mío!
¡Señor mío y Dios mío, quítame todo lo que me aleja de ti!
¡Señor mío y Dios mío, dame todo lo que me acerca a ti!
¡Señor mío y Dios mío, despójame de mí mismo para darme todo a ti!
San Nicolás de Flüe
Reflexión diaria
Hacemos el mayor bien que jamás pueda hacerse.
Cuando participamos en la Santa Misa, hacemos el mayor bien que jamás pueda hacerse. Pues todo el bien que Jesús mismo hizo durante toda su vida, todos los infinitos beneficios que adquirió para bien de todos, todo, todo nos lo dona en la Santa Misa, y nosotros, recibiéndolo a Él mismo, que es recibir todo, tenemos en nuestras manos la posibilidad de donarlo todo como Él mismo lo hizo, donarlo todo a nuestro amadísimo Padre, a la humanidad entera, donar a Jesucristo mismo, su Santo Sacrificio, y esto con la misma fuerza con que Él mismo se donó a sí mismo, y haciendo así hacemos tanto bien cuanto él mismo ha hecho.
P. Pedro Rubio hdv
Reflexión diaria
Recuérdate de Jesucristo.
Recuérdate de Jesucristo. Cuando estoy en la Misa, es ahí que está dando su vida por mí. Y así profundizas el Misterio. Y cuando no vas a Misa, pero vas a orar ante el Tabernáculo, recuérdate que él está ahí y que ha dado su vida por ti. La memoria. Fue el mandato que Jesús le dio a los suyos: «Hagan esto en memoria mía». Es decir, cada vez que realicen esta celebración, recuérdense de mí; cada vez que vayan a orar ante el tabernáculo, recuérdense de esto. Y no se olviden de lo que San Pablo le decía a su discípulo, también obispo: ¡Recuérdate de Jesucristo! (cfr 2 Tm 2,8)**
S.S. Francisco
Encuentro con el Movimiento Eucarísitico Juvenil
agosto 7, 2015
Reflexión diaria
La gracia de la memoria.
La gracia de la memoria… es ir ahí, al Calvario, donde Jesús dio su vida por mi. Cada uno de nosotros debe decir esto. Y con esta memoria, viendo a Jesús, recibiendo el Cuerpo y la Sangre de Jesús, tú profundizas el misterio de la Eucaristía.
S.S. Francisco
Encuentro con el Movimiento Eucarístico Juvenil
agosto 7, 2015
Reflexión diaria
La profundidad de la Eucaristía.
Papa Francisco: ¿qué le diría a los jóvenes para que descubran La profundidad de la Eucaristía?
Siempre ayuda pensar en la Última Cena. Aquella palabra que Jesús dijo cuando nos dio el pan y el vino, su Cuerpo y su Sangre: «Hagan esto en memoria mía». La memoria de Jesús está presente ahí; la memoria de Jesús, en cada Misa, está ahí y ¡nos salva ahí! La memoria de ese gesto de Jesús, que después se fue para el Huerto de los Olivos para dar inicio a su Pasión. ¡La memoria de un amor tan grande que ha querido dar su vida por mí! Cada uno de nosotros puede decir esto.
S.S. Francisco
Encuentro con el Movimiento Eucarísitico Juvenil
agosto 7, 2015
Reflexión diaria
El don más grande que sacia el alma y el cuerpo.
«Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed» (Jn. 6,35). Y ésta es la referencia a la Eucaristía, el don más grande que sacia el alma y el cuerpo. Encontrar y recibir en nosotros a Jesús, «pan de Vida», da significado y esperanza al camino a menudo tortuoso de la vida. Pero este «»pan de Vida» nos es dado con una tarea, es decir, para que podamos, a su vez, saciar el hambre espiritual y material de los hermanos, anunciando el Evangelio por doquier. Con el testimonio de nuestra actitud fraterna y solidaria hacia el prójimo, hagamos presente a Cristo y su amor en medio de los hombres.
S.S. Francisco
Angelus agosto 2, 2015
Reflexión diaria
Es necesario que nos inmolemos a nosotros mismos.
Es necesario, cuando celebramos la Santa Misa, que nos inmolemos a nosotros mismos a Dios mediante la contrición del corazón, porque cuando celebramos los misterios de la Pasión del Señor, debemos imitar lo que hacemos. Entonces será una verdadera hostia ofrecida a Dios por nosotros, si hace de nosotros mismos una hostia.
San Gregorio Magno, Doctor de la Iglesia
Diálogos
Reflexión diaria
4. Unión de caridad.
4. Unión de caridad: En la Misa, también nuestra unión de caridad se realiza en el grado más íntimo. La plegaria de Cristo «Padre, que sean uno», «que sean consumados en la unidad» Jn 17, 22-23, se realiza en el sacrificio eucarístico.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
3. Hacer cosas grandes.
3. Hacer cosas grandes: El hombre quiere hacer cosas grandes por la humanidad; pero ¿dónde hará cosas más grandes que uniéndose a Cristo en la Eucaristía? Ofreciendo la Misa salva la humanidad y glorifica a Dios Padre en el acto más sublime que puede hacer el hombre. El sacerdote y los fieles son uno con Cristo, «por Cristo, con Él y en Él» ofrecemos y nos ofrecemos al Padre.
San Alberto Hurtado
