Reflexión diaria
2. Ser como Dios.
2. Ser como Dios: El hombre siempre ha aspirado a ser como Dios, a transformarse en Dios, la sublime aspiración que lo persigue desde el Paraíso. Y en la Eucaristía ese cambio se produce: el hombre se transforma en Dios, es asimilado por la divinidad que lo posee; puede con toda verdad decir como San Pablo: «ya no vivo yo, Cristo vive en mí» Gál 2, 20.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
1. La Felicidad.
1. La Felicidad: El hombre quiere la felicidad y la felicidad es la posesión de Dios. En la Eucaristía, Dios se nos da, sin reserva, sin medida; y al desaparecer los accidentes eucarísticos nos dejan en el alma a la Trinidad Santa, premio prometido sólo a los que coman su Cuerpo y beban su Sangre.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Todas las aspiraciones más sublimes realizadas en la Eucaristía.
Toda santidad viene del sacrificio del Calvario, él es el que nos abre las puertas de todos los bienes sobrenaturales. Todas las aspiraciones más sublimes del hombre, todas ellas, se encuentran realizadas en la Eucaristía.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
La única Eucaristía de la que se alimenta el mundo no cristiano.
La única Biblia que leen los llamados alejados es la vida de los cristianos. Y podríamos añadir: somos nosotros, es nuestra vida, la única Eucaristía de la que se alimenta el mundo no cristiano.
Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan
Testigos de la esperanza
Reflexión diaria
La devoción eucarística y la devoción mariana.
La Comunión no es para nutrirme yo sino para que Cristo me absorba y se nutra el Cuerpo Místico. Quiero comulgar mejor, más preparado. Me lo ha sugerido el Padre B., que se encontraba aquí de casualidad. Por otro lado, si aquí recibí la gracia de comulgar diariamente (1944), no está fuera de lugar la gracia de hacerlo mejor. Dios no da obligaciones sin dar las gracias para llevarlas a cabo. ¿Cuáles son las gracias de este siglo? La devoción eucarística y la devoción mariana.
Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw
Reflexión diaria
Ser fiel a mi vocación, que es mi Misa.
Nos acercamos a la comunión. Cristo, que vino al mundo por amor a nosotros, reclama con insistencia nuestro amor. Qué momento mejor que el de la Comunión para expresarle ese amor que, como todo amor auténtico, tiende a la imitación del ser amado, a la unión con lo que se ama… Comunión, común unión: Con Jesús Encarnado… en la Eucaristía; con la Virgen; con la Iglesia, porque todos estamos unidos con el mismo Jesús; y también comunión con nuestros hermanos. Este aspecto social de la comunión no siempre es recordado. Debo tener más adoración, más ofrecimiento, más entrega a Dios en la Misa. Ser fiel a mi vocación, que es mi Misa.
Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw
Reflexión diaria
Arrastrando el mundo entero tras de sí.
Comunión con la Iglesia y con la Virgen: buscar nuestra verdadera felicidad. Comunión con nuestros hermanos para así mejor revelarles el amor invisible de Dios por ellos. «Arrastrando el mundo entero tras de sí», como hizo Cristo sobre la Cruz, hacia «nuestra ciudad definitiva que está en el Cielo». Todos esos sentimientos se encuentran y resumen en la Comunión por la cual participamos en la Misa, sacrificio Eucarístico, en unión con Jesús en su muerte y en su vida.
Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw
Reflexión diaria
Solidario con Cristo, soy crucificado con Él.
Si la Misa nos recuerda la vida de Cristo, qué aportamos a la Misa si no aportamos nuestra vida personal.
La Misa es la Redención traída a nuestros tiempos para que luego los miembros del Cuerpo Místico la lleven a todos los hombres. Solidario con Cristo, soy crucificado con Él.
Quiero comulgar frecuentemente, y buscar así la unión íntima con Cristo.
Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw
Reflexión diaria
Nos transubstanciamos espiritualmente con Jesucristo Víctima.
Al participar personalmente en el estado de víctima de Jesucristo, nos transformamos en la Víctima divina. Como el pan se transubstancia realmente en el cuerpo de Cristo, así todos los fieles nos transubstanciamos espiritualmente con Jesucristo Víctima. Con esto, nuestras inmolaciones personales son elevadas a ser inmolaciones eucarísticas de Jesucristo, quien, como Cabeza, asume y hace propias las inmolaciones de sus miembros.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
María está presente en todas nuestras celebraciones eucarísticas.
María está presente con la Iglesia, y como Madre de la Iglesia, en todas nuestras celebraciones eucarísticas. Así como Iglesia y Eucaristía son un binomio inseparable, lo mismo se puede decir del binomio María y Eucaristía. Por eso, el recuerdo de María en la celebración eucarística es unánime, ya desde la antigüedad, en las Iglesias de Oriente y Occidente.
San Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 57
Reflexión diaria
El Santísimo Sacramento es el centro cualitativo del cosmos y de la historia.
En la Eucaristía Cristo está realmente presente y la Santa Misa es memorial vivo de su Pascua. El Santísimo Sacramento es el centro cualitativo del cosmos y de la historia. Por eso constituye un manantial inagotable de pensamiento y de acción para cualquiera que esté en búsqueda de la verdad y quiera cooperar con ella.
S.S. Benedicto XVI
Discurso, 14 de diciembre de 2006
Reflexión diaria
Junto con Jesús nos ofrecemos nosotros mismos.
En el Altar ya no es sólo Jesús quien se ofrece a su Padre… Jesús en el altar es ofrecido a Dios no sólo por sí mismo y no sólo por el sacerdote, sino también por todos los que asisten a la Misa. Y, además, junto con Jesús nos ofrecemos nosotros mismos, con nuestras alegrías, nuestros sufrimientos, nuestra vida entera. Es decir que la Misa no es un espectáculo al que se asiste, sino un drama en el que tenemos un papel que desempeñar y podemos estar tanto o más mezclados en él de lo que estuvieron sus propios Apóstoles.
Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw
Reflexión diaria
El alma queda incorporada al sacrificio de Jesús.
La Santa Misa es una vida nueva, por donde se puede hacer la gran ofrenda, porque al pasar por ella, el alma queda incorporada al sacrificio de Jesús.
A través de la Santa Misa, la vida se convierte en un gran ofertorio de amor.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega
Sedienta de Eucaristía
Reflexión diaria
Para que incendiemos a los demás con el ardor de su amor.
La Eucaristía es el Pan de Vida que me da fuerza para todo esto. Es la prueba más elocuente de su Amor y el medio más poderoso para aumentar en nosotros su misma caridad. Él se nos da diariamente para consumir nuestros corazones con su fuego purificador y transformador, para que incendiemos a los demás con el ardor de su amor.
San Damián de Molokai
Reflexión diaria
¡Escuchas sin palabras!
Jesús, en la Eucaristía escuchas sin palabras cuanto el corazón quiere decir.
Santa Laura Montoya
