Reflexión diaria
La unión con Cristo y de unos con otros es absoluta.
Pues si la unión con Cristo y de unos con otros es absoluta, nos unimos también, en cuanto a las voluntades, con todos los que juntamente con nosotros comulgan. Pues esta unión viene a realizarse por voluntad y no sin nuestro consentimiento: Porque todos somos un solo cuerpo, porque participamos de un mismo pan, como dice San Pablo 1 Cor 10,17.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia
Sobre la Fe Ortodoza L.4 c.13
Reflexión diaria
Ser María para Jesús.
Quisiera ser como María, ser María para Jesús, ocupar el puesto de su madre. En mis Comuniones, a María la tengo siempre presente. De sus manos quiero recibir a Jesús, ella debe hacerme una sola cosa con Él. Yo no puedo separar a María de Jesús. ¡Salve! ¡Oh Cuerpo nacido de María! ¡Salve María, aurora de la Eucaristía!
Beata María Cándida de la Eucaristía
Reflexión diaria
Un encuentro cotidiano muy personal e íntimo con el Señor.
Revisando nuestra propia práctica eucarística, sostenidos por una fe viva en la presencia de Jesús y en su amor, aspiremos a lo óptimo, es decir, a hacer del encuentro con la Eucaristía un encuentro cotidiano muy personal e íntimo con el Señor, tal, que esa presencia se vea reflejada en nuestra conducta diaria, revelándose y manteniéndose siempre a la altura de nuestra fe.
Mons. Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en México
Quinto Congreso Eucarístico Nacional Tijuana 2011
*S.S. Benedicto XVI, 11 de septiembre de 2011
Reflexión diaria
Tercera plegaria eucarística de San Juan Damasceno.
Tengo herido el corazón; me ha derretido el ardor por ti, me ha transformado el amor a ti, ¡oh Señor!; estoy encadenado a tu amor. Quede yo lleno con tu carne; quede yo saciado con tu vivífica y divinizadora sangre; goce yo de tus bienes; sumérjame yo en las delicias de tu Divinidad; sea yo hecho digno de que cuando vengas glorioso salga a tu encuentro, arrebatado yo entre nubes al aire 1 Tes 4,17 con todos tus escogidos, para que te alabe, y te adore, y te glorifique, dándote gracias y confesándote juntamente con tu Padre, que no tiene principio, y con tu santísimo y bueno y vivificante Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia
Tercera plegaria eucarística
Reflexión diaria
Segunda plegaria eucarística de San Juan Damasceno.
Ante las puertas de tu iglesia estoy y no me libro de los malos pensamientos. Pero tú ¡oh Cristo Dios!, que justificaste al publicano Mt 9,9-13, y te compadeciste de la cananea Mt 15,22-28, y abriste al ladrón las puertas del paraíso Lc 23,40-43, ábreme las entrañas de tu bondad, y ya que me acerco y te toco, recíbeme como a la pecadora Lc 7,37-50 y a la hemorroísa Lc 8,43-48. Pues ésta, habiendo tocado tu franja (del manto), fácilmente recobró la salud; y aquélla, habiendo abrazado tus pies inmaculados, obtuvo el perdón de sus pecados. Pero yo , miserable, que me atrevo a recibir todo tu cuerpo, no sea arrojado al fuego, sino recíbeme como a ellas e ilumíname los sentidos del alma, consumiendo los reatos de mis pecados. Por los ruegos de la que te engendró virgen y de las potestades celestiales; porque eres bendito por los siglos de los siglos. Amén.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia
Segunda plegaria eucarística
Reflexión diaria
Primera plegaria eucarística de San Juan Damasceno.
Señor Jesucristo, Dios nuestro, el único que tienes poder para perdonar los pecados a los hombres, no tomes en cuenta, como bueno y amador de los hombres que eres, ninguno de mis deslices conscientes o inconscientes, y hazme digno de recibir sin condenación tus divinos, gloriosos, inmaculados y vivíficos misterios, no para castigo, no para aumento de pecados, sino para purificación y santificación y arras de la vida y del reino futuro, para muralla y socorro contra los enemigos y para destrucción de éstos; para borrar mis muchos delitos. Porque tú eres Dios de misericordia, de compasión y de amor a los hombres; y a ti entonamos la gloria con el Padre y con el Espíritu Santo ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia
Primera plegaria eucarística
Reflexión diaria
Una sola Santa Misa bien oída
Se puede obtener más fácilmente lo que se pide a Dios, y recibir más gracias asistiendo a una sola Santa Misa bien oída, que con todas las más santas acciones que se pudieran realizar.
San Juan Bautista de la Salle
Instrucciones y oraciones para la Santa Misa,
la confesión y la comunión 1,2,5-10
Reflexión diaria
Los consagrados se ofrecen a sí mismos en Cristo.
Al ofrecer la víctima divina, los consagrados se ofrecen a sí mismos con ella; pero lo hacen en fidelidad al propio carisma. Entiende, por tanto, modular también esta acción de gracias con gestos excesivos de amor, cuales son sus votos, en correspondencia al amor excesivo de Cristo redentor.
Cardenal Antonio María Javierre Ortas S.D.B.
Reflexión diaria
Para que nos libre.
…Por lo tanto, que nos toque también (Jesús), o más bien toquémosle nosotros a él por la bendición mística (la Santa Misa), para que nos libre también a nosotros de las enfermedades del alma y de la incursiones del demonio.
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia
Comentario a San Lucas Lc4,38-41
Reflexión diaria
Una fuerza cual conviene a Dios.
…Aunque podría obrar milagros sólo con su palabra o con una señal de la cabeza, con todo, para enseñarnos algo de lo que nos era necesario, impone también las manos a los enfermos. Porque convenía que aprendiéramos que aquella carne santa que él se había hecho propia injertando en ella una fuerza cual convenía a Dios, llevaba en sí la eficacia del poder del Verbo. …
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia
Comentario a San Lucas Lc4,38-41
Reflexión diaria
Cuánta utilidad se saca de tocar su santa Carne.
Y considera de nuevo cuánta utilidad se saca de tocar su santa Carne; porque expulsa muchas enfermedades y multitud de demonios, arruina el poder del demonio y sana en un momento a una tan grande muchedumbre…
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia
Comentario a San Lucas Lc4,38-41
Reflexión diaria
Contemplando a María.
Contemplando a María, comprenderemos mejor la fuerza transformadora que posee la Eucaristía. Al escucharla a ella, encontraremos en el misterio eucarístico la valentía y el vigor para seguir a Cristo, buen Pastor, y para servirle en los hermanos.
San Juan Pablo II
Solemnidad de Corpus Christi
10 de junio de 2004
Reflexión diaria
Bésame con el beso de tu boca.
Bésame con el beso de tu boca. (Cant 1,2)
¡Oh, Verbo Eterno, nunca me pareces más grande que cuando te disfrazas de pan para besar más fácilmente mi alma!
La Santa Misa, sí, la Santa Misa es el beso del Eterno a la pobre y frágil criaturilla suya.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
Todo el Misterio del Verbo Encarnado está contenido en la Hostia Santa.
Todo el Misterio del Verbo Encarnado está contenido en la Hostia Santa, con los encantos inefables de la humanidad y la infinita grandeza de la Divinidad, una y otra veladas.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
No somos nosotros los que vivimos la Santa Misa.
La Santa Misa ni se oye, ni se canta, ni se vive. No somos nosotros los que vivimos la Santa Misa, es ella quien nos vive a nosotros. Coge nuestras vidas y las arrolla, las envuelve, las lanza, las sumerge en el infinito, las pierde en lo eterno, las abisma en el misterio.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Sedienta de Eucaristía
