Reflexión diaria
El hombre debería temblar…
El hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las manos del sacerdote.
San Francisco de Asís
Reflexión diaria
El alimento espiritual que nos sostiene.
La Santa Misa es el alimento espiritual que me sostiene y sin la cual no podría afrontar un solo día, ni una sola hora la vida de entrega a los pobres que he elegido.
Beata Madre Teresa de Calcuta
Reflexión diaria
Ofrecemos la Santa Misa para que Dios perdone a los difuntos sus faltas.
Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos Santas Misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso.
San Gregorio Magno, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La prueba más acabada de su amor infinito hacia el hombre.
La hostia consagrada es un milagro de amor, es un prodigio de amor, es una maravilla de amor, es un complemento de amor, y es la prueba más acabada de su amor infinito hacia mí, hacia ustedes, hacia el hombre.
San José Gabriel del Rosario Brochero
Reflexión diaria
Tú, ante el asombro de toda la creación, engendraste a tu Creador.
El título de Madre de Dios es, juntamente con el de Virgen santa, el más antiguo y constituye el fundamento de todos los demás títulos con los que María ha sido venerada y sigue siendo invocada de generación en generación, tanto en Oriente como en Occidente. Al misterio de su maternidad divina hacen referencia muchos himnos y numerosas oraciones de la tradición cristiana, como por ejemplo una antífona mariana del tiempo navideño, el Alma Redemptoris Mater, con la que oramos así: «Tu quae genuisti, natura mirante, tuum sanctum Genitorem, Virgo prius ac posterius», «Tú, ante el asombro de toda la creación, engendraste a tu Creador, Madre siempre virgen»…
Ella es madre porque engendró en la carne a Jesús; y lo es porque se adhirió totalmente a la voluntad del Padre. San Agustín escribe: «Ningún valor hubiera tenido para ella la misma maternidad divina, si no hubiera llevado a Cristo en su corazón, con una suerte mayor que cuando lo concibió en la carne»
Benedicto XVI
Reflexión diaria
La Santa Misa es la escuela del amor.
La Santa Misa es la escuela en donde los católicos tienen que aprender a amar. Jesús nos da ejemplo. Nadie ama al Padre como Jesús en la Santa Misa. Nadie ama a los hombres como Jesús en la Santa Misa.
R.P. Carlos Miguel Buela IVE
Reflexión diaria
El Santo Sacrificio de la Misa aniquila todas las fuerzas del infierno.
Para el demonio no hay ejercicio de piedad más temible que la Santa Misa, ya que este Santo Sacrificio aniquila todas las fuerzas del infierno y es la fuente de todos los bienes para el hombre. ¡Oh riquezas incalculables del Santo Sacrificio de la Santa Misa!
San Marcelino Champagnat
Reflexión diaria
Quiero amar a Dios como Jesús lo ama.
Quiero amar a Dios como Jesús lo ama. Quiero amar a Dios con el amor mismo de Jesús. El amor de Jesús se expresó al máximo en el Calvario. La Santa Misa es el mismo sacrificio del Calvario, incruento.
Porque quiero amar a Jesús en el Calvario, lo amo en la Santa Misa; amándola, viviéndola lo mejor posible, aprendiendo cada vez más sobre la Santa Misa, uniéndome a las intenciones de nuestra Santa Madre Iglesia, disponiéndome a que Jesús me trasforme en Él mismo para amar al Padre como Él merece ser amado y así reciba la gloria que Él espera de mí y de todos.
Reflexión diaria
En la Santa Misa siempre es más lo que recibimos que lo que damos.
En la Santa Misa siempre es más lo que recibimos que lo que damos. Nosotros le damos a Dios un poco de nuestro tiempo y atención y Él nos da la eternidad y toda su atención. Nosotros le damos un poco de amor y casi siempre tan imperfeto, Él en cambio nos da su infinito y perfectísimo amor divino. Y siempre, cuánto más damos, más recibimos, es decir, cuanto más fercuentemente participamos en la Santa Misa tantísimo más recibimos nosotros.
P. Pedro Rubio hdv
Reflexión diaria
¡Mi Misa es mi vida, y mi vida es una Misa prolongada!
¡Qué horizontes se abren aquí a la vida cristiana! La Misa centro de todo el día y de toda la vida. Con la mira puesta en el sacrificio eucarístico, ir siempre atesorando sacrificios que consumar y ofrecer en la Misa!
¡Mi Misa es mi vida, y mi vida es una Misa prolongada!
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Hagamos todo lo posible para asisitir a la Santa Misa diariamente.
Haz, pues, todos los esfuerzos posibles para asistir todos los días a la santa Misa, con el fin de ofrecer, con el sacerdote, el sacrificio de tu Redentor a Dios, su Padre, por ti y por toda la Iglesia.
San Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Un milagro de amor: la Eucaristía.
Porque entonces es cuando su Amor se acrece, se vigoriza, se agiganta, se rebalsa por todas partes, y se revienta, si puedo expresarme así, y hace entonces un milagro de amor: la Eucaristía.
San José Gabriel del Rosario Brochero
Reflexión diaria
En cada Santa Misa recibimos bienes inestimables.
Cada Santa Misa disminuye la fuerza de nuestras pasiones pecaminosas.
Cada Santa Misa anima a obrar bien y aumenta la castidad.
Cada Santa Misa hace más grande nuestro amor a Dios y al prójimo.
Cada Santa Misa nos comunica fuerza para sufrir con paciencia las adversidades.
Santo Tomás de Aquino op, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
¡Oh riquezas inmensas de la Santa Misa!
Se gana más oyendo una sola Santa Misa con devoción que distribuyendo todos los bienes a los pobres y marchando en peregrinación a todos los santuarios más venerados del mundo. ¡Oh riquezas inmensas de la Santa Misa!
San Bernardo de Claraval
Reflexión diaria
El amor de Cristo por nosotros transformaría…
Si tan solo pausáramos por un momento para considerar con atención lo que ocurre en este Sacramento, estoy seguro que pensar en el amor de Cristo por nosotros transformaría la frialdad de nuestros corazones en un fuego de amor y gratitud.
Santa Ángela de Foligno
