Reflexión diaria
En satisfacción de mis pecados.
Reparad todas mis faltas, ¡oh buen Jesús!, y recibid, en satisfacción de mis pecados, este Santísimo Sacrificio de vuestro Cuerpo y Sangre preciosa, que a este fin, Vos ofrecisteis en la cruz, y yo ahora os ofrezco.
San Juan Eudes
Reflexión diaria
¡También nos recibimos unos a otros!
¡Cuando recibimos a Jesucristo en la Comunión, también nos recibimos unos a otros!.
¡Cuando comulgamos, también nos comulgamos (unos a otros)!
¡Cuando decimos amén (sí) a Jesucristo, decimos amén (sí) a los hermanos!
Cardenal Ricardo Blázquez
Arzobispo de Valladolid
Reflexión diaria
Hacemos el mayor bien que jamás pueda hacerse.
Cuando participamos en la Santa Misa, hacemos el mayor bien que jamás pueda hacerse. Pues todo el bien que Jesús mismo hizo durante toda su vida, todos los infinitos beneficios que adquirió para bien de todos, todo, todo nos lo dona en la Santa Misa, y nosotros, recibiéndolo a Él mismo, que es recibir todo, tenemos en nuestras manos la posibilidad de donarlo todo como Él mismo lo hizo, donarlo todo a nuestro amadísimo Padre, a la humanidad entera, donar a Jesucristo mismo, su Santo Sacrificio, y esto con la misma fuerza con que Él mismo se donó a sí mismo, y haciendo así hacemos tanto bien cuanto él mismo ha hecho.
P. Pedro Rubio hdv
Reflexión diaria
¡Si no recibiéramos el socorro de la medicina celestial!
Porque las inclinaciones del hombre son hacia lo malo desde su juventud; y si no le socorre la medicina celestial, al punto va de mal en peor. Así es que la santa Comunión retrae de lo malo, y conforta en lo bueno.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 3.
Reflexión diaria
Maravilla sublime que nuestros labios han recibido.
En tu pan está escondido el Espíritu que no puede ser comido, en tu vino hay un fuego que no se puede beber. El Espíritu en tu pan; el fuego en tu vino; maravilla sublime que nuestros labios han recibido.
Himno de San Efrén
Reflexión diaria
Ofrecerse a sí mismo en sacrificio a Dios.
Porque no hay sacrificio que obtenga mayores méritos y bendiciones, ni ofrecimiento más eficaz para borrar pecados, que ofrecerse a sí mismo en sacrificio a Dios en la Santa Misa y en la Comunión, juntamente con el Cuerpo de Cristo.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 7.
Reflexión diaria
El Pan de los ángeles.
No en vano ha sido llamada la Eucaristía pan de los ángeles y vino que engendra vírgenes. Los jóvenes sobre todo necesitan de este divino remedio para contrarrestar el ardor de sus pasiones juveniles.
P. Antonio Royo Marín O.P.
Reflexión diaria
Jesucristo se ofrece al Padre para remisión de los pecados.
En la Santa Misa, es el mismo Jesucristo Dios y Hombre Verdadero el que se ofrece al Padre para remisión de los pecados de todos los hombres, y al mismo tiempo le rinde un Honor Infinito.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
Acompañará hasta el Tribunal Divino.
Cada Misa bien oída nos acompañará hasta el Tribunal Divino, suplicando perdón.
Santa Gertrudis
Reflexión diaria
La Eucaristía alimenta la unión vivificante y santificadora del alma con Dios.
La Eucaristía tiene por efecto alimentar la unión vivificante y santificadora del alma con Dios, conservar y fortalecer la vida espiritual interior, asegurar a los fieles durante la jornada y el combate en esta Tierra, de que no perderán esa vida que les fue conferida mediante el Bautismo.
SS Pío XII; Audiencia General
Junio 7 de 1939
Reflexión diaria
Ser Cristo para nosotros y para los demás.
Vivir nuestro día como Cristo, ser Cristo para nosotros y para los demás: ¡Eso es comulgar!
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Ser Cristo para nosotros y para los demás.
Vivir nuestro día como Cristo, ser Cristo para nosotros y para los demás: ¡Eso es comulgar!
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
El Pan de la Palabra de Dios y el Pan de la Sagrada Eucaristía.
Para crecer como cristianos y apóstoles del Señor necesitamos sí o sí el Pan de la Palabra de Dios y el Pan de la Sagrada Eucaristía.
SS Benedicto XVI
En el Santuario mariano de Aparecida
Reflexión diaria
La Eucaristía: fármaco de inmortalidad.
Con la Eucaristía se asimila, por decirlo así, el «secreto» de la resurrección. Por eso San Ignacio de Antioquía definía con acierto el Pan eucarístico «fármaco de inmortalidad, antídoto contra la muerte».
San Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 18
Reflexión diaria
Para disponernos dignamente a recibir la Sagrada Comunión.
Toda preparación debe parecernos poca, y toda delicadeza insuficiente para recibir a Jesús.
San Juan Crisóstomo
