Reflexión diaria
En Caná de Galilea cambió el agua en vino.
En otro tiempo en Caná de Galilea cambió el agua en vino, el cual es afín a la sangre, y ¿no creemos cuando cambió el vino en su sangre?
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Eucaristía llena el mundo de prodigios.
Hay en verdad en la comunión una energía divina que llena el mundo de prodigios. ¿Quién da a los santos ese admirable valor para crucificar su carne y hacerse hostias de expiación por las iniquidades del mundo? El pan eucarístico. ¿Quién hace florecer en los claustros las heroicas virtudes de humildad, desprendimiento y castidad? El pan eucarístico.
Devocionario Escogido
Para personas que aspiran a la perfección
Reflexión diaria
Admirable y singular conversión de toda la substancia.
De la transubstanciación dan los Padre tridentinos la siguiente definición: Admirable y singular conversión de toda la substancia del pan en el cuerpo y de toda la substancia del vino en la sangre de Cristo, permaneciendo solamente las especies.
Concilio de Trento
Reflexión diaria
Jesús viene a hacernos participantes de sus divinos dones.
Poseer a Jesús en nuestro corazón, en la comunión, es poseer todos sus tesoros y todas sus gracias, pues no se despoja de sus divinos dones al comunicársenos, sino que viene a hacernos participantes de ellos; viene a embellecer nuestra alma, a vivificarla con su espíritu, renovarla con su amor, hacerla más heroica en sus abnegaciones y mas valerosa en sus sacrificios.
Devocionario Escogido
Para personas que aspiran a la perfección
Reflexión diaria
En cada Santa Misa se renueva la Encarnación.
Así como Jesucristo se hizo hombre cuando la virtud del Espíritu Santo cubrió con su sombra a la Santísima Virgen María, así renueva la Encarnación en cada Santa Misa sacramentalmente por obra del mismo Santo Espíritu.
Beato Alain de la Róche op
Reflexión diaria
Os suplico a todos que tributéis toda reverencia y todo el honor.
Así, pues, besándoos los pies y con la caridad que puedo, os suplico a todos vosotros, hermanos, que tributéis toda reverencia y todo el honor, en fin, cuanto os sea posible, al Santísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, en quien todas las cosas que hay en cielos y tierra han sido pacificadas y reconciliadas con el Dios omnipotente.
San Francisco de Asís
Vida Segunda de San Francisco
Beato Tomás de Celano
Reflexión diaria
Dios es allí el principal autor y obrador invisible.
Sólo los sacerdotes ordenados en la Iglesia tienen poder de celebrar y consagrar el cuerpo de Jesucristo. El sacerdote es ministro de Dios, cuyas palabras usa por su mandamiento y ordenación; mas Dios es allí el principal autor y obrador invisible, a cuya voluntad todo está sujeto, y a cuyo mandamiento todo obedece.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo
Reflexión diaria
Grande es este misterio, y grande es la dignidad de los sacerdotes.
Aunque tuvieses la pureza de los ángeles, y la santidad de San Juan Bautista, no serías digno de recibir ni manejar este Sacramento. Porque no cabe en merecimiento humano que el hombre consagre y tenga en sus manos el Sacramento de Cristo y coma el pan de los ángeles. Grande es este misterio, y grande es la dignidad de los sacerdotes, a los cuales es dado lo que no es concedido a los ángeles.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo
Reflexión diaria
Si forzosamente obligada no puedes asistir a la Santa Misa.
Si forzosamente obligada, no puedes asistir a la celebración de este augusto sacrificio, con una presencia real, es menester que, a lo menos’ lleves allí tu corazón, para asistir de una manera espiritual. A cualquiera hora de la mañana ve a la iglesia en espíritu, si no puedes ir de otra manera; une tu intención a la de todos los cristianos, y, en el lugar donde te encuentres, haz los mismos actos interiores que harías, si estuvieses realmente presente a la celebración de la santa Misa en alguna iglesia.
San Francisco de Sales
Introducción a la vida devota. La Santa Misa
Reflexión diaria
Oír, por lo menos cada día, a ser posible, una misa.
San Francisco de Asís ardía de amor en sus entrañas hacia el sacramento del cuerpo del Señor, sintiéndose oprimido y anonadado por el estupor al considerar tan estimable dignación y tan ardentísima caridad. Reputaba un grave desprecio no oír, por lo menos cada día, a ser posible, una misa. Comulgaba muchísimas veces, y con tanta devoción, que infundía fervor a los presentes. Sintiendo especial reverencia por el Sacramento, digno de todo respeto, ofrecía el sacrificio de todos sus miembros, y al recibir al Cordero sin mancha, inmolaba el espíritu con aquel sagrado fuego que ardía siempre en el altar de su corazón.
Beato Tomás de Celano
Vida Segunda de San Francisco
Reflexión diaria
Vosotros debéis ser lo que veis y debéis recibir lo que sois.
Quien recibe el misterio de la unidad, la Eucaristía, y no tiene el vínculo de la paz no recibe un misterio salvador en favor suyo, sino un testimonio contra sí mismo. Si vosotros sois el cuerpo de Cristo y sus miembros entonces vuestro mismo misterio reposa sobre la mesa de la Eucaristía. Vosotros debéis ser lo que veis y debéis recibir lo que sois.
San Agustín
Doctor de la Iglesia
Homilía 272
Reflexión diaria
Ser María para Jesús.
Quisiera ser como María, ser María para Jesús, ocupar el puesto de su madre. En mis Comuniones, a María la tengo siempre presente. De sus manos quiero recibir a Jesús, ella debe hacerme una sola cosa con Él. Yo no puedo separar a María de Jesús. ¡Salve! ¡Oh Cuerpo nacido de María! ¡Salve María, aurora de la Eucaristía!
Beata María Cándida de la Eucaristía
Reflexión diaria
Aacercaos a la fuente de todo bien.
Perderéis, pues, almas devotas, grandes tesoros de gracias méritos, si por vuestra propia voluntad dejáis de comulgar diariamente o con la mayor frecuencia posible. Por lo mismo que os conocéis tan pobres, acercaos a la fuente de todo bien; como palomas sedientas, id a saciar vuestra sed en la Sangre purísima del Cordero Inmaculado.
Devocionario Escogido
Para personas que aspiran a la perfección
Reflexión diaria
El gran deseo que tiene Jesús de unirse a nosotros.
…Y para inclinarnos a recibirle nos alienta con la promesa del paraíso: «El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna» Jn 6, 55. «El que come este pan vivirá eternamente» Jn 6, 58. En suma, a quien no comulgare, le amenaza con excluirlo del paraíso y lanzarlo al infierno: «Si no comiereis la carne del Hijo del hombre y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros» Jn 6, 54. Estas invitaciones, estas promesas y estas amenazas nacen todas del gran deseo que tiene de unirse a nosotros en este sacramento.
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
Reflexión diaria
Nos alienta con la promesa del paraíso.
Para que nos resolviéramos a recibirle en la sagrada comunión, no sólo nos exhorta a ello con repetidas invitaciones: «Venid a comer de mi pan y bebed del vino que he mezclado» Prov 9, 15. «Comed, amigos; bebed y embriagaos, queridos» Cant 5, 1, sino que también nos lo impone de precepto: «Tomad y comed; éste es mi Cuerpo» I Cor 11, 24…
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
