Reflexión diaria
La oblación es la misma.
La oblación es la misma, quienquiera que sea el que ofrece, Pablo o Pedro; es la misma que Cristo dio a los discípulos y que ahora hacen los sacerdotes… Pues así como las palabras que Dios pronunció son las mismas que ahora dice el sacerdote, así es la misma oblación, como también el Bautismo que nos dio… Y este es, pues, el cuerpo de Cristo y aquél.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Para la vida y salud de todo hombre.
Desde que el Señor dijo Esta es mi carne, Esta es mi sangre, siempre que se obró con estas palabras y esta fe, ese pan supersustancial y ese cáliz consagrado con solemne bendición aprovechó para la vida y salud de todo hombre.
San Cipriano
Reflexión diaria
Primero dio gracias y bendijo el pan.
Porque así como Cristo, después de tomar en sus manos los cinco panes y los dos peces miró al cielo y los bendijo antes de partirlo y distribuirlo a sus discípulos, y así como dio gracias a Dios antes de resucitar de los muertos a Lázaro, gritando con voz fuerte: Lázaro, sal fuera, así también en la institución de la Eucaristía primero dio gracias y bendijo el pan y en seguida lo consagró diciendo: Esto es mi cuerpo.
P. Gregorio Alastruey
Tratado de la SS Eucaristía
Reflexión diaria
¡Señor, danos siempre de ese pan!
En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.
Evangelio según San Juan 6, 32-34
Reflexión diaria
Comulgad en forma de Viático.
Cada vez que os acerquéis al sagrado banquete, comulgad en forma de Viático, y luego guardad con sumo cuidado día y noche vuestro corazón, tabernáculo vivo de Jesús Eucarístico; el corazón de el que comulga ó celebra, que obra de esta suerte, no tardará en concebir el fuego del santo amor.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Que vuestro corazón sea un tabernáculo vivo.
El día que comulgáis debéis conduciros de manera que vuestro corazón sea un tabernáculo vivo del amabilísimo Jesús. Visitadle a menudo en lo interior de vos mismo, y ofrecedle los homenajes, los sentimientos y las acciones de gracias que os inspire el santo amor.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Ejercer una gran vigilancia sobre la lengua.
La más digna preparación para acercarse a la Sagrada mesa es tener el corazón bien limpio y purificado, ejercer una gran vigilancia sobre la lengua, que es la primera que toca el Santísimo Cuerpo de Jesús, tener una fe viva y una profunda humildad, de donde nace un gran conocimiento de Dios y de nuestra nada.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Acercaos muy a menudo a los santos Sacramentos.
Para conservar e inflamar más y más el fuego del divino amor en vuestro corazón, acercaos muy a menudo, por cuanto vuestros deberes lo permitan, a los santos Sacramentos de la Confesión y Comunión. La Sagrada Eucaristía reanima el alma y robustece al mismo cuerpo, cuando se recibe con las debidas disposiciones. ¡Oh misericordia infinita de nuestro Soberano Bien!
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Yo os conjuro vivamente a comulgar con frecuencia.
La Santa Comunión es el medio más eficaz que se pueda imaginar para unirse a Dios. ¡Oh, qué inmensos son los tesoros que se encierran en la divina Eucaristía! Yo os conjuro vivamente a vosotros todos que vivís en el mundo a comulgar con frecuencia y a prepararos bien para este divino banquete.
San Pablo de la Cruz
Reflexión diaria
Oblación incruenta y eficaz de la Pasión del Señor.
El sacrificio de la Misa es, en verdad, representación santa y viva, y a la vez oblación incruenta y eficaz de la Pasión del Señor y de su sacrificio cruento, ofrecido en la cruz por nosotros.
San Pedro Canisio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Yo soy el pan de la vida.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.
Evangelio según San Juan 6, 48-51
Reflexión diaria
Seguiremos como podamos en pos de Él.
Vimos al príncipe de los sacerdotes viniendo a nosotros, le vimos y oímos ofreciendo su Sangre por nosotros, a fuer de sacerdotes, seguiremos como podamos en pos de Él, ofreciendo el sacrificio por el pueblo, deficientes en mérito; honorables, sin embargo, por el sacrificio; sin embargo, Él mismo es ofrecido en la tierra, cuando se ofrece su Cuerpo; es más, el mismo cuya palabra santifica el sacrificio que se ofrece, se manifiesta ofreciendo en nosotros.
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El mismo Cristo que fue crucificado por nosotros.
Está presente Cristo, y él mismo que preparó aquella mesa es también quien ahora la dispone. Pues no es un hombre el que hace que los dones propuestos se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino el mismo Cristo que fue crucificado por nosotros.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Símbolo y señal del sacrificio interior.
Todo el que ofrece el sacrificio debe hacerse partícipe de él, porque el sacrificio que exteriormente se ofrece es símbolo y señal del sacrificio interior con que cada uno se ofrece a sí mismo a Dios… Y por eso es necesario que el sacerdote, siempre que consagre, reciba íntegramente este sacramento.
Santo Tomás de Aquíno
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Al poner sobre el altar la Víctima divina.
Al poner sobre el altar la Víctima divina, el sacerdote la ofrece al Padre como oblación para gloria de la Santísima Trinidad y para bien de todas las almas.
Siervo de Dios S.S. Pio XII
