Reflexión diaria
El efecto de este sacramento es la unidad del cuerpo místico .
Santo Tomás de Aquino hace notar que «el efecto de este sacramento es la unidad del cuerpo místico (la Iglesia), sin la cual no puede existir la salvación. Por ello, es necesario recibir la Eucaristía, al menos con el deseo, para salvarse». En estas palabras se percibe el eco de lo que dijo Jesús mismo acerca de la necesidad de la Eucaristía para la vida cristiana: En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el último día Jn 6, 53.54.
Según estas palabras de Jesús, la Eucaristía es prenda de la resurrección futura, pero ya en el tiempo es fuente de vida eterna. Jesús no dice ‘tendrá vida eterna’ sino ‘tiene vida eterna’. La vida eterna de Cristo, con el pan eucarístico, penetra y se da en la vida humana.
San Juan Pablo II
Audiencia General, 8 de abril de 1992
Reflexión diaria
Experimentar que murió y resucitó por ti.
En la Eucaristía encuentras realmente a Jesús, compartes su vida, sientes su amor; allí puedes experimentar que murió y resucitó por ti.
SS Francisco
Reflexión diaria
Unida al sacerdocio ministerial.
La Eucaristía, el supremo sacramento de la Iglesia, está unida al sacerdocio ministerial, que nació también en el Cenáculo, como don del gran amor de Jesús, que «sabiendo que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo» Jn 13, 1
San Juan Pablo II
Reflexión diaria
Un solo corazón y una sola alma.
La Iglesia primitiva era una comunidad fundada en la enseñanza de los Apóstoles Hech 2, 42 y animada en su totalidad por el Espíritu Santo, el cual infundía luz a los creyentes para que comprendiesen la Palabra, y los congregaba en la caridad en torno a la Eucaristía. Así la Iglesia crecía y se propagaba en una muchedumbre de creyentes que ‘no tenía sino un solo corazón y una sola alma’ Hech 4, 32.
San Juan Pablo II
Encíclica Dominum et Vivificantem
Reflexión diaria
La Palabra de Dios, la Eucaristía: nos llenan de alegría.
Siempre, queridos hermanos y hermanas, la Palabra de Dios y la Eucaristía nos llenan de alegría. ¡Recuérdenlo bien! ¡Cuando tú estás triste o algo así, toma la Palabra de Dios! ¡Cuando tú estás desanimado, toma la Palabra de Dios y va a la Santa Misa del domingo a hacer la Comunión, a participar del misterio de Jesús! Palabra de Dios, Eucaristía: nos llenan de alegría. Palabra de Dios, Eucaristía: nos llenan de alegría.
S.S. Francisco
Rezo del Regina Caeli en el tercer domingo de Pascua
4 de mayo del 2014
Reflexión diaria
Indispensable para el encuentro con el Señor.
El camino de Emaús se transforma en símbolo de nuestro camino de fe: las Escrituras y la Eucaristía son los elementos indispensables para el encuentro con el Señor.
S.S. Francisco
Rezo del Regina Caeli en el tercer domingo de Pascua
4 de mayo del 2014
Reflexión diaria
Aquel que come la vida, no podrá morir.
Jesucristo es mi comida, Jesucristo es mi bebida. La carne de un Dios es mi comida, la sangre de un Dios es mi bebida. En otro tiempo bajó del cielo el pan que llamó el profeta pan de Ángeles: mas aquel no era el verdadero pan, sólo era sombra del que había de venir. El Pan Eterno me tenía reservado este verdadero pan que viene del cielo, y este es el pan de vida. Aquel, pues, que come la vida, no podrá morir, porque ¿cómo había de morir el que tiene por alimento la misma vida?
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Tú sostuviste la humanidad con tu pan bendito.
El trigo, la oliva y las uvas que fueron creadas para nuestro uso, estos tres elementos místicos nos sirven a nosotros de tres maneras; con estos tres medicamentos sanaste nuestras enfermedades. Enfermó, padeció dolores y desfalleció la humanidad, Tú la sostuviste con tu pan bendito, la consolaste con tu vino purísimo y la alegraste con tu óleo santísimo.
San Efrén
Doctor de la Iglesia
La Iglesia y la Virginidad, Himno 37 n.1
Reflexión diaria
Santa embriaguez.
Acercaos al alimento del cuerpo del Señor a aquella bebida que de tal suerte embriaga a los fieles, que los llena de contento con la remisión de sus culpas, y los libra de los cuidados del mundo, del miedo de la muerte y de las inquietudes de esta vida. Esta santa embriaguez no hace titubear al cuerpo, antes bien, le confirma, no turba el espíritu, sino que le consagra y santifica.
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Mezclado y unido con nosotros por la mística bendición.
Nos unimos, pues, unos con otros según los modos ya indicados; mas nos unimos también con Dios. Y cómo y de qué manera, nos lo ha explicado clarísimamente el Señor, y manifestando la utilidad de su enseñanza ha dicho: Yo en ellos y tú en mí para que sean consumados en la unidad Jn 17,23. Porque está en nosotros el Hijo corporalmente, como hombre, mezclado y unido con nosotros por la mística bendición (Eucaristía), y está también espiritualmente como Dios, por la fuerza y la gracia de su propio Espíritu, restaurando nuestro espíritu para una vida nueva y haciéndonos partícipes de su divina naturaleza.
San Cirilo de Alejandría
Doctor de la Iglesia
Comentario a San Juan L.11 c.12
Reflexión diaria
Acerquémonos con corazón lleno de fe y con conciencia limpia.
Ya que tenemos una fuente saludable que reparte vida (la Eucaristía), ya que la mesa está cargada con la plenitud de todos los bienes, para derramar sobre nosotros copiosísimas gracias espirituales, acerquémonos con corazón lleno de fe y con conciencia limpia, para que consigamos gracia y misericordia y ayuda en el tiempo oportuno, por la gracia y compasión de Nuestro Señor Jesucristo, por el cual y con el cual sea honor al Padre con el Espíritu Santo ahora y todo tiempo y para siempre. Amén.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
A los bautizados
Reflexión diaria
Pidamos el viático cotidiano.
El pan nuestro de cada día dánosle hoy Mt 6,11. Después del reino celestial, ¿Quién pedirá el pan temporal? Pero quiere que pidamos el viático cotidiano (la Eucaristía) y para cada día del pan en el sacramento de su Cuerpo, para que por él lleguemos al día eterno y a la misma mesa de Cristo, a fin de que de donde aquí hemos tomado gusto, de ahí recibamos allí la plenitud y toda saciedad.
San Pedro Crisólogo
Doctor de la Iglesia
Sermón 68
Reflexión diaria
Peligra el que no comulga.
…Tenían hambre después de grandes debilidades, y por la paciencia esperaban futuros alimentos. No quiere Jesús despedirles ayunos para que no desfallezcan en el camino Mt 15,32. Peligra el que sin el pan celeste se apresura a llegar a la deseada mansión.
San Jerónimo
Doctor de la Iglesia
Comentarios al Evangelio de San Mateo
Reflexión diaria
Comeréis y beberéis en mi mesa en mi reino.
Vosotros, que habéis perseverado conmigo, comeréis y beberéis en mi mesa en mi reino Lc 22,28... ¡Cristiano! quien se te da aquí para ser comido, ¿qué te negará en adelante de lo suyo? Y quien te preparó tan admirable viático para comida, ¿qué no te ha preparado en aquella mansión perpetua?
San Pedro Crisólogo
Doctor de la Iglesia
Sermón 95
Reflexión diaria
La Eucaristía y la Encarnación.
¿Y qué otra cosa es la Eucaristía, sino la extensión y la consumación en la tierra de la Encarnación?
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Notas Íntimas
