Reflexión diaria
No solo de pan vive el hombre.
Sigue siendo cierto que no solo de pan vive el hombre. La persona humana tiene una necesidad que es aún más profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar -es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios-. Es un hambre que solo puede ser saciada por Aquel que dijo: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitare el ultimo día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebidaJn 6,52-59.
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Venid a Mí, todos los que estáis fatigados y cargados…
Aquí es Cristo en persona quien acoge al hombre, maltratado por las asperezas del camino, y lo conforta con el calor de su comprensión y de su amor. En la Eucaristía hallan su plena actuación las dulcísimas palabras: Venid a Mí, todos los que estáis fatigados y cargados, que yo os aliviare Mt ll, 28. Ese alivio personal y profundo, que constituye la razón ultima de toda nuestra fatiga por los caminos del mundo, lo podemos encontrar, al menos como participación y pregustación, en ese Pan divino que Cristo nos ofrece en la mesa eucarística.
San Juan Pablo II
Reflexión diaria
También para ser conservado en el sagrario.
Siendo el pan una comida que nos sirve de alimento y se conserva guardándole, Jesucristo quiso quedarse en la tierra bajo las especies de pan, no solo para servir de alimento a las almas que lo reciben en la sagrada Comunión, sino también para ser conservado en el sagrario y hacerse presente a nosotros, manifestándonos por este eficacísimo medio el amor que nos tiene.
San Alfonso María Ligorio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Realmente presentes bajo ambas especies.
Hay que creer con toda firmeza y no se puede dudar de ninguna manera que el cuerpo y la sangre de Cristo en su integridad están realmente presentes tanto bajo la especie de pan como bajo la de vino.
Concilio de Constanza
Reflexión diaria
Cristo entero se halla bajo ambas especies.
El sacerdote realiza este sacramento hablando en nombre de Cristo. En virtud de las palabras, la sustancia del pan se cambia en el cuerpo de Cristo y la sustancia del vino en su sangre. De tal modo, no obstante, que Cristo entero se halla bajo la especie del pan y entero bajo la especie de vino; Cristo esta contenido en toda porción de hostia y de vino consagrados, después de la separación de las especies.
Concilio de Florencia, Pro Armeniis
Reflexión diaria
Todo Jesucristo se contiene en cada una de las especies.
Debe saberse, sin embargo, que todo Jesucristo se contiene en cada una de las especies; bajo la especie de pan se contiene también la sangre con el cuerpo, y bajo la especie de vino se contiene el cuerpo con la sangre.
Santo Tomás de Aquino
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
A fin de que podamos hallarle cuantas veces lo deseemos.
Quiere Él, para el bien de las criaturas, que su cuerpo, su alma y su divinidad se hallen en todos los rincones del mundo, a fin de que podamos hallarle cuantas veces lo deseemos, y así en El hallemos toda suerte de dicha y felicidad. Si sufrimos penas y disgustos, El nos alivia y nos consuela. Si caemos enfermos, o bien sera nuestro remedio, o bien nos dará fuerzas para sufrir, a fin de que merezcamos el cielo. Si nos hacen la guerra el demonio y las pasiones, nos dará armas para luchar, para resistir y para alcanzar victoria. Si somos pobres, nos enriquecerá con toda suerte de bienes en el tiempo y en la eternidad.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
La unión del hombre con Cristo.
El efecto que este sacramento produce en el alma de quien lo recibe debidamente es la unión del hombre con Cristo. Y puesto que por la gracia el hombre es incorporado a Cristo y unido a sus miembros, es lógico que por este sacramento se aumente la gracia de quienes lo reciben dignamente. Todos los efectos que el alimento y la bebida materiales producen sobre la vida del cuerpo: sustento, crecimiento, reparación y placer, este sacramento los produce para la vida espiritual .
Concilio de Florencia, Pro Armeniis
Reflexión diaria
Las oblaciones son realmente transformadas.
Y dijo en modo demostrativo: Este es mi cuerpo y esta es mi sangre, para que no pienses que las cosas que aparecen son una figura (tipo), sino que por algo inefable del Dios Omnipotente las oblaciones son realmente transformadas en el cuerpo y en la sangre de Cristo; y nosotros, al participar de ellos, recibimos la fuerza vivificadora y santificadora de Cristo.
San Cirilo de Alejandría
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Santísima Eucaristía se contiene todo el bien espiritual.
En la Santísima Eucaristía se contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, a saber, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan vivo por su carne, que da la vida a los hombres, vivificada y vivificante por el Espíritu Santo.
Concilio Vaticano II, Presbyterorum Ordinis
Reflexión diaria
Es mayor la fuerza de la bendición.
Es mayor la fuerza de la bendición que la de la naturaleza, porque por la bendición incluso la misma naturaleza se cambia.
Este pan, antes de las palabras de la consagración es pan común; pero cuando se le consagra, el pan se convierte en carne de Cristo.
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
No es lo que parece, sino el Cuerpo y Sangre de Cristo.
Adoctrinados y llenos de esta fe certísima, debemos creer que aquello que parece pan no es pan, aunque su sabor sea de pan, sino el Cuerpo de Cristo; y que lo que parece vino no es vino, aunque así le parezca a nuestro paladar, sino la Sangre de Cristo.
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
El pan al principio es ordinario, pero una vez que el misterio lo consagra, se dice y se hace cuerpo de Cristo.
San Gregorio de Nisa
Reflexión diaria
La Eucaristía es el culmen de toda la vida cristiana.
La Eucaristía es el culmen de toda la vida cristiana, porque los fieles llevan a ella todas sus oraciones y obras buenas, sus gozos y sufrimientos, y estas modestas ofrendas se unen a la oblación perfecta de Cristo, quedan plenamente santificadas y se elevan hasta Dios en un culto perfectamente agradable, que introduce a los fieles en la intimidad divina Jn 6, 56-57. Por ello, como escribe santo Tomás de Aquino, la Eucaristía es «el coronamiento de la vida espiritual y el fin de todos los sacramentos».
San Juan Pablo II
Audiencia General, 8 de abril de 1992
Reflexión diaria
Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
Una vez terminadas las grandes y admirables preces, el pan se hace Cuerpo y el cáliz Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
San Atanasio
Doctor de la Iglesia
El pan, antes de la consagracion, es un pan ordinario; pero cuando se le consagra, se convierte y se llama Cuerpo de Cristo.
San Gregorio de Nisa
Reflexión diaria
La Iglesia y la Eucaristía.
Guiada por el Espíritu Santo, la Iglesia desde el principio se manifestó y se confirmó a sí misma a través de la Eucaristía.
San Juan Pablo II
Encíclica Dominum et Vivificantem
