| Martes 25 de agosto, 2026 | ||
Reflexión diaria |
||
|
¡Resucitó!
|
||
![]() En la Vigilia Pascual, la noche de la nueva creación, la Iglesia presenta el misterio de la luz con un símbolo del todo particular y muy humilde: el cirio pascual. Esta es una luz que vive en virtud del sacrificio. La luz de la vela ilumina consumiéndose a sí misma. Da luz dándose a sí misma. Así, representa de manera maravillosa el misterio pascual de Cristo que se entrega a sí mismo, y de este modo da mucha luz. Otro aspecto sobre el cual podemos reflexionar es que la luz de la vela es fuego. El fuego es una fuerza que forja el mundo, un poder que transforma… …El cirio, se debe principalmente a la labor de las abejas. Así, toda la creación entra en juego. En el cirio, la creación se convierte en portadora de luz. Pero, según los Padres (de la Iglesia), también hay una referencia implícita a la Iglesia. La cooperación de la comunidad viva de los fieles en la Iglesia es algo parecido al trabajo de las abejas. Construye la comunidad de la luz. Podemos ver así también en el cirio una referencia a nosotros y a nuestra comunión en la comunidad de la Iglesia, que existe para que la luz de Cristo pueda iluminar al mundo. Benedicto XVI; Homilía de la Vigilia Pascual 2012.
|
||
|
|
||
|
||
|
Usted está recibiendo este e-mail porque está inscrito en la lista de correo del Apostolado de la Santa Misa Diaria. Si No visualiza correctamente este documento, solicite la versión en formato texto.
© 2011-2026 Apostolado de la Santa Misa Diaria
|

