Reflexión diaria
Para consumirse con amor en un corazón humano.
Toda Hostia Consagrada está hecha para consumirse con amor en un corazón humano.
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
Reflexión diaria
Deseos junto al Tabernáculo

en el cual yo pudiera adorar la Sangre Divina.
Puedo sin embargo en el Santo Sacrificio,
recogerla en mí cada mañana.
Por tal motivo, mi alma es más apreciada por Jesús,
es más preciosa que vasijas de oro.
Para encantar mi corazón, te volviste hombre.
Derramaste tu sangre, ¡oh que supremo misterio!
Y todavía vives por mí en el Altar.
Si no puedo ver la brillantez de tu rostro
o escuchar tu dulce voz,
¡oh mi Dios, yo puedo vivir por tu Gracia,
puedo descansar en tu Sagrado Corazón!
Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
¡Qué pureza de corazón traeríamos ante Él!
Oh, si pudiéramos comprender quién es ese Dios a quien recibimos en la Sagrada Comunión, entonces sí, qué pureza de corazón traeríamos ante Él.
Santa María Magdalena de Pazzi
Reflexión diaria
La Eucaristía fuente y cumbre de toda evangelización.
La Eucaristía es la fuente y, al mismo tiempo, la cumbre de toda la evangelización, puesto que su objetivo es la comunión de los hombres con Cristo y, en Él, con el Padre y con el Espíritu Santo.
San Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia, n. 22
Reflexión diaria
Cada Santa Misa tiene un valor infinito.
Cada Santa Misa tiene un valor infinito, inmenso, que nosotros no podemos comprender del todo: alegra a toda la corte celestial, alivia a las pobres almas del purgatorio, atrae sobre la tierra toda suerte de bendiciones, y da más gloria a Dios que todos los sufrimientos de los mártires juntos, que las penitencias de todos los santos, que todas las lágrimas por ellos derramadas desde el principio del mundo y todo lo que hagan hasta el fin de los siglos.
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
Sermón sobre la Santa Misa
Reflexión diaria
La Santa Misa es el acto de religión más sagrado.
Sepan, oh cristianos, que la Santa Misa es el acto de religión más sagrado. No pueden hacer otra cosa para glorificar más a Dios, ni para mayor provecho de su alma, que asistir a la Santa Misa devotamente y tan a menudo como sea posible.
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
La Iglesia entera orando.
El mejor grupo de oración al que podemos ir es la Santa Misa Diaria porque es la Iglesia entera orando.
Padre Pedro Rubio hdv
Reflexión diaria
En la Santa Misa, Cristo atiende nuestras súplicas y las mejora.
La Santa Misa es como un vale que nos ha dejado Cristo, y con el cual nos presentamos al Padre para beneficiarnos del tesoro de los frutos de la cruz y de cuanto necesitamos para nuestra salvación. En la Santa Misa, Cristo atiende nuestras súplicas, las rectifica, las mejora y las presenta al Padre aludiendo al sacrificio ofrecido en la cruz.
San Pío de Pietrelcina
Reflexión diaria
¡Hospitalidad!
Jesús nos re-paga cien veces por la hospitalidad que le mostramos.
Santa Teresa de Jesús
Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
La castidad no es posible sin la Eucaristía.
La devoción al Santísimo Sacramento y la devoción a la Santísima Virgen, no son simplemente el mejor camino, sino que de hecho son el único camino para conservar la pureza. A la edad de veinte, nada sino la comunión puede conservar puro el corazón de uno… La castidad no es posible sin la Eucaristía.
San Felipe Neri
Reflexión diaria
La Pasión de Jesús.
No podemos separar la Sagrada Eucaristía de la Pasión de Jesús.
San Andrés Avelino
Reflexión diaria
Esforcémonos por no perdernos una Sagrada Comunión.
Esforcémonos por no perdernos una Sagrada Comunión, apenas si podemos causar a nuestro enemigo el diablo una mayor alegría que cuando nos alejamos de Jesús, quien suprime el poder que el enemigo tiene sobre nosotros.
Santa Margarita María Alacoque
Reflexión diaria
¡Cuéntenme como muerto!
Cuando oigan que yo no puedo ya celebrar la Santa Misa, cuéntenme como muerto.
San Francisco Javier Bianchi
Reflexión diaria
Dios es el Médico más grande.
San José Cottolengo recomendaba a los médicos de su Casa de la Divina Providencia, que oyeran la Santa Misa y recibieran la Comunión antes de comenzar sus delicadas intervenciones quirúrgicas. Esto es porque, como él dijo: «La Medicina es una gran ciencia, pero Dios es el Médico más grande».

La Sagrada Comunión es Paraíso sobre la tierra.