Reflexión diaria
¡Sólo descanso dos veces al día!
Sólo descanso dos veces al día: en el altar y en el púlpito.
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
Reflexión diaria
Cristo sigue presente entre nosotros.
De modo especial Cristo sigue presente entre nosotros, en esa entrega diaria de la Sagrada Eucaristía. Por eso la Santa Misa es centro y raíz de la vida cristiana. En toda Santa Misa está siempre el Cristo Total, Cabeza y Cuerpo. Per Ipsum, et cum Ipso et in Ipso (por Cristo, con Él y en Él). Porque Cristo es el Camino, el Mediador: en Él, lo encontramos todo; fuera de Él, nuestra vida queda vacía. En Jesucristo, e instruidos por Él, nos atrevemos a decir: Padre nuestro. Nos atrevemos a llamar Padre al Señor de los cielos y de la tierra. La presencia de Jesús vivo en la Hostia Santa es la garantía, la raíz y la consumación de su presencia en el mundo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer
Es Cristo que pasa, 102
Reflexión diaria
Un amor sin medida.

Reflexión diaria
No puede haber banquete que pueda superar al de la Eucaristía.
No puede haber banquete que pueda superar al de la Eucaristía. Tener como alimento al Hijo de Dios, como anfitrión al Hijo de Dios, como aderezador de todo al Hijo de Dios, como acomodador al Hijo de Dios. Él tiene todos los papeles en este Banquete; da la vida, el agua, el pan… Sacia, nutre, mantiene, da vida eterna, invita, llama, prepara… Él todo. Estamos tan acostumbrados a este misterio que casi no caemos ni en la cuenta de él. Hay que estar bien despiertos a la realidad profunda de este misterio. Nos hemos familiarizado con él como con el aire que respiramos.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
¡Oh Santa Eucaristía, fruto del amor eterno!
¡Oh Santa Eucaristía, fruto del amor eterno, eres mi cielo, guardas mi dicha eterna!
Santa Laura Montoya
Reflexión diaria
No se puede vivir la verdadera vida sin el alimento de los fuertes.
En estos tiempos tan tristes, en que tantas almas apostatan de Dios, no sé convencerme de cómo se pueda vivir la verdadera vida sin el alimento de los fuertes… El medio seguro para poder uno mantenerse libre de la pestífera enfermedad que nos rodea, es el de fortalecernos con el alimento eucarístico. Por eso el mantenerse exento de culpa y progresar en el camino de la perfección no lo podrá alcanzar quien vive durante muchos meses sin nutrirse de la Carne del Cordero divino. Yo no sé lo que otros piensan acerca de esto, pero, para mí, dadas las circunstancias en que vivimos, es ilusorio el intentar convencerse de que puede dar un paso en el camino de la perfección quien se limita a comulgar una o dos veces al año.
San Pío de Pietrelcina
Epis. II, 92
Reflexión diaria
¡Me transformas en ti!
¡Oh, qué dichoso instante, cuando entre mil ternuras, me transformas en ti, mi dulce compañero! Tal comunión de amor y tan dulce embriaguez son mi cielo para mí.
Santa Teresita del Niño Jesús
Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
Nos transformamos en Cristo.
Recibiendo el Cuerpo de Cristo el hombre se transforma en un solo cuerpo con Él, y bebiendo su Sangre se convierte con Cristo en esta misma Sangre San Cirilo de Jerusalén, Catequesis mistagógica 4. Gracias a la Eucaristía lo que es sacrificio en la vida humana se transforma en el sacrificio de Cristo. Solamente recorriendo el camino de la cruz se puede llegar a la gloria de la resurrección.
S.E.R. Mons. Edward OZOROWSKI, Obispo Auxiliar de Białystok, POLONIA
Sínodo de la Eucaristía
Reflexión diaria
Cristo el Señor quiso que nosotros perteneciéramos a él, y consagró en su mesa el misterio de nuestra paz y unidad.
Para que exista esta especie visible de pan se han conglutinado muchos granos en una sola masa, como si sucediera aquello mismo que dice la Sagrada Escritura a propósito de los fieles: Tenían una sola alma y un solo corazón hacia Dios. Lo mismo ha de decirse del vino. Recordad, hermanos, cómo se hace el vino. Son muchas las uvas que penden del racimo, pero el zumo de las mismas se mezcla, formando un solo vino. Así también nos simbolizó a nosotros Cristo el Señor; quiso que nosotros perteneciéramos a él, y consagró en su mesa el misterio de nuestra paz y unidad.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Sermón 272
Reflexión diaria
En la Eucaristía nos amamos los unos a los otros como Él nos ha amado.
La persona misma de Jesús y todo su misterio encarnan la unidad del amor a Dios y al prójimo, como los dos brazos de la Cruz, vertical y horizontal. En la Eucaristía Él nos dona este doble amor, donándose Él mismo, a fin de que, alimentados de este Pan, nos amemos los unos a los otros como Él nos amó.
S.S. Benedicto XVI
Ángelus, 4 de Noviembre de 2012
Reflexión diaria
Comulga con frecuencia, con mucha frecuencia.
Es imposible que un corazón que sólo encuentra descanso mirando un sagrario ofenda a Jesús hasta el punto de no poderle recibir. Lo que ofende a Jesús, lo que hiere su corazón es la falta de confianza… Hermanita querida, comulga con frecuencia, con mucha frecuencia.
Santa Teresita del Niño Jesús
Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
Acerquémonos a la Eucaristía para que nuestro corazón se encienda.
El fuego es para que arda. Si tenemos en la Eucaristía la brasa, acerquémonos a ella para que nuestro corazón se encienda.
Santa Laura Montoya
Reflexión diaria
La consagración, elemento central de nuestra vida cristiana.
¡Oh, si fuéramos a la Misa a renovar el drama sagrado, a ofrecernos en el ofertorio con el pan y el vino que van a ser transformadas en Cristo pidiendo nuestra transformación! La consagración sería el elemento central de nuestra vida cristiana. Teniendo la conciencia de que ya no somos nosotros, sino que tras nuestras apariencias humanas vive Cristo y quiere actuar Cristo.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Yo me quiero consumir en esta hoguera de amor.
Yo podré, cerca de la Eucaristía, inmolarme en silencio, exponiéndome a los rayos que emite la Hostia divina. Yo me quiero consumir en esta hoguera de amor.
Santa Teresita del Niño Jesús
Doctora de la Iglesia
Reflexión diaria
A través de la Eucaristía se nos da la ocasión de fundirnos en Dios.
La Eucaristía es una manifestación del amor que se vive en la eternidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu. Así se aman Ellos, así se comulgan Ellos, se juntan, se funden, y así como Ellos viven fundidos, me dan a mí la ocasión de fundirme con Ellos a través de la Eucaristía. Y esta fusión hace que ponga en contacto el cielo con la tierra, y al dejar pasar por mí el cielo, produzca una vida, un calambre, un chasquido, y enriquezca mi tribu, mi tienda.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
