Reflexión diaria
No rehusemos el recibir la Eucaristía.
Si amamos la vida eterna, si deseamos tener en nosotros al dador de la inmortalidad, no rehusemos el recibir la Eucaristía.
San Cirilo, Doctor de la Iglesia
Comentario a San Juan L.4 C.2
Reflexión diaria
Un poco de levadura hace fermentar toda la masa.
Así como San Pablo dice que un poco de levadura hace fermentar toda la masa 1 Cor 5,6, así una mínima parte de Eucaristía mezcla consigo todo nuestro cuerpo y lo llena de su eficacia, y así Cristo está en nosotros y nosotros en él. Porque, ciertamente, se puede decir que la levadura está en toda la masa y, de la misma manera, toda la masa en la levadura.
San Cirilo, Doctor de la Iglesia
Comentario a San Juan L.4 C.2
Reflexión diaria
Es el Cuerpo de Cristo y la Sangre de Cristo.
Lo que parece pan, no es pan; aunque al gusto le parece tal, sino que es el Cuerpo de Cristo, y lo que parece vino, no es vino, aun teniendo el gusto, sino la Sangre de Cristo.
San Cirilo de Jerusalén, Doctor de la Iglesia
Cateq 4, 9; PG: 33, 1104
Reflexión diaria
Participando en la Santa Misa somos cristificados.
Cuando participamos de la Eucaristía, experimentamos la espiritualización deificante del Espíritu Santo, que no sólo nos configura con Cristo, como sucede en el Bautismo, sino que nos cristifica por entero, asociándonos a la plenitud de Cristo Jesús.
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Nos transformamos en Cristo.
Recibiendo el Cuerpo de Cristo el hombre se transforma en un solo cuerpo con Él, y bebiendo su Sangre se convierte con Cristo en esta misma Sangre San Cirilo de Jerusalén, Catequesis mistagógica 4. Gracias a la Eucaristía lo que es sacrificio en la vida humana se transforma en el sacrificio de Cristo. Solamente recorriendo el camino de la cruz se puede llegar a la gloria de la resurrección.
S.E.R. Mons. Edward OZOROWSKI, Obispo Auxiliar de Białystok, POLONIA
Sínodo de la Eucaristía
Reflexión diaria
Nos hacemos partícipes de la naturaleza divina.
En la figura de pan se te da el cuerpo, y en la figura de vino se te da la sangre, para que, al tomar el cuerpo y la sangre de Cristo, te hagas partícipe de su mismo cuerpo y de su misma sangre. Así nos convertimos en portadores de Cristo, distribuyendo en nuestros miembros su cuerpo y su sangre. Así, según el bienaventurado Pedro, nos hacemos «partícipes de la naturaleza divina» 2 Pe 1,4.
San Cirilo de Jerusalén, Doctor de la Iglesia
Catequesis XXII, Mistagógica 4
Reflexión diaria
El que comulga vive en Cristo y Cristo en él.
Así como dos pedazos de cera derretidos juntos no hacen más que uno, de igual modo el que comulga, de tal suerte está unido con Cristo, que él vive en Cristo y Cristo en él.
San Cirilo de Jerusalén
Reflexión diaria
Participando en la Santa Misa somos cristificados.
Cuando participamos de la Eucaristía experimentamos la espiritualización deificante del Espíritu Santo, que no sólo nos configura con Cristo, como sucede en el Bautismo, sino que nos cristifica por entero, asociándonos a la plenitud de Cristo Jesús.
San Cirilo de Jerusalén
