Reflexión diaria
No es el hombre quien convierte las cosas ofrecidas.
No es el hombre quien convierte las cosas ofrecidas en el cuerpo y sangre de Cristo, sino el mismo Cristo que por nosotros fue crucificado. El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia aquellas palabras, pero su virtud y la gracia son de Dios. Esto es mi cuerpo, dice. Y esta palabra transforma las cosas ofrecidas.
San Juan Crisóstomo,Doctor de la Iglesia
De prodit. Iudae hom. 1, 6 PG 49, 380
Reflexión diaria
La oblación es la misma, cualquiera que sea el oferente.
Quiero añadir una cosa verdaderamente maravillosa, pero no os extrañéis ni turbéis. ¿Qué es? La oblación es la misma, cualquiera que sea el oferente, Pablo o Pedro; es la misma que Cristo confió a sus discípulos, y que ahora realizan los sacerdotes; esta no es, en realidad, menor que aquella, porque no son los hombres quienes la hacen santa, sino aquel que la santificó. Porque así como las palabras que Dios pronunció son las mismas que el sacerdote dice ahora, así la oblación es la misma.
San Juan Crisóstomo
In ep. 2 ad Tim. hom. 2, 4 PG 62, 612
Reflexión diaria
Os exhorto a no comulgar con una conciencia manchada y corrompida.
También yo alzo la voz, suplico, ruego y exhorto encarecidamente a no sentarse a esta sagrada Mesa con una conciencia manchada y corrompida. Hacer esto, en efecto, nunca jamás podrá llamarse comunión, por más que toquemos mil veces el cuerpo del Señor, sino condena, tormento y mayor castigo.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
Centenares de Ángeles rodean el altar mientras se celebra la Santa Misa.
San Juan Crisóstomo nos asegura que centenares de ángeles rodean el Altar mientras se celebra la Santa Misa y él mismo les vio varias veces que se quedaban silenciosos inclinados y extasiados ante el adorable Sacramento.
Reflexión diaria
Os exhorto a no comulgar con una conciencia manchada y corrompida.
También yo alzo la voz, suplico, ruego y exhorto encarecidamente a no sentarse a esta sagrada Mesa con una conciencia manchada y corrompida. Hacer esto, en efecto, nunca jamás podrá llamarse comunión, por más que toquemos mil veces el Cuerpo del Señor, sino condena, tormento y mayor castigo.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
El sacrificio es siempre uno sólo.
Nosotros ofrecemos siempre el mismo Cordero, y no uno hoy y otro mañana, sino siempre el mismo Cordero. Por esta razón, el sacrificio es siempre uno solo… También nosotros ofrecemos ahora aquella víctima que se ofreció entonces y que jamás se consumirá.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
Para disponernos dignamente a recibir la Sagrada Comunión.
Toda preparación debe parecernos poca, y toda delicadeza insuficiente para recibir a Jesús.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
Honremos con los ángeles al que está presente en el altar.
Los ángeles rodean al sacerdote. Todo el santuario y el espacio que circunda al altar están ocupados por las potencias celestes para honrar al que está presente en el altar.
Todos los ángeles llenos de temor adoran, glorifican, entonan continuamente los misteriosos himnos de alabanza.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
El sacrificio es siempre uno sólo.
Nosotros ofrecemos siempre el mismo Cordero, y no uno hoy y otro mañana, sino siempre el mismo. Por esta razón el sacrificio es siempre uno sólo… También nosotros ofrecemos ahora aquella víctima, que se ofreció entonces y que jamás se consumirá.
San Juan Crisóstomo
