Reflexión diaria
Haced lo que él os diga: ¡Haced esto en conmemoración mía!
Mysterium fidei! Puesto que la Eucaristía es misterio de fe, que supera de tal manera nuestro entendimiento que nos obliga al más puro abandono a la palabra de Dios, nadie como María puede ser apoyo y guía en una actitud como ésta. Repetir el gesto de Cristo en la Última Cena, en cumplimiento de su mandato: «¡Haced esto en conmemoración mía!», se convierte al mismo tiempo en aceptación de la invitación de María a obedecerle sin titubeos: «Haced lo que él os diga» Jn 2, 5.
San Juan Pablo II
Ecclesia de Eucharistia 54
Reflexión diaria
María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento.
Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia. En la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, presentando a la Santísima Virgen como Maestra en la contemplación del rostro de Cristo, he incluido entre los misterios de la luz también la institución de la Eucaristía.(102) Efectivamente, María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento porque tiene una relación profunda con él.
San Juan Pablo II
Ecclesia de Eucharistia 53
Reflexión diaria
Es necesario que nos inmolemos a nosotros mismos.
Es necesario que al hacer estas cosas nos inmolemos a nosotros mismos a Dios en la contrición del corazón, porque los que celebramos los misterios de la Pasión del Señor debemos imitar lo que hacemos.
San Gregorio Magno
Doctor de la Iglesia
Dial, 4,59
Reflexión diaria
Que todos nosotros nos inmolemos al Padre eterno con Jesucristo nuestra Cabeza.
Nada puede hallarse más recto y más justo que el que todos nosotros nos inmolemos al Padre eterno con Jesucristo nuestra Cabeza que por nosotros sufrió. En el sacramento del altar, según el mismo San Agustín, se hace patente que la Iglesia, en el sacrificio que ofrece es también ella misma ofrecida.
Siervo de Dios Pio XII
Enc. Mediator Dei, 20 nov 1947
San Agustín
Ciudad de Dios, 1.X,c.6
Reflexión diaria
Es necesario que los fieles se inmolen a sí mismo como víctimas.
Para que la oblación, con la que en este sacrificio ofrecen la víctima divina al Padre celestial tenga su pleno efecto, es necesario todavía otra cosa, a saber: que los fieles se inmolen a sí mismo como víctimas.
Siervo de Dios Pio XII
Enc. Mediator Dei, 20 nov 1947
Reflexión diaria
Cristo ofrece en sí mismo a sus miembros místicos.
Así como el divino Redentor, al morir en la cruz, se ofreció a sí mismo al Eterno Padre como cabeza de todo el género humano, así también en esta oblación pura no solamente se ofrece al Padre celestial como Cabeza de la Iglesia, sino que ofrece en sí mismo a sus miembros místicos, ya que a todos ellos, aun a los más débiles y enfermos, los incluye amorosísimamente en su corazón.
Siervo de Dios S.S. Pio XII
Enc. Mystici Corpis Christi, 29 junio 1943
Reflexión diaria
Debemos unirnos a este augustísimo sacrificio eucarístico.
Conviene que tengamos siempre presente que toda virtud de expiación depende del único sacrificio de Cristo, que sin cesar se renueva de modo incruento en nuestros altares… Por lo cual, la inmolación de los ministros y de los otros fieles debe unirse con este augustísimo sacrificio eucarístico, para que ellos mismo se manifiesten también hostias vivas, santas, gratas a Dios.
S.S. Pio XI
Enc. Miserentissimus Redemptor, 8 mayo 1928
Reflexión diaria
La Eucaristía nos configura con Jesús.
La Eucaristía nos configura de modo único y profundo con Jesús, renovando nuestro corazón, nuestra existencia y nuestra relación con él.
S.S. Francisco
Reflexión diaria
Líbranos de todo mal.
Todos los días en que uno oiga devotamente la Santa Misa podrá esperar fundadamente verse libre o preservado de muy grandes males y peligros del alma y cuerpo.
San Gregorio Magno
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
María es mujer eucarística con toda su vida.
La relación de María con la Eucaristía se puede delinear indirectamente a partir de su actitud interior. María es mujer eucarística con toda su vida. La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este santísimo Misterio.
San Juan Pablo II
Ecclesia de Eucharistia
Reflexión diaria
En el Pan eucarístico la creación está orientada hacia la divinización.
La Eucaristía une el cielo y la tierra, abraza y penetra todo lo creado. El mundo que salió de las manos de Dios vuelve a él en feliz y plena adoración. En el Pan eucarístico, la creación está orientada hacia la divinización, hacia las santas bodas, hacia la unificación con el Creador mismo. Por eso, la Eucaristía es también fuente de luz y de motivación para nuestras preocupaciones por el ambiente, y nos orienta a ser custodios de todo lo creado.
S.S. Francisco
Carta encíclica Laudato Sí, N. 236
Reflexión diaria
El que come de este pan vivirá eternamente.
Jesús concluye su discurso con estas palabras: «El que come de este pan vivirá eternamente (Jn 6,58). Si, vivir en comunión real con Jesús sobre esta tierra nos hace ya pasar de la muerte a la vida. El cielo comienza precisamente en esta comunión con Jesús.
Y en el Cielo ya nos espera María nuestra Madre – ayer hemos celebrado este misterio. Ella nos obtenga la gracia de nutrirnos de Jesús, Pan de Vida, siempre con fe.
S.S. Francisco
Angelus 16 de agosto del 2015
Reflexión diaria
la Comunión transforma nuestra vida en un don a Dios y en un don a los hermanos.
La Eucaristía es Jesús mismo que se dona totalmente a nosotros. Nutrirnos de Él y vivir en Él mediante la Comunión eucarística, si lo hacemos con fe, transforma nuestra vida, la transforma en un don a Dios y en un don a los hermanos. Nutrirnos de aquel «Pan de vida» significa entrar en sintonía con el corazón de Cristo, asimilar sus elecciones, sus pensamientos, sus comportamientos. Significa entrar en un dinamismo de amor y convertirnos en personas de paz, personas de perdón, de reconciliación, de compartir solidario. Lo mismo que Jesús ha hecho.
S.S. Francisco
Angelus 16 de agosto del 2015
Reflexión diaria
Un gesto que actualiza y hace presente.
A veces, con respecto a la santa Misa, se siente esta objeción: «¿Para qué sirve la Misa? Yo voy a la iglesia cuando tengo ganas, y rezo mejor solo». Pero la Eucaristía no es una oración privada o una bella experiencia espiritual, no es una simple conmemoración de aquello que Jesús ha hecho en la Última Cena. Decimos, para entender bien, que la Eucaristía es «memorial», o sea un gesto que actualiza y hace presente el evento de la muerte y resurrección de Jesús: el pan es realmente su Cuerpo ofrecido por nosotros, el vino es realmente su Sangre derramada por nosotros.
S.S. Francisco
Angelus 16 de agosto del 2015
Reflexión diaria
Requiere nuestro sí.
Jesús se identifica con aquel pan partido y compartido, y eso se convierte para Él en el «signo» del Sacrificio que lo espera. Este proceso tiene su cúlmen en la Última Cena, donde el pan y el vino se transforman realmente en su Cuerpo y en su Sangre. Es la Eucaristía, que Jesús nos deja con una finalidad precisa: que nosotros podamos convertirnos en una sola una cosa con Él. De hecho dice: «El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»(Jn 6,56). Aquel «permanecer»: Jesús en nosotros y nosotros en Jesús. La comunión es asimilación: comiéndolo a Él, nos transformamos en Él. Pero esto requiere nuestro «si», nuestra adhesión a la fe.
S.S. Francisco
Angelus 16 de agosto del 2015
