Reflexión diaria
Nada en la tierra iguala a la omnipotencia mediadora del sacerdote en el altar.
La ofrenda de una Santa Misa es un acto más sublime que el gobernar a la Iglesia entera. Nada en la tierra iguala a la omnipotencia mediadora del sacerdote en el altar, al tener en sus manos a Cristo ofreciéndolo en sacrificio a la adorable Trinidad.
P. Marie Michel Philipon O.P
Los Sacramentos en la Vida Cristiana
Reflexión diaria
La Santa Misa es la oración perfecta.
¡La Santa Misa es la manera más perfecta de hacer oración!
San Pablo VI
La Santa Misa es la oración perfecta y no puede ser sustituida. Toda otra oración encuentra su origen y cima en la Santa Misa.
Padre Jordi Rivero
Reflexión diaria
La Iglesia y la Eucaristía.
La Eucaristía hace la Iglesia haciendo de la Iglesia una Eucaristía.
P. Raniero Cantalamessa, OFMCap
Predicador Pontificio
Reflexión diaria
La Santa Misa tiene un valor infinito.
La Santa Misa no se paga, tiene un valor infinito, y no hay oro en el mundo que la pueda pagar adecuadamente. El estipendio que se da al sacerdote es una gratificación para ayudar a su sustento.
P. Jorge Loring
Reflexión diaria
El Corazón Eucarístico de Jesús.
La expresión «Corazón Eucarístico de Jesús» significa principalmente el Corazón de Jesús que nos ha dado la Eucaristía y que de nuevo nos la da todos los días.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
Reflexión diaria
La máxima ayuda.
Ningún sufragio aprovecha tan eficazmente a las almas del purgatorio como la aplicación del Santo Sacrificio de la Misa.
P. Antonio Royo Marín O.P.
Reflexión diaria
El Señor esté con vosotros.
Algunos santos sacerdotes, cuando dicen, al principio de la Santa Misa: El Señor esté con vosotros, se lo dicen, no sólo a los que están allí presentes, sino a todos los ángeles y santos del cielo, a todas las almas del purgatorio, a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de la tierra, a las aves del cielo, a los peces del mar y a los animales del campo, a los mares y a los ríos y a las montañas, y también a las estrellas del firmamento; a todas las criaturas.
Padre Roberto Coggi O.P.
El tesoro escondido
Reflexión diaria
No puede darse en la tierra un culto más grande, más santo, más litúrgico.
No puede, pues, darse en la tierra un culto más grande, más santo, más litúrgico, en el que mejor se practiquen para con Cristo -oculto bajo las especies sacramentales-, las virtudes de fe, de esperanza, de caridad, de religión, de humildad, y los dones correlativos del Espíritu Santo, todos los cuales constituyen la perfección sacerdotal.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
Reflexión diaria
¡Por Cristo, con Él y en Él!
Un laico, una religiosa, un sacerdote… que tuviese conciencia de que ofrece la Víctima de toda Santa Misa, vería eucaristizada toda su vida. ¡Nunca estaría solo! ¡Jamás se sentiría estéril! ¡Sería el mayor obrador de la paz! ¡Su vida tendría una plenitud inaudita! ¡Sería peregrino de todas las Iglesias, de todos los altares y de todos los sagrarios!
P. Carlos Miguel Buela
Nuestra Misa, pág. 98
Reflexión diaria
La riqueza insondable de Cristo.
Tenemos al Verbo encarnado todo entero, con todo lo que Él es y todo lo que hace, Jesús Dios y hombre, todas las gracias de su Humanidad y todos los tesoros de su Divinidad, o, para hablar con San Pablo, la riqueza insondable de Cristo Ef 3, 8.
P. M. Bernardot op
De la Eucaristía a la Trinidad
Reflexión diaria
Porqué comulgar diariamente.
La comunión alimenta el alma a fin de que evite el pecado, resista las tentaciones de la carne y del diablo y pueda amar cada vez más a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas y con toda su mente.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
Reflexión diaria
Culto eucarístico y perfección sacerdotal. 4. Impetración.
El cuarto fin del sacrificio es la impetración a fin de alcanzar el auxilio divino, y las demás gracias necesarias para la salvación, máxime la de la perseverancia final que no es objeto de mérito, pero que puede obtenerse por la fuerza impetratoria de la oración, y principalmente de la suprema oración, contenida en la misma oblación de la Misa, en la que persiste «la intercesión de Cristo, vivo siempre para interceder por nosotros». Debemos unirnos a su intercesión, así como a su adoración, reparación y acción de gracias; así aumenta infinitamente el valor de nuestros actos.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
Reflexión diaria
Culto eucarístico y perfección sacerdotal. 3. Reparación.
El tercer fin del sacrificio es la reparación por los pecados cometidos contra Dios y sacrilegios, perversísimos a veces, perpetrados por la inspiración del demonio; sólo Dios conoce la enormidad de ciertos sacrilegios, recuerdos vivos de la traición de Judas. Para reparar tales abominaciones se ha de celebrar santamente la Misa, y adorar la Eucaristía, públicamente expuesta.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
Reflexión diaria
Culto eucarístico y perfección sacerdotal. 2. Acción de gracias.
El segundo fin del sacrificio eucarístico es la acción de gracias por todos los beneficios divinos, esto es, por la creación y elevación del género humano al orden de la gracia y de la gloria, por la Encarnación redentora, por la institución misma de la Eucaristía y las gracias que de ella proceden, por las innumerables Misas y comuniones celebradas durante veinte siglos para confortamiento de las almas.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
Reflexión diaria
Culto eucarístico y perfección sacerdotal. 1. Adoración.
Este culto de latría (adoración) se realiza por la digna celebración del sacrificio de la Misa, que debería celebrarse cada día con mayor fe, esperanza, caridad, devoción substancial, si no sensible. Se realiza también por la comunión eucarística, por la visita del Santísimo Sacramento, por la adoración reparadora, por la súplica y la acción de gracias.
P. Reginald Garrigou-Lagrange OP
La santificación del Sacerdote
