Reflexión diaria
La Santísima Eucaristía es como el compendio y el centro de la religión cristiana.
El misterio de la sagrada Eucaristía, instituida por el Sumo Sacerdote, Jesucristo, y por voluntad de El constantemente renovada por sus ministros, es como el compendio y centro de la religión cristiana.
Venerable S.S. Pio XII
Carta Encíclica MEDIATOR DEI
Reflexión diaria
La fortaleza del amor modeló el prodigio de la Eucaristía.
Para santificar a las almas fue necesaria la fortaleza de la sabiduría que realizó la Encarnación, y la fortaleza del dolor que produjo el misterio del Calvario, y la fortaleza del amor -fuerte como la muerte- que modeló el prodigio de la Eucaristía.
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Vida Espiritual
Reflexión diaria
Es Uno y el mismo.
La Fe de la Iglesia es ésta: Que es Uno y el mismo, el Verbo de Dios y el Hijo de María, quien sufrió en la Cruz, quien está presente en la Eucaristía, y quien reina en el Cielo.
S.S. Pío XII
Reflexión diaria
Con las mismas disposiciones que el Divino Redentor tuvo.
El Papa Pio XII, en una reflexión muy conmovedora, citada por el Vaticano II, presentó las disposiciones con las que uno debería participar en la Santa Misa; esto es, debería ser con las mismas disposiciones que el Divino Redentor tuvo cuando se sacrificó a Sí mismo … el mismo espíritu de sumisión humilde … esto es, de adoración, amor, alabanza y acción de gracias a la gran majestad de Dios …
Reflexión diaria
La Sangre de un Dios circula por mis venas.
¿Qué puedo temer? Él, quien sostiene al mundo, está en mí. La Sangre de un Dios circula por mis venas: No temas, oh alma mía. El Señor del Universo te ha tomado en sus brazos, y quiere que descanses en Él.
Venerable Luisa M. Claret de la Touche
Reflexión diaria
Todo tu ser tiene que estar cargado de Eucaristía.
Todo tu ser tiene que estar cargado de Eucaristía. Si hay una carga divina, a la hora de manifestarte tendrías que estar haciendo llover a Dios, porque estás lleno de ese misterio infinito de Dios.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
No puede haber banquete que pueda superar al de la Eucaristía.
No puede haber banquete que pueda superar al de la Eucaristía. Tener como alimento al Hijo de Dios, como anfitrión al Hijo de Dios, como aderezador de todo al Hijo de Dios, como acomodador al Hijo de Dios. Él tiene todos los papeles en este Banquete; da la vida, el agua, el pan… Sacia, nutre, mantiene, da vida eterna, invita, llama, prepara… Él todo. Estamos tan acostumbrados a este misterio que casi no caemos ni en la cuenta de él. Hay que estar bien despiertos a la realidad profunda de este misterio. Nos hemos familiarizado con él como con el aire que respiramos.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
A través de la Eucaristía se nos da la ocasión de fundirnos en Dios.
La Eucaristía es una manifestación del amor que se vive en la eternidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu. Así se aman Ellos, así se comulgan Ellos, se juntan, se funden, y así como Ellos viven fundidos, me dan a mí la ocasión de fundirme con Ellos a través de la Eucaristía. Y esta fusión hace que ponga en contacto el cielo con la tierra, y al dejar pasar por mí el cielo, produzca una vida, un calambre, un chasquido, y enriquezca mi tribu, mi tienda.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
Dios nos da una dimensión nueva.
Es como que Dios nos absorbe. Es un misterio de unidad, de ensanchamiento del Cuerpo Místico, eclesial. Lo que no he podido yo dar al Cuerpo Místico por mi inteligencia, por mis energías, por mi fuerza, por mi sacrificio… puedo dárselo en el momento en que Dios me da una dimensión nueva. Puedo dárselo por estar incorporado al Cristo Místico. A través de la Eucaristía soy más Cuerpo Místico, más Iglesia.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
El alma queda incorporada al sacrificio de Jesús.
La Santa Misa es una vida nueva, por donde se puede hacer la gran ofrenda, porque al pasar por ella, el alma queda incorporada al sacrificio de Jesús.
A través de la Santa Misa, la vida se convierte en un gran ofertorio de amor.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega
Sedienta de Eucaristía
Reflexión diaria
Te prepara para fundirte con Dios.
La Eucaristía es medio y fin. Te prepara para fundirte con Dios, y a la vez, te funde con Dios. Te prepara para purificarte, para adelgazarte, para hacerte más libre, más capaz, y viene a llenarte esas capacidades.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
La primera piedra del sacrificio fue María Santísima.
La primera piedra del sacrificio fue María Santísima. Ara bendita y misteriosa donde se celebró la primera Santa Misa. Allí donde está el Hijo hay Misa, hay sacrificio, hay alabanza. Sé el Hijo. Tu vida será una Santa Misa.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Sedienta de Eucaristía
Reflexión diaria
El Padre eligió lo mejor entre lo mejor.
El Padre eligió lo mejor entre lo mejor; algo que no se podía comprar ni vender; quiso darnos el misterio profundo de su Hijo, la Carne de su Hijo, la Sangre de su Hijo; su Hijo como Pan, como alimento, como manjar, como Vida. Todo se lo ha dado al hombre.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad
Reflexión diaria
La Santa Misa es mi gran hora de transformación.
La Santa Misa es mi gran hora de transformación. El Sacerdote eterno me coge en sus manos y me presenta al Padre. Sólo al cogerme con sus manos, me toca la vida de alabanza, de amor. Pone una nueva potencia en mi alma, la potencia de que Dios me puede mirar sin volver sus ojos, la potencia de que el Padre me acepte y me llame hijo.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Sedienta de Eucaristía
Reflexión diaria
La Santa Misa no es un acto, es un estado.
La Santa Misa no es un acto, es un estado. Un estado nuevo que coge hasta la última fibra del ser, hasta la última palpitación.
Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Sedienta de Eucaristía
