Reflexión diaria
Fueron las Misas más bellas de mi vida.
Cuando me encarcelaron en 1975 –recordó el prelado vietnamita–, me vino una pregunta angustiosa: «¿Podré celebrar la Eucaristía?»
No podré expresar nunca mi alegría: celebré cada día la Santa Misa con tres gotas de vino y una de agua en la palma de la mano. Cada día pude arrodillarme ante la Cruz con Jesús, beber con él su cáliz más amargo. Cada día, al recitar la consagración, confirmé con todo mi corazón y con toda mi alma un nuevo pacto, un pacto eterno entre Jesús y yo, a través de su sangre mezclada con la mía. Fueron las Misas más bellas de mi vida. . .
Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan
Testigos de la esperanza
Reflexión diaria
Dejarse comer por todos.
Sueño un Iglesia que sea pan, Eucaristía, que sea don y que se deje comer por todos, para que el mundo tenga vida en abundancia.
Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan
Testigos de la esperanza
Reflexión diaria
La única Eucaristía de la que se alimenta el mundo no cristiano.
La única Biblia que leen los llamados alejados es la vida de los cristianos. Y podríamos añadir: somos nosotros, es nuestra vida, la única Eucaristía de la que se alimenta el mundo no cristiano.
Siervo de Dios Cardenal F. X. Nguyen van Thuan
Testigos de la esperanza
Reflexión diaria
Te quieren dar una riqueza que no tienes.
Porque eres pobre, porque eres la pobreza misma, porque te han hecho para el Infinito y para lo eterno y te quieren dar una riqueza que no tienes, es por lo que te han dado la Eucaristía. No por lo que eres, sino para que lo seas. No porque eres estupendo, sino para que lo seas. No porque tienes un amor a prueba de bomba, sino para que lo tengas.
Sierva de Dios M. Teresa María de Jesús Ortega, O.P.
Reflexión diaria
Hace falta mucho amor para haber inventado este don.
La Eucaristía tiene la dinámica de Dios, y Dios se mueve con toda su libertad eterna y mira a los hombres y maneja el mundo desde la Eucaristía. Hace falta mucho amor para haber inventado este don; un amor fuera de serie, que nos desborda. Si los hombres tienen miedo al misterio de la Eucaristía, es porque no tienen capacidad de amar.
Sierva de Dios M. Teresa María de Jesús Ortega, O.P.
Reflexión diaria
¡Su amor me dio su Eucaristía!

esfuerzo del lagar no fuera vino,
ni el trigo candeal sin el molino
se convirtiera en pan inmaculado.
en pan de vida y en licor divino,
el amor no cumpliera su destino
de darse en comunión siempre al amado.
pan de salud y cáliz de alegría,
y Él mismo en mi miseria no viviera.
mi amor no fuera amor si no le diera,
por el milagro del dolor, la mía.
Reflexión diaria
Que todos vuelvan la mirada y el corazón a la divina Hostia saludable.
Si queréis contribuir en lo que de vosotros dependa, a extender por el mundo y en lo futuro el precioso bien de que en este momento gozáis, haced que todos vuelvan la mirada y el corazón a la divina Hostia saludable y pedid esta gracia: la unidad en la caridad.
Siervo de Dios S.S. Pio XII
Reflexión diaria
¡Qué distinto sería!
¡Oh cuán distintas serían, en verdad, las familias, las ciudades, las naciones y el mundo entero si las almas todas, acercándose con frecuencia a este divino horno de amor, recibieran en sí una centella de aquel fuego hasta formar en ellas un benéfico incendio que destruyese todas las impurezas, limpiase todas las escorias, suavizase todas las diferencias, redujese a ceniza todos los egoísmos y calentase la frialdad de los corazones, devolviéndoles el palpitar sincero del amor fraternal y generoso!
Siervo de Dios S.S. Pio XII
Reflexión diaria
Lo único que puede pagar nuestra deuda es la misma Eucaristía.
He estado agradecidísimo con Jesús porque nos dio su Eucaristía: ¿Qué sería de nosotros sin ella?, ¿no es verdad que tenemos una deuda inmensa de gratitud por ese don?
Y es preciso que procuremos pagar, por nosotros y por los que que no piensan en ello, esa deuda inmensa. Lo único que puede pagar esa deuda es la misma Eucaristía, es Jesús, que siendo nuestro, puede y debe ser nuestra acción de gracias.
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Reflexión diaria
Para rehacer la primordial unidad de la familia humana.
La fe y la comunión eucarística son realmente el vínculo ofrecido por Dios a los hombres para rehacer la primordial unidad de la familia humana, rota por el primer pecado.
Siervo de Dios S.S. Pio XII
Reflexión diaria
La Santa Misa realiza la unión fraterna.
La fe en la Eucaristía, su perenne presencia, la mística renovación del sacrificio del Gólgota, la comunión física y espiritual con el único Redentor, Cristo, no sólo recuerda e impulsa a los hombres a la unión fraterna, sino que la realiza en aquel Cuerpo Místico del que forman parte muchísimos miembros actuales y al que todos están llamados a unirse
Siervo de Dios S.S. Pio XII
Reflexión diaria
Dios siempre que ama se empequeñece.
Entreveo la razón de que Dios siempre que ama se empequeñece -la Encarnación, la Eucaristía, las comunicaciones íntimas con las almas-; se empequeñece, porque se comunica. Quizá por eso la unión del Verbo con el alma se verifica en el anonadamiento. Para Dios acomodarse es anonadarse.
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Notas Íntimas
Reflexión diaria
¡Cuánto se complacerá en ese Sacrificio!
¿Qué puede haber mejor sobre la tierra que ofrecer al Padre la víctima inmortal y ofrecerse a sí mismo con Jesús?
Cristo Víctima es la suprema adoración y el supremo amor al Padre celestial. ¡Cuánto se complacerá en ese Sacrificio! ¡Cómo querrá ver que se perpetúe siempre en las misas de los altares y en las misas de los corazones!…
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Notas Íntimas
Reflexión diaria
Todo se ordena a la Eucaristía y todo brota de Ella.
La Eucaristía es el centro de la Iglesia, como en el cielo aparece en el centro el Cordero como Inmolado Ap 5, 6. Todo se ordena a la Eucaristía y todo brota de Ella.
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Notas Íntimas
Reflexión diaria
Hasta el abismo insondable de tu Divinidad.
¡Jesús! los que te aman quieren con anhelo irresistible penetrar hasta el fondo de tu Corazón. Por eso lo abriste, para que entrásemos por tu herida hasta el foco del amor; quieren más, mucho más, llegar hasta el fondo de tu alma; más, infinitamente más, hasta el abismo insondable de tu Divinidad.
Por eso nos abriste el santuario de tu alma y el seno de tu Divinidad, por eso acá abajo nos diste tu Eucaristía, por eso allá arriba nos das tu cielo.
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez
Notas Íntimas
