Reflexión diaria
Cuando se celebra la Santa Misa, el sacerdote hace más que si creara un mundo nuevo.
Al Santo Cura de Ars le gustaba decir: «El sacerdote es un hombre revestido de todos los poderes de Dios. Al sacerdote no se le podrá comprender bien más que en el cielo. Cuando celebra la Santa Misa, él hace más que si creara un mundo nuevo. Si yo encontrara un sacerdote y un ángel, yo saludaría primero al sacerdote y después al ángel». Algo parecido decía también la Beata Crescencia Höss y San Francisco de Asís.
Reflexión diaria
Recíbeme con este Santo Sacrificio de tu precioso Cuerpo.
Señor, tuyo es todo lo que está en el cielo y en la tierra. Yo deseo ofrecérteme de mi voluntad y quedar tuyo para siempre. Señor, con sencillez de corazón me ofrezco hoy a Ti por siervo perpetuo, en obsequio y sacrificio de eterna alabanza. Recíbeme con este Santo Sacrificio de tu precioso Cuerpo que te ofrezco hoy…
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 9.
Reflexión diaria
Ofrecerte a ti mismo a mí, en sacrificio puro y santo cada día en la Misa.
Así como Yo me ofrecí a mí mismo por tus pecados a Dios Padre con voluntad y extendí las manos en la Cruz, desnudo el cuerpo de modo que no me quedaba cosa alguna que no fuese sacrificada para aplacar a Dios, así debes tú, cuanto más entrañablemente puedas, ofrecerte a ti mismo, de toda voluntad, a mí, en sacrificio puro y santo cada día en la Misa, con todas tus fuerzas y deseos. ¿Qué otra cosa quiero de ti más que el que te entregues a mí sin reserva? Cualquier cosa que me des sin ti, no gusto de ella; porque no quiero tu don, sino a ti mismo.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 8.
Reflexión diaria
El principal consuelo del alma fiel.
Porque el principal consuelo del alma fiel, mientras peregrina unida a este cuerpo mortal, es acordarse frecuentemente de su Dios, y recibir a su amado con devoto corazón.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 3.
Reflexión diaria
¿Qué sucedería si no buscase auxilio tan grande?
Y si ahora que comulgo o celebro soy tan negligente y tibio, ¿qué sucedería si no tomase tal medicina y si no buscase auxilio tan grande? Y aunque no esté preparado cada día, ni bien dispuesto para celebrar, procuraré, sin embargo, recibir la Sagrada Comunión en los tiempos convenientes, para hacerme participante de tanta gracia.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 3.
Reflexión diaria
Ofrecerse a sí mismo en sacrificio a Dios.
Porque no hay sacrificio que obtenga mayores méritos y bendiciones, ni ofrecimiento más eficaz para borrar pecados, que ofrecerse a sí mismo en sacrificio a Dios en la Santa Misa y en la Comunión, juntamente con el Cuerpo de Cristo.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 7.
Reflexión diaria
¡Si no recibiéramos el socorro de la medicina celestial!
Porque las inclinaciones del hombre son hacia lo malo desde su juventud; y si no le socorre la medicina celestial, al punto va de mal en peor. Así es que la santa Comunión retrae de lo malo, y conforta en lo bueno.
Beato Tomás de Kempis
Imitación de Cristo, libro 4, 3.
Reflexión diaria
La unidad y caridad perfecta en la Eucaristía.
Mi Corazón -dice Jesús- desea unir constantemente a sí todos los corazones por medio de la Eucaristía, como él mismo está unido a Mi Padre por el Amor, en la unidad y caridad perfecta.
Beata Dina Bélanger
Reflexión diaria
No hay medio más eficaz que la Santa Misa.
Cuando nos abate el recuerdo de nuestras faltas y procuramos reparar nuestras ofensas y satisfacer más ampliamente la justicia divina, para que nos absuelva de las penas del pecado, no hallamos medio más eficaz ni más consolador que la Santa Misa.
Beato Dom Columba Marmión; «Jesucristo Vida del alma»
