Reflexión diaria
Él se une con nosotros y nosotros a la vez nos unimos con Él.
Así como si uno a la cera derretida añade otra cera, hace de ambas una sola cosa, así por la participación del cuerpo y preciosa sangre de Cristo, Él se une con nosotros y nosotros a la vez nos unimos con Él. Lo que es corruptible por su naturaleza no puede ser vivificado de otra manera, sino estando corporalmente unido a su cuerpo, el cuerpo del Unigénito, que es la vida por esencia.
San Cirilo de Alejandría
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Somos un cuerpo y miembros de su carne y de sus huesos.
Somos un cuerpo y miembros de su carne y de sus huesos. Y para que lo seamos no sólo por amor, sino también en realidad, mezclémonos con aquella carne; esto es lo que hace el manjar que él nos dio para mostrarnos cómo hierve su corazón de amor hacia nosotros; por eso se aglutinó con nosotros y se constituyó con nosotros en un cuerpo, para que seamos como un cuerpo unido a la Cabeza.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Concorpóreo y consanguíneo con Cristo.
Se te da el cuerpo y la sangre de Cristo para que, al recibirlos, te hagas concorpóreo y consanguíneo con él. Pues así como nos hacemos cristíferos, al penetrar su cuerpo y su sangre en nuestros miembros, así según San Pedro, nos hacemos consortes de la naturaleza divina.
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Elimina toda la corrupción que hay en nosotros.
Nuestro Señor Jesucristo por su carne nos infunde la vida y deposita en nosotros como cierta semilla de inmortalidad, con la que elimina toda la corrupción que hay en nosotros.
San Cirilo de Alejandría
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Se cambian en el cuerpo y sangre de Dios.
Está unido a la divinidad el cuerpo que nació de la Santa Virgen, no que descienda aquel cuerpo que ascendió al cielo, sino que el mismo pan y el vino se cambian en el cuerpo y sangre de Dios.
San Juan Damasceno
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Después de las palabras de Cristo es su cuerpo y su sangre.
Cuando las criaturas (pan y vino) se han de bendecir con las palabras celestiales se ponen sobre los altares, antes que se consagren con la invocación del nombre supremo, está allí la substancia de pan y vino; pero después de las palabras de Cristo es su cuerpo y su sangre.
San Isidoro de Sevilla
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Cristo que pudo hacer de la nada lo que no era.
Este sacramento que recibís, se hace por las palabras. Y si tan gran eficacia tuvo la palabra de Elías para hacer bajar fuego del cielo, ¿no tendrá fuerza la palabra de Cristo para mudar las especies de los elementos? ¿Has leído de todas las cosas creadas: Porque él dijo y fueron hechas; Él mandó y fueron creadas. La palabra, pues, de Cristo que pudo hacer de la nada lo que no era, ¿no pudo cambiar aquellas cosas que son en lo que no eran? Pues no es menos dar naturalezas nuevas a las cosas que cambiarlas.
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
En Caná de Galilea cambió el agua en vino.
En otro tiempo en Caná de Galilea cambió el agua en vino, el cual es afín a la sangre, y ¿no creemos cuando cambió el vino en su sangre?
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Si forzosamente obligada no puedes asistir a la Santa Misa.
Si forzosamente obligada, no puedes asistir a la celebración de este augusto sacrificio, con una presencia real, es menester que, a lo menos’ lleves allí tu corazón, para asistir de una manera espiritual. A cualquiera hora de la mañana ve a la iglesia en espíritu, si no puedes ir de otra manera; une tu intención a la de todos los cristianos, y, en el lugar donde te encuentres, haz los mismos actos interiores que harías, si estuvieses realmente presente a la celebración de la santa Misa en alguna iglesia.
San Francisco de Sales
Introducción a la vida devota. La Santa Misa
Reflexión diaria
Vosotros debéis ser lo que veis y debéis recibir lo que sois.
Quien recibe el misterio de la unidad, la Eucaristía, y no tiene el vínculo de la paz no recibe un misterio salvador en favor suyo, sino un testimonio contra sí mismo. Si vosotros sois el cuerpo de Cristo y sus miembros entonces vuestro mismo misterio reposa sobre la mesa de la Eucaristía. Vosotros debéis ser lo que veis y debéis recibir lo que sois.
San Agustín
Doctor de la Iglesia
Homilía 272
Reflexión diaria
El gran deseo que tiene Jesús de unirse a nosotros.
…Y para inclinarnos a recibirle nos alienta con la promesa del paraíso: «El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna» Jn 6, 55. «El que come este pan vivirá eternamente» Jn 6, 58. En suma, a quien no comulgare, le amenaza con excluirlo del paraíso y lanzarlo al infierno: «Si no comiereis la carne del Hijo del hombre y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros» Jn 6, 54. Estas invitaciones, estas promesas y estas amenazas nacen todas del gran deseo que tiene de unirse a nosotros en este sacramento.
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
Reflexión diaria
Nos alienta con la promesa del paraíso.
Para que nos resolviéramos a recibirle en la sagrada comunión, no sólo nos exhorta a ello con repetidas invitaciones: «Venid a comer de mi pan y bebed del vino que he mezclado» Prov 9, 15. «Comed, amigos; bebed y embriagaos, queridos» Cant 5, 1, sino que también nos lo impone de precepto: «Tomad y comed; éste es mi Cuerpo» I Cor 11, 24…
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
Reflexión diaria
Quiso ocultarse bajo las especies de pan.
Para que con mayor facilidad pudiéramos recibirle, quiso ocultarse bajo las especies de pan. Si se hubiera ocultado bajo las apariencias de un alimento raro o de subido precio, los pobres quedarían privados de él; pero no; Jesucristo quiso quedarse bajo las especies de pan, que está barato y todos lo pueden hallar, para que todos y en todos los países lo puedan hallar y recibir.
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
Reflexión diaria
Comulga con frecuencia.
La Eucaristía es el mayor triunfo de la obediencia de Jesús.
San Pedro Julian Eymard
Comulga con frecuencia, con mucha frecuencia; ese es el único remedio si tú quieres curarte.
Santa Teresa del Niño Jesús
Reflexión diaria
¡Qué ansias tiene Jesucristo de unirse a nuestra alma!
Oh, ¡y qué ansias tiene Jesucristo de unirse a nuestra alma en la sagrada comunión! «Con deseo deseé comer esta Pascua con vosotros antes de padecer» Lc. 22, 15, así dijo en la noche de la institución de este sacramento de amor. Con deseo deseé: así le hizo exclamar el amor inmenso que nos tenía, comenta San Lorenzo Justiniano.
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
