Reflexión diaria
La Iglesia junto a Cristo ofrece la Eucaristía y es ofrecida en ella.
En la Eucaristía se unen orgánicamente el signo (La entrega de la Iglesia) y la realidad significada por el rito simbólico (El sacrificio de Cristo). Se trata de una totalidad: El acto sacrificial de Cristo muerto y resucitado lleva a su Iglesia en su movimiento hacia Dios. La Eucaristía es el signo sagrado por medio del que la entrega única de Cristo se hace cada día actual para ser vivida por los cristianos: La Iglesia es, junto a Cristo, la que ofrece la Eucaristía y la que es ofrecida en ella.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Ebrio de espíritu, arrebatado en éxtasis.
San Buenaventura escribió de San Francisco de Asís:
«Su amor al sacramento del Cuerpo del Señor era un fuego que abrasaba todo su ser, sumergiéndose en sumo estupor al contemplar tal condescendencia amorosa y un amor tan condescendiente. Comulgaba frecuentemente y con tal devoción, que contagiaba su fervor a los demás, y al degustar la suavidad del Cordero Inmaculado, era muchas veces, como ebrio de espíritu, arrebatado en éxtasis».
Leyenda Mayor, LM 9, 2.
Reflexión diaria
Os exhorto a no comulgar con una conciencia manchada y corrompida.
También yo alzo la voz, suplico, ruego y exhorto encarecidamente a no sentarse a esta sagrada Mesa con una conciencia manchada y corrompida. Hacer esto, en efecto, nunca jamás podrá llamarse comunión, por más que toquemos mil veces el Cuerpo del Señor, sino condena, tormento y mayor castigo.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
La Iglesia aprende a ofrecerse ella misma por Cristo.
En la Eucaristía, Cristo es él mismo el que ofrece y él mismo el don ofrecido. Ha querido que el sacramento de esta realidad sea el sacrificio cotidiano de la Iglesia que, siendo cuerpo de esta cabeza, aprende a ofrecerse ella misma por él.
San Agustín
La Ciudad de Dios, X, 20.
Reflexión diaria
El que comulga vive en Cristo y Cristo en él.
Así como dos pedazos de cera derretidos juntos no hacen más que uno, de igual modo el que comulga, de tal suerte está unido con Cristo, que él vive en Cristo y Cristo en él.
San Cirilo de Jerusalén
Reflexión diaria
Maravilla sublime que nuestros labios han recibido.
En tu pan está escondido el Espíritu que no puede ser comido, en tu vino hay un fuego que no se puede beber. El Espíritu en tu pan; el fuego en tu vino; maravilla sublime que nuestros labios han recibido.
Himno de San Efrén
Reflexión diaria
El sacrificio es siempre uno sólo.
Nosotros ofrecemos siempre el mismo Cordero, y no uno hoy y otro mañana, sino siempre el mismo Cordero. Por esta razón, el sacrificio es siempre uno solo… También nosotros ofrecemos ahora aquella víctima que se ofreció entonces y que jamás se consumirá.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
El remedio de nuestra necesidad cotidiana.
La Eucaristía es el remedio de nuestra necesidad cotidiana.
San Ambrosio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Señor mío, ¿cómo os podré agradecer?
En cierta ocasión, Santa Teresa de Jesús se sentía inundada de la bondad de Dios. Entonces le hizo esta pregunta a Nuestro Señor: «Señor mío, ¿cómo os podré agradecer?» Nuestro Señor le contestó: «Asistid a una Santa Misa».
Reflexión diaria
Para disponernos dignamente a recibir la Sagrada Comunión.
Toda preparación debe parecernos poca, y toda delicadeza insuficiente para recibir a Jesús.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
Se tuvo a Sí mismo en sus manos.
El Señor en la Última Cena se tuvo a Sí mismo en sus manos.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El remedio para la debilidad.
La Eucaristía es un Pan diario que tomamos como remedio para la debilidad de que sufrimos a diario.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Los efectos que causa el santo sacrificio de la Misa.
Destruye los pecados.
Mitiga el aguijón de la carne.
Da fuerza al alma para batallar contra los enemigos.
Perdona los pecados veniales.
Purifica, limpia y purga el corazón.
Alienta a obrar bien.
Aumenta la castidad.
Acrecienta el fervor de la caridad.
Da fuerza para sufrir, las cosas adversas
y llena el alma de todas las virtudes.
Reflexión diaria
El tiempo de negociar con Dios.
El tiempo que sigue a la Santa Misa es tiempo de negociar con Dios y de hacerse con tesoros celestiales de gracias.
San Alfonso Mª de Ligorio
Reflexión diaria
La más grande de todas las maravillas.
La Eucaristía es la más grande de todas las maravillas obradas por Cristo, el admirable documento de su inmenso amor a los hombres.
Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia
