Reflexión diaria
Si una mujer embarazada asiste a la Santa Misa.
Si una mujer embarazada asiste a la Santa Misa, siempre y cuando ello le sea posible, tomándose un poquito de molestia, como mayor se la tomó la Virgen al viajar a Belén para dar a luz allí al Redentor, podrá obtener grandes auxilios en los dolores de su parto.
San Beda el Venerable,
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Sana Misa tiene un valor infinito.
La celebración de la Santa Misa tiene tanto valor como la muerte de Jesús en la Cruz.
Santo Tomás de Aquino,
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La fe en la Eucaristía exige ser documentada.
Lo que veis es un pan y un cáliz; vuestros ojos así os lo indican. Mas según vuestra fe, que necesita ser instruida, el pan es el cuerpo de Cristo y el cáliz la sangre de Cristo. Esto dicho brevemente, lo que quizá sea suficiente a la fe; pero la fe exige ser documentada.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Sermón 272
Reflexión diaria
Muchas almas salen del purgatorio y vuelan al cielo.
Por cada Misa que se dice, muchas almas salen del purgatorio y vuelan al cielo.
San Jerónimo
Reflexión diaria
Os exhorto a no comulgar con una conciencia manchada y corrompida.
También yo alzo la voz, suplico, ruego y exhorto encarecidamente a no sentarse a esta sagrada Mesa con una conciencia manchada y corrompida. Hacer esto, en efecto, nunca jamás podrá llamarse comunión, por más que toquemos mil veces el cuerpo del Señor, sino condena, tormento y mayor castigo.
San Juan Crisóstomo
Reflexión diaria
La Santa Misa y las almas del Purgatorio
Cuando se celebra la Santa Misa por un alma del Purgatorio, aquel fuego tan abrasador suspende su acción, y el alma cesa de sufrir todo el tiempo que dura la celebración del Santo Sacrificio.
San Jerónimo
Reflexión diaria
El Cuerpo y la Sangre entregados de Cristo y de los cristianos.
El pan partido y el vino derramado asemejan estas cosas de las que son figuras o sacramentos: El Cuerpo y la Sangre entregados de Cristo y de los cristianos.
San Agustín,
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Buen pastor, pan verdadero, o Jesús.
Buen pastor, pan verdadero,
o Jesús, piedad de nosotros:
nútrenos y defiéndenos,
llévanos a los bienes eternos
en la tierra de los vivos.
Tú que todo lo sabes y puedes,
que nos alimentas en la tierra,
conduce a tus hermanos
a la mesa del cielo
a la alegría de tus santos.
Santo Tomás de Aquino,
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Eucaristía es también nuestro sacrificio.
La Eucaristía representa no solamente el sacrificio único de Cristo en el Gólgota sino también el sacrificio espiritual hecho continuamente por los cristianos.
San Agustín,
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Los Ángeles Custodios y la Santa Misa.
Dice Santo Tomás de Aquino que durante la Santa Misa los Ángeles Custodios presentan a Jesús nuestras plegarias y Jesús las acepta y escucha. Este Santo vio, en efecto, una procesión de espíritus celestiales, quienes durante el Santo Sacrificio iban y volvían de la Iglesia al Altar y del Altar a la Iglesia. Maravillado y deseoso de saber el porqué de aquello, suspende sus oraciones y les pregunta el motivo de lo que hacían. -«¿Por qué te sorprendes? -le contestaron-, nosotros somos los Ángeles Custodios de los fieles que asisten a la Santa Misa. Recibimos sus plegarias, las presentamos a Jesús y las devolvemos a cada uno trocadas en favores».
Reflexión diaria
Centenares de Ángeles rodean el altar mientras se celebra la Santa Misa.
San Juan Crisóstomo nos asegura que centenares de ángeles rodean el Altar mientras se celebra la Santa Misa y él mismo les vio varias veces que se quedaban silenciosos inclinados y extasiados ante el adorable Sacramento.
Reflexión diaria
La Santa Misa nos preserva de muy grandes males.
Todos los días en que uno oiga devotamente la Santa Misa podrá esperar fundadamente verse libre o preservado de muy grandes males y peligros del alma y cuerpo.
San Gregorio Magno,
Papa y Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Seamos nosotros mismos aquello que recibimos.
La virtud peculiar de este alimento es producir la unidad, unirnos tan estrechamente al cuerpo de Cristo que, hechos miembros suyos, seamos nosotros mismos aquello que recibimos.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El perdón de los pecados.
Si alguno oye devotamente la Santa Misa alcanzará grandes auxilios para no caer en pecado mortal, y se le perdonarán sus defectos y pecados veniales e imperfecciones.
San Agustín, Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Glorifiquemos infinitamente a Dios.
Si uno, cuando asiste o celebra la Santa Misa, reflexiona sobre su valor infinito y, en consecuencia, tiene formal intención de glorificar con ella lo más posible a Dios, mediante el ofrecimiento del Sacrificio de Jesucristo, que es de mayor mérito que el de todos los mártires juntos, merece más que si ayunara a pan y agua todo un año y que si se azotara hasta derramar toda la sangre de sus venas y rezara trescientas veces el Salterio.
San Alberto Magno, Doctor de la Iglesia
