Reflexión diaria
Se sentían como embargados de un santo temor y profundamente conmovidos.
Cuando San Ambrosio celebraba el Santo Sacrificio de la Misa, según refiere Cesáreo, y concluido el Evangelio, se volvía al pueblo, y después de haber exhortado a los fieles a un recogimiento profundo, les ordenaba que guardasen el más riguroso silencio, y así consiguió que no solamente pusiesen un freno a su lengua, no pronunciando la menor palabra, sino, lo que aún es más admirable, que se abstuviesen de toser y de moverse con ruido. Estas prescripciones se cumplían con exactitud, y por eso todos los que asistían a la Santa Misa se sentían como embargados de un santo temor y profundamente conmovidos, de manera que conseguían muchos frutos y aumento de gracia.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
En la Eucaristía María extiende y perpetúa su Maternidad Divina.
San Agustín, Doctor de la Iglesia, decía:
En la Eucaristía «María extiende y perpetúa su Maternidad Divina».
Y hablando sobre su madre Santa Mónica: «Ella no dejó pasar un día sin estar presente en el Divino Sacrificio ante tu Altar, oh Dios».
Reflexión diaria
Si deseas ser santo ¡comulga con frecuencia! 3
No comulgas porque ya eres santo, sino porque deseas llegar a la santidad. Y sin comulgar no lo lograrías quizás jamás.
San Francisco de Sales
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Si deseas ser santo ¡comulga con frecuencia! 2
Si tienes inclinación a la impureza, la presencia en tu alma de Cristo el Cordero Inmaculado que jamás tuvo la más mínima mancha de pecado, te irá dando asco hacia todo lo que es impuro y amor por la virtud.
Si te vence el orgullo, Jesús que es humilde, te irá haciendo semejante a Él.
San Francisco de Sales
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Si deseas ser santo ¡comulga con frecuencia! 1
Si eres débil debes comulgar para volverte fuerte.
Si has pecado mucho te conviene comulgar (después de confesarte bien) para que la presencia de Jesucristo te traiga fuerzas para no seguir pecando tanto.
Si te domina el mal genio, al recibir en la Comunión al que es manso y humilde de corazón, Él te irá contagiando de su bondad y su buen genio.
San Francisco de Sales
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Ha de recibirse la Eucaristía diariamente.
Dicen algunos que, si no lo impide algún pecado, ha de recibirse la Eucaristía diariamente, pues por mandato del Señor pedimos que se nos dé este pan cada día, cuando decimos: «El pan nuestro de cada día, dánosle hoy» Mt. 6, 11. Lo cual, en verdad, justamente afirman si lo reciben con reverencia, devoción y humildad, y no lo hacen confiando en su santidad con presunción de soberbia.
San Isidoro de Sevilla, Doctor de la Iglesia
Oficios eclesiásticos, Libro I, cap. 18, 7-8
Reflexión diaria
Innumerables legiones de Ángeles asisten al Santo Sacrificio de la Misa. 2
San Nilo, abad y discípulo de San Juan Crisóstomo, enseña que mientras el Santo Doctor celebraba los divinos misterios veía una multitud de esos espíritus celestiales rodeando el altar y asistiendo a los sagrados ministros en el desempeño de su tremendo ministerio.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Innumerables legiones de Ángeles asisten al Santo Sacrificio de la Misa. 1
Fue opinión aprobada y confirmada por San Gregorio, en su cuarto Diálogo, que cuando un sacerdote celebra la Santa Misa bajan del cielo innumerables legiones de Ángeles para asistir al Santo Sacrificio.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Sin la dignidad del sacerdocio no podríamos salvarnos.
…Sin la dignidad del sacerdocio no podríamos salvarnos ni alcanzar los bienes que nos han sido prometidos. Porque si nadie puede entrar en el reino de los cielos, si no es regenerado por el agua y el Espíritu cfr. Jn 3, 5, si se excluye de la vida eterna al que no come la carne y bebe la sangre del Señor cfr. Jn 6, 53-54, y todo esto sólo puede cumplirse por las manos santas del sacerdote, ¿cómo podría nadie escapar al fuego del infierno y alcanzar las coronas que nos están reservadas?
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Sobre el sacerdocio lll, 4-6
Reflexión diaria
Si alguien considera atentamente qué cosa significa.
…Si alguien considera atentamente qué cosa significa estar un hombre envuelto aún de carne y sangre, y poder no obstante llegarse tan cerca de aquella bienaventurada y purísima naturaleza (Jesús Eucaristía); ése podrá comprender cuán grande es el honor que la gracia del Espíritu otorgó a los sacerdotes. Porque por manos del sacerdote se cumplen no sólo los misterios dichos, sino otros que en nada les van en zaga, ya en razón de su dignidad en sí, ya en orden a nuestra salvación…
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Sobre el sacerdocio lll, 4-6
Reflexión diaria
Sin una particular ayuda de la gracia de Dios.
¿Quién habrá, pues, tan loco, quién tan perdido de juicio que desprecie soberbiamente misterio tan tremendo? ¿Acaso ignoras que, sin una particular ayuda de la gracia de Dios, no habría alma humana capaz de soportar el fuego de ese sacrificio, sino que nos consumiría a todos absolutamente?
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Sobre el sacerdocio lll, 4-6
Reflexión diaria
Abrasando las almas de todos los asistentes.
…¿Quieres ver la soberana santidad de estos misterios? Imagínate, te ruego, que tienes ante los ojos al profeta Elías; mira la ingente muchedumbre que lo rodea, las víctimas sobre las piedras, la quietud y el silencio absoluto de todos y sólo el profeta que ora; y, de pronto, el fuego que baja del cielo sobre el sacrificio… Todo esto es admirable y nos llena de estupor.
Pues trasládate ahora de ahí y contempla lo que entre nosotros se cumple: verás no sólo cosas maravillosas, sino algo que sobrepasa toda admiración. Aquí está en pie el sacerdote, no para hacer bajar fuego del cielo, sino para que descienda el Espíritu Santo; y prolonga largo rato su oración, no para que una llama desprendida de lo alto consuma las víctimas, sino para que descienda la gracia sobre el sacrificio y, abrasando las almas de todos los asistentes, las deje más brillantes que plata acrisolada…
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Sobre el sacerdocio lll, 4-6
Reflexión diaria
¿No te sientes más bien trasladado a los Cielos?
Cuando contemplas al Señor sacrificado y puesto sobre el altar, y al sacerdote que ora y asiste al sacrificio, y a todos los presentes bañados con la púrpura de aquella sangre preciosísima, ¿acaso piensas que estás aún entre los hombres y que pisas la tierra?, ¿no te sientes más bien trasladado a los Cielos donde, desterrado de tu alma todo pensamiento carnal, miras con alma desnuda y mente pura las realidades mismas de la gloria? ¡Oh maravilla! ¡Oh benignidad de nuestro Dios! El que está sentado en la gloria junto al Padre, es tomado en aquel momento en manos de todos, y se deja abrazar y estrechar de los que quieren. Así lo hacen con los ojos de la fe…
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Sobre el sacerdocio lll, 4-6
Reflexión diaria
La Santa Misa es el centro de la religión cristiana.
El sol de los ejercicios espirituales es el santísimo, sagrado y soberano sacrificio y sacramento de la Santa Misa, centro de la religión cristiana. La Santa Misa es corazón de la devoción, alma de la piedad, misterio inefable, que abarca el abismo de la caridad divina, y por el cual Dios, acercándose realmente a nosotros, nos comunica magníficamente sus gracias y favores.
San Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia
Introducción a la Vida Devota, Segunda Parte, cap. 14
Reflexión diaria
No hemos de dudar que hay siempre Ángeles presentes.
¡Ojalá quisiera Dios que cuando quemamos el incienso sobre nuestros altares, y ofrecemos el sacrificio, se descubriesen visiblemente los Ángeles, como le sucedió a Zacarías! No hemos de dudar que hay siempre Ángeles presentes cuando se presenta el mismo Jesucristo, cuando es sacrificado Jesucristo.
San Ambrosio, Doctor de la Iglesia
Comentario al Evangelio de San Lucas, 1, 95
