Reflexión diaria
La palabra de Cristo es la que realiza el sacramento.
Mi alimento es la carne de Dios, mi bebida es la sangre de Dios. Tal vez dices: Mi pan es común. Pero este pan es pan antes de las palabras sacramentales; cuando se añade la consagración, el pan se hace carne de Cristo. ¿Y cómo puede ser que el pan sea cuerpo de Cristo? Esta consagración ¿con cuáles palabras se realiza y de quien son estas expresiones? Del Señor Jesús. Porque todo lo demás que se dice antes, son palabras del sacerdote. Pero, cuando llega el momento de efectuar el venerable sacramento, el sacerdote ya no pronuncia sus palabras, sino las de Cristo. Luego la palabra de Cristo es la que realiza el sacramento.
San Ambrosio, Doctor de la Iglesia
De sacramentis IV, 5,24
Sobre los oficios de los ministros IV, 4,14
Reflexión diaria
Es el Cuerpo de Cristo y la Sangre de Cristo.
Lo que parece pan, no es pan; aunque al gusto le parece tal, sino que es el Cuerpo de Cristo, y lo que parece vino, no es vino, aun teniendo el gusto, sino la Sangre de Cristo.
San Cirilo de Jerusalén, Doctor de la Iglesia
Cateq 4, 9; PG: 33, 1104
Reflexión diaria
María nos da la Eucaristía.
María nos da la Eucaristía en oposición al alimento que nos da Eva. María es, además, el sagrario donde ha habitado el Verbo que se ha hecho carne, símbolo de la morada del Verbo en la Eucaristía. El mismo cuerpo de Jesús, nacido de María, es nacido para hacerse Eucaristía.
San Efrén
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La presencia de los Ángeles en la Santa Misa.
En la Santa Misa los Ángeles rodean al sacerdote. Todo el santuario y el espacio que circunda al altar están ocupados por las potencias celestes para honrar al que está presente en el altar.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Es Cristo mismo quien pronuncia la consagración.
No es el hombre quien convierte las cosas ofrecidas en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, sino el mismo Cristo que por nosotros fue crucificado. El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia aquellas palabras, pero su virtud y la gracia son de Dios.
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
De prodit. Iudae hom. 1, 6 PG 49, 380
Reflexión diaria
Aprovecha más una Santa Misa en vida…
Oír una Santa Misa en vida o dar una limosna para que se celebre, aprovecha más que dejarla para después de la muerte.
San Anselmo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La oblación es siempre la misma.
La oblación es la misma, cualquiera que sea el oferente, Pablo o Pedro; es la misma que Cristo confió a sus discípulos, y que ahora realizan los sacerdotes; ésta no es, en realidad, menor que aquella, porque no son los hombres quienes la hacen santa, sino Aquel que la santificó. Porque así como las palabras que Dios pronunció son las mismas que el sacerdote dice ahora, así la oblación es la misma.
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
Hom. Sobre la Epístola 2 a Timoteo
Reflexión diaria
Donde está tu tesoro ahí está tu corazón.
Jesucristo dice: donde cada uno tiene su tesoro, allí tiene su corazón. Por eso los santos no estiman ni aman otro tesoro que a Jesucristo; todo su corazón y todo su afecto lo tienen en el Santísimo Sacramento.
San Alfonso María de Ligorio
Doctor de la Iglesia
Visitas al Santísimo Sacramento, 6
Reflexión diaria
Los Ángeles entonan continuamente himnos de alabanza.
En la Santa Misa los Ángeles, llenos de temor, adoran, glorifican, entonan continuamente los misteriosos himnos de alabanza.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El verdadero alimento que nos da Jesús.
Cuando les dio pan y sació su hambre le llamaban profeta y trataban de hacerle rey; pero cuando los instruía sobre el alimento espiritual, sobre la vida eterna, cuando los desviaba de las cosas sensibles cuando les hablaba de la resurrección y levantaba sus ánimos, cuando más que nunca debieran admirarle, entonces murmuraban y se retiraban de Él.
San Juan Crisóstomo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Cuando veas que está sobre el altar el Cuerpo de Cristo.
Cuando veas que está sobre el altar el Cuerpo de Cristo, di a ti mismo: por este Cuerpo no soy ya en adelante tierra y ceniza; ya no soy cautivo sino libre; por este Cuerpo, espero los cielos y estoy seguro de que obtendré los bienes que hay en ellos: la vida inmortal, la suerte de los apóstoles, la conversación con Cristo. Este es aquel Cuerpo que fue ensangrentado, traspasado con lanza y que manó fuentes saludables, la de la sangre, la del agua para toda la tierra… Este Cuerpo se nos dio para que lo tuviéramos y comiéramos, lo cual fue de amor intenso.
San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia
In epist. 1 ad Cor 24,4
Reflexión diaria
Siempre que queramos podemos lavar nuestras almas de todos los pecados.
Jesús en el Sacramento es esta fuente abierta a todos, donde siempre que queramos podemos lavar nuestras almas de todas las manchas de los pecados que cada día cometemos.
San Alfonso María de Ligorio
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Santa Misa celebrada devotamente inspira devoción.
La Santa Misa celebrada devotamente inspira devoción a cuantos la oyen. En cambio, cuando se la celebra atropelladamente consigue que se pierda la devoción y casi la fe.
San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia
La Misa Atropellada
Reflexión diaria
Temblorosos de reverencia.
Dios ordenó a los sacerdotes del Antiguo Testamento que se acercaran al Santuario temblorosos de reverencia. Y el sacerdote del Nuevo Testamento, ¿se atreverá a conducirse irreverentemente cuando, al hallarse en el altar ante la Presencia Real de Jesucristo, lo toma en sus manos, lo sacrifica y se alimenta de Él?
San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia
La Misa Atropellada
Reflexión diaria
El Santo Sacrificio infunde gran devoción y veneración.
Así como el Santo Sacrificio celebrado devotamente infunde gran devoción y veneración, de igual manera celebrado irreverentemente hace perder el concepto y veneración que le son debidos.
San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia
La Misa Atropellada
