Reflexión diaria
La Misa es la devoción de los Santos.
La Misa es la devoción de los Santos. San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Nuestro Señor le dijo a Santa Gertrudis: “Puedes estar segura que referente a alguien quien asistió a la Santa Misa devotamente, Yo le mandaré tantos de Mis Santos a que lo consuelen y lo protejan durante los últimos momentos de su vida, como Misas haya oído bien”.
Reflexión diaria
Jesucristo se ofrece al Padre para remisión de los pecados.
En la Santa Misa, es el mismo Jesucristo Dios y Hombre Verdadero el que se ofrece al Padre para remisión de los pecados de todos los hombres, y al mismo tiempo le rinde un Honor Infinito.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (4)
¡Oh, vida dichosa! Alimentarse de Dios… ¡Oh, hombre, qué grande eres! Nutrido y abrevado con el Cuerpo y la Sangre de un Dios… Id, pues a comulgar, hijos míos.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (3)
¡Qué dichosas son las almas puras que se unen a Dios por la comunión! En el cielo resplandecerán como hermosos diamantes, porque la imagen de Dios reverberará en ellas.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (2)
El alma no puede alimentarse sino de Dios. Sólo Dios puede bastarle. Sólo Dios puede llenarla. Fuera de Dios nada hay que puede saciar su hambre. Necesita absolutamente de Dios.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (1)
¡Oh, alma mía, cuán grande eres! Sólo Dios puede contentarte. El alimento del alma es el Cuerpo y la Sangre de Dios. ¡Oh, hermoso alimento!
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Jesús Eucaristía el único alimento digno del hombre.
Hijos míos, cuando Dios quiso dar alimento a nuestra alma para sostenerla en su peregrinación por este mundo, paseó su mirada sobre todas las cosas criadas y no encontró nada digno de ella. Entonces se concentró en sí mismo y resolvió entregarse.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
Al terminar la Santa Misa.
No saldréis de la iglesia al momento de terminar la Santa Misa, sino que os aguardaréis algunos instantes para pedir al Señor fortaleza en cumplir vuestros propósitos.
San Juan María Vianney; Sermón sobre la Comunión
Reflexión diaria
Moriríamos de amor.
Si supiéramos lo que es la Santa Misa, moriríamos de amor.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
Los Santos comulgan con frecuencia.
No todos los que se acercan (a los sacramentos) son santos, pero los santos serán siempre escogidos entre aquellos que los reciben con frecuencia.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Todas las buenas obras del mundo reunidas no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa.
Todas las buenas obras del mundo reunidas, no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa, porque son obras de los hombres, mientras que la Santa Misa es obra de Dios.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
El domingo es el día del Señor.
El domingo es el día del Señor. Él ha hecho todos los días de la semana; podía guardarlos todos para él, pero no; nos ha dado seis… ¿Con qué derecho tocas tú lo que no te pertenece? Sabes que el bien robado no se aprovecha jamás. El día que se roba al Señor no se aprovecha tampoco.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
Los bienes de valor infinito de la Santa Misa.
“En la Santa Misa se elevan oraciones por los allí presentes y por todos los que viven en el mundo, especialmente por los creyentes”. (San Ireneo)
“Si supiéramos lo que ganamos con una Santa Misa, nos moriríamos de emoción”. (Santo Cura de Ars)
Reflexión diaria
¡Si conociéramos el valor de la Santa Misa!
Si conociéramos el valor de la Santa Misa nos moriríamos de alegría.
Si supiéramos el valor del Santo Sacrificio de la Misa, qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella.
Qué feliz es ese Ángel de la Guarda que acompaña al alma cuando va a Misa.
La Misa es la devoción de los Santos.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
La Comunión espiritual.
El santo Concilio de Trento dice que hay tres clases de Comunión: la primera meramente sacramental; la segunda puramente espiritual, y la tercera sacramental y espiritual a la vez.
A Santa Faustina Kowalska, Jesús Misericordioso le comunicó esto: “Si practicas el santo ejercicio de la Comunión espiritual varias veces al día, en un mes verás tu corazón completamente cambiado”.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars, decía: “Una Comunión espiritual actúa en el alma como un soplo de viento en una brasa que está a punto de extinguirse. Cada vez que sientas que tu amor por Dios se está enfriando, rápidamente haz una Comunión espiritual”.
San Antonio María Claret: “Tendré una capilla fabricada en medio de mi corazón y en ella, día y noche, adoraré a Dios con un culto espiritual”.
