Reflexión diaria
amaré al hombre hasta el punto de someterme a él en todo.
Sí, sí -dice el corazón de Jesús-; amaré al hombre hasta el punto de someterme a él en todo. A la voz del sacerdote bajaré del cielo, y cuando los fieles quieran, saldré del tabernáculo. A todos aquellos de mis hijos enfermos que quieran recibirme yo visitaré gustoso, aun cuando tenga que atravesar plazas y calles. ¡Todo el honor del amor está en amar, en entregarse, en sacrificarse!
San Pedro Julián Eymard
El Don del Corazón de Jesús
Reflexión diaria
¿Quién será digno?
¿De qué medio se valdrá Jesús para quedarse perpetuamente entre nosotros?
El misterio de la encarnación se realizó por obra del Espíritu Santo; el de la cena eucarística, por la virtud omnipotente del mismo Jesús, y ahora, al querer reproducir este misterio, ¿quién será digno? ¡Un hombre…, el sacerdote!
Mas la sabiduría divina dice: ¡Cómo! ¿Un hombre mortal hará encarnar de nuevo a su Salvador y Dios? ¿Un hombre mortal será el cooperador del Espíritu Santo en esta nueva encarnación del Verbo divino? ¿Un hombre mandará al rey inmortal de los siglos y éste le obedecerá?
San Pedro Julián Eymard
El Don del Corazón de Jesús
Reflexión diaria
El dársenos Jesucristo en alimento fue el último grado del amor.
Hablando San Lorenzo Justiniano con Jesús, le dice: «¡Oh Dios!, enamorado de nuestras almas, por medio de este sacramento dispusiste que tu corazón y el nuestro fueran un solo corazón inseparablemente unido». Y San Bernardino de Siena añade que «el dársenos Jesucristo en alimento fue el último grado del amor, porque unión más cabal y completa no puede darse cual la que hay entre el manjar y quien lo come». ¡Oh, cuánto se complace Jesucristo en estar unido con nuestra alma! Él mismo lo dijo cierto día, después de la sagrada comunión, a su querida sierva Margarita de Iprés: «Mira, hija mía, la hermosa unión que entre nosotros existe; ámame, en adelante permanezcamos siempre unidos en el amor y no nos separemos ya más».
San Alfonso María de Ligorio
Práctica del amor a Jesucristo
Reflexión diaria
«Te lo recibiré como tú quisieras que fuese»
Cuando te acerques a comulgar, desea tener en tu corazón todo el amor que se puede encerrar en él, que yo te lo recibiré como tú quisieras que fuese.
Nuestro Señor a Santa Matilde
Reflexión diaria
Quien come de este pan vivirá para siempre.
…»Quien come de este pan vivirá para siempre», dice el Señor. Pero has de comerlo con la disposición debida, no sea que se te convierta en veneno un manjar tan provechoso y divino. Para esto cuidarás bien de curar tus dolencias, con una saludable penitencia, y lavarte a menudo en la celestial piscina de una buena confesión, para que tu vida sea graciosa a los ojos del celestial Esposo de las almas. ¡Oh!, si así lo haces, ¡cuán amable serás a Jesucristo! ¡Cómo se enamorará de ti, y tú te enamorarás de Él! Entonces, podrás decir con verdad: «Mi Amado es todo para mí, y yo toda para Él»; entonces el buen Jesús se te dará a conocer, se te hará siempre presente, y tú no dejarás nunca de mirarle con una fe vivísima, y tal vez con los brillantes resplandores de la contemplación.
San Antonio María Claret
Ejercicios Espirituales de
San Ignacio de Loyola Explicados
Reflexión diaria
¡Comulga, pues, con frecuencia!
La frecuencia de confesar y comulgar. Porque dime, alma mía, ¿viviría mucho tu cuerpo sin alimento? ¿creerías que para hacerlo vivir le bastaría tomarle una, dos o tres veces al año? Y aunque fuera posible que así viviese ¿estaría muy fuerte y muy robusto? ¿Y querrás que tu alma viva la vida de la gracia sin tomar a menudo el pan divino y sobresustancial de la Eucaristía? ¿Te figuras que le es menos necesario que el material para el cuerpo? No, te engañas tontamente; ni quieras milagros sin necesidad. Como Dios te ha dado el pan material para alimentar a tu cuerpo, así te ha dado el pan eucarístico para mantener y aumentar la vida espiritual de tu alma: comulga, pues, con frecuencia, como te lo aconsejan los santos y te lo persuade tu propia necesidad espiritual, y vivirás eternamente…
San Antonio María Claret
Ejercicios Espirituales de
San Ignacio de Loyola Explicados
Reflexión diaria
La comunión compensa todas las pérdidas espirituales del alma.
La comunión, con tal que se reciba en estado de gracia, compensa todas las pérdidas espirituales del alma. Si, cuando arrastrado por la vehemencia del amor de mi Corazón, entro por la comunión en un alma que no tiene pecado mortal, la colmo de bienes.
Nuestro Señor a Santa Gertrudis
Reflexión diaria
Una entrega hasta la muerte.
El amor a la Eucaristía que me inculcaron mis padres no se quedaba en algo abstracto y angelical. Era el signo de una vida entregada a los demás; una entrega hasta la muerte. De ahí que comulgar y adorar este Misterio comportara para mí participar en el mismo destino de Jesús.
San Pascual Bailón
Yo, Fray Pascual Baylón
por Julio Micó, o.f.m.cap.
Reflexión diaria
Así procura la gloria de su Padre este mansísimo Cordero.
…Así procura la gloria de su Padre este mansísimo Cordero, inmolado sin exhalar una queja; esta inocente víctima que no sabe murmurar; este glorioso Salvador que jamás pide venganza.
Mas ¿para qué todo esto?
Para glorificar a su Padre, por la continuación mística de las más sublimes virtudes; por el sacrificio perpetuo de su libertad, de su omnipotencia y de su gloria inmoladas por puro amor, en el santísimo Sacramento, hasta la última hora del mundo.
San Pedro Julián Eymard
La Eucaristía y la gloria de Dios
Reflexión diaria
Se encarna de nuevo sobre el altar.
…No pudiendo honrar a su Padre, en el cielo, con el sacrificio de su gloria, Jesucristo desciende a la tierra y se encarna de nuevo sobre el altar; el Padre puede contemplarle todavía tan pobre como en Belén; aunque continúe siendo rey de cielo y tierra y tan humilde y obediente como en Nazaret, puede verle sujeto no sólo a la ignominia de la cruz, sino a la más infamante de las comuniones sacrílegas y sometido a la voluntad de sus amigos y profanadores…
San Pedro Julián Eymard
La Eucaristía y la gloria de Dios
Reflexión diaria
Homenaje extraordinario.
…¿En qué consiste este homenaje extraordinario?
En que el rey de la gloria, revestido en el cielo de la infinita majestad y poder de Dios, inmola exteriormente en el santísimo Sacramento, no solamente su gloria divina, como en la encarnación, sino también su gloria humana y las cualidades gloriosas de su cuerpo resucitado…
San Pedro Julián Eymard
La Eucaristía y la gloria de Dios
Reflexión diaria
¡Oh maravilla de la Eucaristía!
¡Oh maravilla de la Eucaristía! Jesús por su estado sacramental rinde homenaje a su Padre de manera tan nueva y sublime que nunca jamás recibió otro igual de criatura alguna, ni aun pudo hasta cierto punto recibirlo tan grande del mismo redentor aquí en la tierra.
San Pedro Julián Eymard
La Eucaristía y la gloria de Dios
Reflexión diaria
Hostia propiciatoria para reparar la gloria de Dios.
¿No veis a Jesús sobre el altar… en el sagrario? Está allí… Y ¿qué hace?
Adora a su Padre, le da gracias, intercede por los hombres, se ofrece a Él como víctima, como hostia propiciatoria para reparar la gloria de Dios, que sufre menoscabo continuamente. Allí está sobre su místico calvario repitiendo aquellas sublimes palabras: «¡Padre, perdónalos…; te ofrezco por ellos mil sangre…, mis llagas…!»
San Pedro Julián Eymard
La Eucaristía y la gloria de Dios
Reflexión diaria
La gloria de Dios.
La gloria de Dios: eso es lo que Jesucristo procuró mientras vivió en la tierra, y eso es lo que, en el augusto Sacramento, constituye el fin principal de todos sus deseos. Puede decirse que Jesucristo tomó el estado sacramental para seguir honrando y glorificando a su Padre…
San Pedro Julián Eymard
La Eucaristía y la gloria de Dios
Reflexión diaria
Contemplando a María.
Contemplando a María, comprenderemos mejor la fuerza transformadora que posee la Eucaristía. Al escucharla a ella, encontraremos en el misterio eucarístico la valentía y el vigor para seguir a Cristo, buen Pastor, y para servirle en los hermanos.
San Juan Pablo II
Solemnidad de Corpus Christi
10 de junio de 2004
