Reflexión diaria
El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene Vida Eterna.
Quien se alimenta de Cristo en la Eucaristía no tiene que esperar el más allá para recibir la vida eterna: la posee ya en la tierra como primicia de la plenitud futura, que abarcará al hombre en su totalidad.
San Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia
Reflexión diaria
La Eucaristía centro y raíz de nuestra vida.
«Un sacerdote vale tanto cuanto su vida eucarística, especialmente su celebración eucarística… Ningún sacerdote puede realizarse plenamente si la Eucaristía no es el centro y la raíz de su vida…
No creáis que las horas pasadas delante del Sagrario son horas perdidas o de menos valor pastoral. Lo que se da a Dios nunca se pierde».
San Juan Pablo II
Febrero 16, 1984
Reflexión diaria
La Eucaristía une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creación.
La Eucaristía se celebra, en cierto sentido, sobre el altar del mundo. Ella une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creación.
El Hijo de Dios se ha hecho hombre, para reconducir todo lo creado, en un supremo acto de alabanza, a Aquél que lo hizo de la nada.
De este modo, Él, el sumo y eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. Lo hace a través del ministerio sacerdotal de la Iglesia y para gloria de la Santísima Trinidad.
Verdaderamente, éste es el mysterium fidei que se realiza en la Eucaristía: el mundo nacido de las manos de Dios creador retorna a Él redimido por Cristo.
San Juan Pablo II
Carta Encíclica Ecclesia de Eucharistia
Reflexión diaria
Vivamos una vida intensamente eucarística llena de fe, de esperanza y amor verdadero.
«Mira, sacerdote mío, despreocúpate tú de la sugestión del número y preocúpate más de la calidad. Más que llenarme de gente mis iglesias, preocúpate en llenármela de buen olor de Comuniones fervorosas, de adoraciones rendidas, de suspiros de amor, de aspiraciones de esperanza, de inspiraciones de fe, de oraciones bien rezadas, de lágrimas de pecadores, de propósitos eficaces de enmienda, de vida intensamente eucarística.
Déjame a mí multiplicar la gente cuando tú con mi gracia, multipliques la alegría que en mí y en ti ha de producir el olor de esas cosas buenas.
Llena mi templo de olor de cosas buenas y yo te prometo que ese olor se extenderá por las calles y las casas de tu feligresía, y verás cómo la iglesia tuya será pequeña, y tendrás que levantar más iglesias para los que han de venir…
Pero sabe que no puede haber cosas buenas con mi Sagrario cerrado. Mira que hombres y obras que no pasen por el Sagrario abierto, no pueden oler bien y al fin y a la postre olerán a muerto.
Mira que si te duelen las injusticias que padecen los pobres, las penas de los enfermos, los escándalos de los niños…, te debe doler sobre todo dolor el abandono que padezco en el Sagrario, que es la injusticia de más urgente y transcendental reparación y la pena que más enardece y el escándalo que más ruinas trae a las almas…»
San Manuel González; en su libro, «Aunque todos yo no»
Reflexión diaria
Dejemos que la verdad de la Eucaristía actúe eficazmente.
Vivir eucarísticamente consiste en dejar que las verdades eucarísticas actúen eficazmente.
Se trata de 3 sencillas verdades:
1. El Salvador está presente en el Santísimo Sacramento;
2. Él renueva diariamente su sacrificio de cruz en el altar;
3. Él quiere unir íntimamente junto consigo cada alma particular en la Santa Comunión.
Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein) – Conferencia en Espira, Alemania 1930, Congreso Eucarístico Diocesano
Reflexión diaria
¡No se pueden contar los favores que se reciben en la Santa Misa!
Nunca lengua humana puede enumerar los favores que se correlacionan al Sacrificio de la Misa. El pecador se reconcilia con Dios; el hombre justo se hace aún más recto; los pecados son borrados; los vicios eliminados; la virtud y el mérito crecen, y las estratagemas del demonio son frustradas.
San Lorenzo Justino
Reflexión diaria
Los bienes de valor infinito de la Santa Misa.
«En la Santa Misa se elevan oraciones por los allí presentes y por todos los que viven en el mundo, especialmente por los creyentes». (San Ireneo)
«Si supiéramos lo que ganamos con una Santa Misa, nos moriríamos de emoción». (Santo Cura de Ars)
Reflexión diaria
La Eucaristía infunde en el corazón del hombre el amor sobrenatural.
La Eucaristía, infundiendo en el corazón del hombre una nueva energía -el amor sobrenatural-, refuerza, encauza y purifica el afecto humano, haciéndolo más sólido y más auténtico.Cuando tiene a Dios en su pecho, todo el hombre queda armonizado en sí mismo…
En el Divino Sacramento el Señor está sumido en el silencio para escucharnos.
San Juan XXIII
Reflexión diaria
¡Madre Santa, ven a comulgar en mí!
«Por eso, yo llamaría maná a la misma Virgen María, porque derramó sobre todos los pueblos un manjar más dulce que la miel.» (San Máximo de Turín)
«Por tanto, el que desee gustar de la dulzura escondida en el Sacramento del Altar y acercarse dignamente a este mismo Sacramento, ha de disponerse invocando el nombre de la Virgen María.» (San Buenaventura)
«Os deseo la alegría de la Virgen María, que por ser humilde de corazón, pudo guardar a Jesús nueve meses en su seno. ¡Qué larga Comunión!» (Santa Madre Teresa de Calcuta)
Reflexión diaria
Los Ángeles nos defenderán de las asechanzas del demonio.
Aquel que durante la vida hubiese asistido piadosamente a la Santa Misa, en el trance de la muerte será consolado por la presencia de los Ángeles, que le defenderán contra las asechanzas del demonio.
Santa Matilde
Reflexión diaria
Comprometamos a Dios.
Con oraciones pedimos gracia a Dios; en la Santa Misa comprometemos a Dios a que nos las conceda.
San Felipe Neri
Reflexión diaria
¿Por qué no se apresuran a oír tantas Santas Misas como puedan?
¡Oh gente engañada!, ¿qué están haciendo? ¿Por qué no se apresuran a las Iglesias a oír tantas Misas como puedan? ¿Por qué no imitan a los ángeles, quienes cuando se celebra una Misa, bajan en escuadrones desde el Paraíso y se estacionan alrededor de nuestros altares en adoración, para interceder por nosotros?
Yo creo que si no existiera la Misa, el mundo ya se hubiera hundido en el abismo, por el peso de su iniquidad. La Misa es el soporte poderoso que lo sostiene.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Nunca lengua humana podrá hablar dignamente de la Santa Misa.
Nunca lengua humana puede enumerar los favores que se correlacionan al Sacrificio de la Misa. El pecador se reconcilia con Dios; el hombre justo se hace aún más recto; los pecados son borrados; los vicios eliminados; la virtud y el mérito crecen, y las estratagemas del demonio son frustradas.
San Lorenzo Justino
Reflexión diaria
¡Si conociéramos el valor de la Santa Misa!
Si conociéramos el valor de la Santa Misa nos moriríamos de alegría.
Si supiéramos el valor del Santo Sacrificio de la Misa, qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella.
Qué feliz es ese Ángel de la Guarda que acompaña al alma cuando va a Misa.
La Misa es la devoción de los Santos.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Se necesitan tres eternidades.
Para ofrecer bien el Santo Sacrificio se necesitarían tres eternidades: una para prepararla, otra para celebrarla y una tercera para dar gracias.
San Juan Eudes
