Reflexión diaria
Dominada por el amor infinito de Dios.
¡Que cosa más rica es para el alma que ama pasar la vida junto al Sagrario! Después que comulgo me siento en el cielo, y dominada por el amor infinito de Dios.
Santa Teresa de los Andes
Reflexión diaria
Todas las buenas obras del mundo reunidas no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa.
Todas las buenas obras del mundo reunidas, no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa, porque son obras de los hombres, mientras que la Santa Misa es obra de Dios.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
«¡Quédate con Nosotros Señor!»
Todas las atenciones maternas que la Virgen ejerce con sus fieles servidores se concentran en el hecho que les da a comer el Pan de Vida que Ella misma ha formado.
San Luis María Grignion de Montfort
Tratado de la Verdadera Devoción
Reflexión diaria
Recen mucho por nosotros los sacerdotes.
Yo pido a todos los cristianos que recen mucho por nosotros los sacerdotes, para que sepamos realizar santamente el Santo Sacrificio.
San Josemaría Escrivá; Amar a la Iglesia, n. 45
Reflexión diaria
El valor de la Santa Misa diaria.
Había un rey, San Luis IX, Rey de Francia, que tenía todo tipo de líos: guerras con países enemigos, problemas de revueltas internas, intrigas de los nobles y problemas familiares. Aun así se las arreglaba para asistir a la Santa Misa a diario; uno de sus generales, asombrado, le recriminó: «Con todos los líos y angustias que tiene su Majestad, no sé cómo todavía encuentra tiempo para ir a la Santa Misa».
Y el Rey –San Luis– le contestó: «Es gracias a la Santa Misa por lo que puedo enfrentarme a mis problemas».
Reflexión diaria
«Estaba, en aquel Santísimo Sacramento, Jesucristo, Nuestro Señor»
En su autobiografía, el mismo San Ignacio de Loyola, estando en Manresa (España), declara: «Estando en este pueblo, en la Iglesia de dicho Monasterio oyendo la Santa Misa un día, y alzándose el «Corpus Domini» (o sea, la Hostia Consagrada), vi con los ojos interiores unos como rayos blancos que venían de arriba; y aunque esto después de tanto tiempo no lo puedo bien explicar, sin embargo lo que vi con el entendimiento, claramente, fue como estaba en aquel Santísimo Sacramento, Jesucristo, Nuestro Señor».
Reflexión diaria
«Mi Carne es verdadera comida»
La comunión es tan necesaria para sostener nuestra vitalidad cristiana, como la visión de Dios es necesaria para que los Ángeles mantengan su vida de gloria.
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
La Eucaristía es Dios con nosotros.
La Eucaristía es Dios con nosotros, es Dios en nosotros, es Dios que se da perennemente a nosotros, para amar, adorar, abrazar y poseer.
San Beato Charles de Foucauld
Reflexión diaria
La Santa Misa es la fuente primaria.
La Santa Misa es la fuente primaria e indispensable del verdadero espíritu Cristiano.
S.S. San Pío X, Papa
Reflexión diaria
El sacerdote le presta a Nuestro Señor todo su ser.
Por el Sacramento del Orden, el sacerdote se capacita efectivamente para prestar a Nuestro Señor la voz, las manos, todo su ser; es Jesucristo quien, en la Santa Misa, con las palabras de la Consagración, cambia la sustancia del pan y del vino en su Cuerpo, su Alma, su Sangre y su Divinidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amar a la Iglesia
Reflexión diaria
El domingo es el día del Señor.
El domingo es el día del Señor. Él ha hecho todos los días de la semana; podía guardarlos todos para él, pero no; nos ha dado seis… ¿Con qué derecho tocas tú lo que no te pertenece? Sabes que el bien robado no se aprovecha jamás. El día que se roba al Señor no se aprovecha tampoco.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
La Víctima que se inmola por ti a la Divina Justicia.
Cuando asistas a la Santa Misa, renueva tu fe y medita en la Víctima que se inmola por ti a la Divina Justicia, para aplacarla y hacerla propicia.
San Pío de Pietrelcina
Reflexión diaria
Jamás dejéis la Misa dominical.
Que vuestra fidelidad se manifieste especialmente en la participación litúrgica dominical y festiva: jamás dejéis la Santa Misa y, si os es posible, no dejéis jamás el encuentro con Cristo en la comunión eucarística.
San Juan Pablo II
Visita Pastoral a Velletri (Italia), 7-IX-1980
Reflexión diaria
Mientras uno oye Misa no pierde el tiempo.
«Mientras uno oye la Santa Misa no pierde el tiempo, sino que gana mucho, por muy dilatado que el sacerdote se esté en el Santo Sacrificio de la Misa».
San Agustín, Doctor de la Iglesia
«Es tanto el Amor de Dios por sus criaturas, y habría de ser tanta nuestra correspondencia que, al decir la Santa Misa, deberían pararse los relojes».
San Josemaría Escrivá; Forja, n. 436
Reflexión diaria
Lloremos de amor y adoración contemplando el Misterio de la Cruz.
La Santa Misa es Cristo en la Cruz, con María y Juan a los pies de la misma y los ángeles en adoración.
Lloremos de amor y adoración en esta contemplación.
San Pío de Pietrelcina
