Reflexión diaria
Nosotros le poseemos en cada parroquia.
Más dichosos que los santos del Antiguo Testamento, no solamente poseemos a Dios por la grandeza de su inmensidad, en virtud de la cual se halla en todas partes, sino que le tenemos con nosotros como estuvo en el seno de María durante nueve meses, como estuvo en la cruz. Mas afortunados aun que los primeros cristianos, quienes hacían cincuenta o sesenta leguas de camino para tener la dicha de verle; nosotros le poseemos en cada parroquia, cada parroquia puede gozar a su gusto de tan dulce compañía. ¡Oh, pueblo feliz!
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Amad a Jesús presente en la Eucaristía.
Jesús no es una idea ni un sentimiento ni un recuerdo. Jesús es una persona viva siempre y presente entre nosotros. Amad a Jesús presente en la Eucaristía […]. Viene a nosotros en la santa comunión y queda presente en el sagrario de nuestras iglesias, porque Él es nuestro amigo, amigo de todos, y desea ser especialmente amigo y fortaleza en el camino de vuestra vida de muchachos y jóvenes que tenéis tanta necesidad de confianza y amistad.
San Juan Pablo II
Reflexión diaria
Hoy le tenemos nosotros en todos los lugares de la tierra.
Más afortunados que aquellos que vivieron mientras estuvo en este mundo, cuando no habitaba mas que en un lugar, cuando debían andarse algunas horas para tener la dicha de verle; hoy le tenemos nosotros en todos los lugares de la tierra, y así ocurrirá, según nos esta prometido, hasta el fin del mundo.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Venid a Mí, todos los que estáis fatigados y cargados…
Aquí es Cristo en persona quien acoge al hombre, maltratado por las asperezas del camino, y lo conforta con el calor de su comprensión y de su amor. En la Eucaristía hallan su plena actuación las dulcísimas palabras: Venid a Mí, todos los que estáis fatigados y cargados, que yo os aliviare Mt ll, 28. Ese alivio personal y profundo, que constituye la razón ultima de toda nuestra fatiga por los caminos del mundo, lo podemos encontrar, al menos como participación y pregustación, en ese Pan divino que Cristo nos ofrece en la mesa eucarística.
San Juan Pablo II
Reflexión diaria
A fin de que podamos hallarle cuantas veces lo deseemos.
Quiere Él, para el bien de las criaturas, que su cuerpo, su alma y su divinidad se hallen en todos los rincones del mundo, a fin de que podamos hallarle cuantas veces lo deseemos, y así en El hallemos toda suerte de dicha y felicidad. Si sufrimos penas y disgustos, El nos alivia y nos consuela. Si caemos enfermos, o bien sera nuestro remedio, o bien nos dará fuerzas para sufrir, a fin de que merezcamos el cielo. Si nos hacen la guerra el demonio y las pasiones, nos dará armas para luchar, para resistir y para alcanzar victoria. Si somos pobres, nos enriquecerá con toda suerte de bienes en el tiempo y en la eternidad.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
No es lo que parece, sino el Cuerpo y Sangre de Cristo.
Adoctrinados y llenos de esta fe certísima, debemos creer que aquello que parece pan no es pan, aunque su sabor sea de pan, sino el Cuerpo de Cristo; y que lo que parece vino no es vino, aunque así le parezca a nuestro paladar, sino la Sangre de Cristo.
San Cirilo de Jerusalén
Doctor de la Iglesia
El pan al principio es ordinario, pero una vez que el misterio lo consagra, se dice y se hace cuerpo de Cristo.
San Gregorio de Nisa
Reflexión diaria
La Eucaristía es el culmen de toda la vida cristiana.
La Eucaristía es el culmen de toda la vida cristiana, porque los fieles llevan a ella todas sus oraciones y obras buenas, sus gozos y sufrimientos, y estas modestas ofrendas se unen a la oblación perfecta de Cristo, quedan plenamente santificadas y se elevan hasta Dios en un culto perfectamente agradable, que introduce a los fieles en la intimidad divina Jn 6, 56-57. Por ello, como escribe santo Tomás de Aquino, la Eucaristía es «el coronamiento de la vida espiritual y el fin de todos los sacramentos».
San Juan Pablo II
Audiencia General, 8 de abril de 1992
Reflexión diaria
Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
Una vez terminadas las grandes y admirables preces, el pan se hace Cuerpo y el cáliz Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
San Atanasio
Doctor de la Iglesia
El pan, antes de la consagracion, es un pan ordinario; pero cuando se le consagra, se convierte y se llama Cuerpo de Cristo.
San Gregorio de Nisa
Reflexión diaria
La Iglesia y la Eucaristía.
Guiada por el Espíritu Santo, la Iglesia desde el principio se manifestó y se confirmó a sí misma a través de la Eucaristía.
San Juan Pablo II
Encíclica Dominum et Vivificantem
Reflexión diaria
Nombres que se le dan al Sacramento de la Eucaristía. 4
Se lo llama Viático, porque es sólo para los hombres que son viajeros sobre la tierra; pero se lo llama así, de modo muy particular, con relación a los enfermos, que al recibir este sacramento en el lecho de muerte son fortificados espiritualmente para terminar su viaje, y para pasar con mayor seguridad y facilidad de la tierra al Cielo. En la Iglesia primitiva también se llamaba viático porque los primeros cristianos tenían la costumbre de no emprender ningún viaje sin llevar con ellos el sacramento de la Eucaristía. Los santos Padres le han dado todavía varios otros nombres, pero esos son los principales y los que están más en uso en la Iglesia.
San Juan Bautista de la Salle
Reflexión diaria
Nombres que se le dan al Sacramento de la Eucaristía. 3
Se lo llama Santa Hostia, porque contiene a Jesucristo, que se ofreció en sacrificio muriendo en la cruz, y se ofrece aún cada día en este sacramento, cuando se consagra.
Se lo llama Pan de los hijos, porque es el alimento del alma y el pan de los hijos de Dios.
Se lo llama Santa Mesa (Misa), porque es un banquete en el que los fieles son alimentados con el cuerpo y con la sangre de Jesucristo.
San Juan Bautista de la Salle
Reflexión diaria
Nombres que se le dan al Sacramento de la Eucaristía. 2
Se lo llama Santísimo Sacramento porque contiene a Jesucristo, que es la santidad misma, y porque comunica elevada santidad a quienes lo reciben dignamente.
Se lo llama Sacramento del Altar, porque el altar es el lugar donde es consagrado y donde se lo conserva.
Se lo llama Comunión porque une estrechamente a Jesucristo a aquellos que lo reciben, y porque quienes comulgan se unen entre sí por caridad sincera y visible.
San Juan Bautista de la Salle
Reflexión diaria
Nombres que se le dan al Sacramento de la Eucaristía. 1
De ordinario, al sacramento de la Eucaristía se le dan siete nombres. La palabra eucaristía significa gracia o acción de gracias. A este sacramento se lo llama gracia, porque contiene al autor de la gracia y porque comunica la gracia en abundancia. Se lo llama acción de gracias, porque fue instituido y se ofrece como sacrificio, para dar gracias a Dios por medio de Jesucristo, por todos los bienes, tanto corporales como espirituales, que hemos recibido de Él.
San Juan Bautista de la Salle
Reflexión diaria
La conversión de toda la substancia.
Cristo no se hace presente en este Sacramento sino por la conversión de toda la substancia del pan en su cuerpo y de toda la substancia del vino en su sangre; conversión admirable y singular, que la Iglesia católica justamente y con propiedad llama transubstanciacion.
San Pablo VI
Reflexión diaria
Transubstanciación. 3
La sangre de Jesucristo Nuestro Señor se contiene también bajo las apariencias de pan, igual que su cuerpo, ya que todo cuerpo vivo, tal como lo es actualmente el de Jesucristo, nunca está sin su sangre; e igualmente, el cuerpo de Jesucristo se contiene bajo las especies o apariencias del vino, ya que la sangre no puede estar separada del cuerpo.
San Juan Bautista de la Salle
