Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (4)
¡Oh, vida dichosa! Alimentarse de Dios… ¡Oh, hombre, qué grande eres! Nutrido y abrevado con el Cuerpo y la Sangre de un Dios… Id, pues a comulgar, hijos míos.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (3)
¡Qué dichosas son las almas puras que se unen a Dios por la comunión! En el cielo resplandecerán como hermosos diamantes, porque la imagen de Dios reverberará en ellas.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (2)
El alma no puede alimentarse sino de Dios. Sólo Dios puede bastarle. Sólo Dios puede llenarla. Fuera de Dios nada hay que puede saciar su hambre. Necesita absolutamente de Dios.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Alimentarse de Dios (1)
¡Oh, alma mía, cuán grande eres! Sólo Dios puede contentarte. El alimento del alma es el Cuerpo y la Sangre de Dios. ¡Oh, hermoso alimento!
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Muestren un amor muy delicado por la Santa Misa.
Les ruego que muestren un amor tan delicado por la Santa Misa, que nos empuje a los sacerdotes a celebrarla con dignidad «con elegancia» humana y sobrenatural: con limpieza en los ornamentos y en los objetos destinados al culto, con devoción, sin prisas.
San Josemaría Escrivá; Amar a la Iglesia, n.45
Reflexión diaria
Jesús Eucaristía el único alimento digno del hombre.
Hijos míos, cuando Dios quiso dar alimento a nuestra alma para sostenerla en su peregrinación por este mundo, paseó su mirada sobre todas las cosas criadas y no encontró nada digno de ella. Entonces se concentró en sí mismo y resolvió entregarse.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
Es amor incorruptible.
Dado que, para hacer el pan, hay que moler el trigo, y para hacer el vino hay que prensar la uva, así deseo que mis miembros sean partidos y molidos por los dientes de las fieras para convertirme en sacrificio agradable a Dios
San Ignacio de Antioquía, Mártir (año 107 d.C.)
Reflexión diaria
Al terminar la Santa Misa.
No saldréis de la iglesia al momento de terminar la Santa Misa, sino que os aguardaréis algunos instantes para pedir al Señor fortaleza en cumplir vuestros propósitos.
San Juan María Vianney; Sermón sobre la Comunión
Reflexión diaria
La Eucaristía es Dios con nosotros.
Adorar la Hostia santa debería ser el centro de la vida de todo hombre.
San Beato Charles de Foucauld
Reflexión diaria
Moriríamos de amor.
Si supiéramos lo que es la Santa Misa, moriríamos de amor.
San Juan María Vianney, el Cura de Ars
Reflexión diaria
En la hora de la muerte.
Por cada Misa que se asiste con devoción, nuestro Señor enviará a un santo a consolarnos en la hora de la muerte.
Jesús a Santa Gertrudis
Reflexión diaria
Con lágrimas de dolor y de amor a Jesús.
No te alejes del altar sin derramar lágrimas de dolor y de amor a Jesús, crucificado por tu salvación.
La Virgen Dolorosa te acompañará y será tu dulce inspiración.
San Pío de Pietrelcina
Reflexión diaria
Los Santos comulgan con frecuencia.
No todos los que se acercan (a los sacramentos) son santos, pero los santos serán siempre escogidos entre aquellos que los reciben con frecuencia.
San Juan María Vianney
Reflexión diaria
Es amor incorruptible.
Deseo el Pan de Dios, el cual es la carne de Jesucristo…, y por bebida deseo su sangre, la cual es amor incorruptible.
San Ignacio de Antioquía; 110 AD
Reflexión diaria
Reunidos en el día del Señor.
Reunidos en el día del Señor…, partid el pan y dad gracias, después de haber confesado vuestros pecados, para que vuestro sacrificio sea puro.
Didaché 14, 1;
cf. Justino, I Apología 67
