Reflexión diaria
En la Eucaristía María extiende y perpetúa su Maternidad Divina.
San Agustín, Doctor de la Iglesia, decía:
En la Eucaristía «María extiende y perpetúa su Maternidad Divina».
Y hablando sobre su madre Santa Mónica: «Ella no dejó pasar un día sin estar presente en el Divino Sacrificio ante tu Altar, oh Dios».
Reflexión diaria
La Santa Misa es el acto más santo de toda la religión.
La Santa Misa es el acto más santo de toda la religión; nada tan glorioso para Dios ni tan provechoso para vuestra alma como el oírla con piedad y con frecuencia. Esta es la devoción privilegiada de los santos.
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
La Santa Misa produce en nuestra alma efectos maravillosos.
Cada Santa Misa, escuchada con devoción, produce en nuestras almas efectos maravillosos, abundantes gracias espirituales y materiales que, nosotros mismos, no sabemos… ¡Es más fácil que la tierra exista sin el sol que sin el Santo Sacrificio de la Misa!
San Pío de Pieltrecina
Reflexión diaria
La consagración, elemento central de nuestra vida cristiana.
¡Oh, si fuéramos a la Santa Misa a renovar el drama sagrado, a ofrecernos en el ofertorio con el pan y el vino que van a ser transformados en Cristo pidiendo nuestra transformación! La consagración sería el elemento central de nuestra vida cristiana. Teniendo la conciencia de que ya no somos nosotros, sino que tras nuestras apariencias humanas vive Cristo y quiere actuar Cristo.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Participar todos los días en la Santa Misa.
Participar todos los días en la Santa Misa. Ello atrae las bendiciones del cielo para el día. Oyéndola cumpliréis mejor todos vuestros deberes y os veréis más fuertes para llevar la cruz de cada día.
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
Innumerables legiones de Ángeles asisten al Santo Sacrificio de la Misa. 3
…Ve a la iglesia como si fueses al Calvario, y permanece en presencia de los altares como si estuvieses delante del trono de Dios y acompañado de los santos Ángeles. Considera ahora cuáles deben ser tu modestia, tu atención y respeto, si quieres recoger de los misterios divinos los frutos y beneficios que Dios se digna conceder a los que asisten a ellos con un exterior devoto y sentimientos religiosos.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Innumerables legiones de Ángeles asisten al Santo Sacrificio de la Misa. 2
San Nilo, abad y discípulo de San Juan Crisóstomo, enseña que mientras el Santo Doctor celebraba los divinos misterios veía una multitud de esos espíritus celestiales rodeando el altar y asistiendo a los sagrados ministros en el desempeño de su tremendo ministerio.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Innumerables legiones de Ángeles asisten al Santo Sacrificio de la Misa. 1
Fue opinión aprobada y confirmada por San Gregorio, en su cuarto Diálogo, que cuando un sacerdote celebra la Santa Misa bajan del cielo innumerables legiones de Ángeles para asistir al Santo Sacrificio.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
No hay otro remedio más poderoso que la comunión diaria.
Si la aridez persiste, seamos nosotros más persistentes todavía. No tienes que angustiarte, jamás tienes que dejar de acercarte al sagrado banquete del Divino Cordero, porque nada recogerá mejor tu espíritu que su Rey, ninguna cosa lo calentará tanto como su sol, nada lo endulzará tan suavemente como su bálsamo. No hay otro remedio más poderoso que éste, hija mía dilectísima.
San Pío de Pietrelcina
Epís. III, 710
Reflexión diaria
Haced esto en conmemoración mía.
Concretamente, sin sacerdotes la Iglesia no podría vivir aquella obediencia fundamental que se sitúa en el centro mismo de su existencia y de su misión en la historia, esto es, la obediencia al mandato de Jesús «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes» Mt 28, 19 y «Haced esto en conmemoración mía» Lc 22, 19; cf. 1 Cor 11, 24, o sea, el mandato de anunciar el Evangelio y de renovar cada día el sacrificio de su cuerpo entregado y de su sangre derramada por la vida del mundo.
San Juan Pablo II
Exhortación Apostólica Pastores Dabo Vobis, n. 1
Reflexión diaria
El cristianismo es una vida entera de donación.
El cristianismo más que una doctrina es una vida, una actitud total del hombre. El cristianismo o es una vida entera de donación, una transubstanciación en Cristo, o es una ridícula parodia que mueve a risa y a desprecio.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Antes de la Comunión.
«Antes de la Comunión…, suplica a esta bondadosa Madre que te preste su corazón para recibir en él a su Hijo con sus propias disposiciones».
San Luis María Grignion de Montfort
Reflexión diaria
No es menos dar a las cosas su propia naturaleza, que cambiársela.
San Ambrosio, obispo de Milán, hablando con claridad sobre la conversión eucarística, dice: «Convenzámonos de que esto no es lo que la naturaleza formó, sino lo que la bendición consagró y que la fuerza de la bendición es mayor que la de la naturaleza, porque con la bendición aun la misma naturaleza se cambia». Y queriendo confirmar la verdad del misterio, propone muchos ejemplos de milagros narrados en la Escritura, entre los cuales el nacimiento de Jesús de la Virgen María, y luego, volviéndose a la creación concluye: «Por lo tanto, la palabra de Cristo, que ha podido hacer de la nada lo que no existía, ¿no puede acaso cambiar las cosas que ya existen, en lo que no eran? Pues no es menos dar a las cosas su propia naturaleza, que cambiársela».
San Pablo VI
Mysterium Fidei, n. 6
Reflexión diaria
Padre, que sean uno, como nosotros somos uno.
En la Santa Misa, también nuestra unión de caridad se realiza en el grado más íntimo. La plegaria de Cristo «Padre, que sean uno…, que sean consumados en la unidad» Jn 17,22-23, se realiza en el sacrificio eucarístico.
San Alberto Hurtado
Reflexión diaria
Esta comida es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado.
Porque no los tomamos como pan o bebida comunes, sino que, así como Jesucristo, Nuestro Salvador, se encarnó por virtud del Verbo de Dios para nuestra salvación, del mismo modo nos han enseñado que esta comida, de la cual se alimentan nuestra carne y nuestra sangre, es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado, pues en esos alimentos se ha realizado el prodigio mediante la oración que contiene las palabras del mismo Cristo.
San Justino Mártir
