Reflexión diaria
¿No ven a Nuestra Señora siempre al lado del Tabernáculo?
¿No ven a Nuestra Señora siempre al lado del Tabernáculo? ¿Y cómo no iba Ella a estar ahí, Ella, quien «estaba junto a la Cruz de Jesús» en el Calvario Jn 19,25?
San Pío de Pietrelcina
Reflexión diaria
Fortaléceme, purifícame, hazme como Dios.
En la Sagrada Comunión, Jesús se da a mí y se hace mío, todo mío, en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad: «Yo soy tu dueña.»
Jesús, Alimento de las almas fuertes, fortaléceme, purifícame, hazme como Dios.
Santa Gemma Galgani
Reflexión diaria
¡Qué no harían por asistir a una sola Santa Misa!
¡Ah! Si las almas del purgatorio pudieran volver a este mundo, ¡qué no harían por asistir a una sola Santa Misa!
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
La Eucaristía es verdaderamente la Fiesta del Amor.
La Sagrada Comunión, es verdaderamente puro amor, por Dios y por el prójimo. Es verdaderamente «La Fiesta del Amor».
¡Qué hermoso es el recibir la Sagrada Comunión con la Madre del Paraíso!
¡Qué gran dulzura hay, oh Jesús, en la Comunión! Yo deseo vivir en tu abrazo, y morir en tu abrazo.
Santa Gemma Galgani
Reflexión diaria
Los minutos que siguen a la Comunión.
Los minutos que siguen a la Comunión, son los más preciosos que tenemos en nuestras vidas. Son los minutos más propicios de parte nuestra para tratar con Dios, y de su parte, para comunicarnos su Amor.
Santa María Magdalena de Pazzi
Reflexión diaria
Entre más parecido mucho mejores serán los frutos.
Cuando vamos a la Sagrada Comunión, todos nosotros recibimos al mismos Señor Jesús, más no todos reciben las mismas Gracias, ni tampoco los mismos efectos se producen en todos. Esto se debe a nuestra mayor o menor disposición. Para explicar esto, tomaré un ejemplo de la naturaleza. Consideren el proceso de injertar: entre más similar es una planta a la otra, se logra mejor el injerto. De la misma manera, entre más parecido hay entre el que va a Comunión y Jesús, mucho mejores serán los frutos de la Sagrada Comunión.
San Antonio María Claret
Reflexión diaria
¿Cómo será el Cielo?
¿Cómo será en el cielo nuestra unión con Jesús?
San Pío de Pietrelcina: ¡Ah!, la Eucaristía nos puede dar una idea.
Reflexión diaria
Devoción y religioso silencio.
¿Con qué respeto, con qué devoción y religioso silencio no debemos asistir a la celebración de la Santa Misa, en que el Cordero sin mancha, el Verbo Divino se inmola por nosotros?
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
¡Es un loco de amor!
Si pudieran ver lo que Jesús actúa cuando viene a ustedes, morirían al instante de gozo. Somos todos indignos de recibirlo, pero es Él, amor infinito, que encuentra sus delicias en sus criaturas. ¡Es un loco de amor! Él está contento cuando nos ha dado todo de sí mismo.
San Pío de Pietrelcina
Reflexión diaria
Es preciso caer en la cuenta de lo que vale la Santa Misa.
Para caer en la cuenta de lo que vale la Santa Misa, preciso es no perder de vista que el valor de este acto es mayor que el que juntamente encierran todas las buenas obras, virtudes y merecimientos de todos los santos que haya habido desde el principio del mundo o haya de haber hasta el fin, sin excluir los de la misma Virgen Santísima. La razón está en que se trata del sacrificio del hombre-Dios, el cual muere en cuanto hombre, y en cuanto Dios eleva esta muerte a la dignidad de acción divina.
San Pedro Julián Eymard
Reflexión diaria
¡Salve, oh Eucaristía!
¡Salve, oh Eucaristía! Libro amable, resumen de celestiales enseñanzas.
Santa Laura Montoya
Reflexión diaria
El principio de la inmortalidad.
Cuando nuestros cuerpos se unen al Cuerpo de Cristo, obtienen el principio de la inmortalidad, porque se unen a la inmortalidad.
San Gregorio de Nisa
Reflexión diaria
Se sentían como embargados de un santo temor y profundamente conmovidos.
Cuando San Ambrosio celebraba el Santo Sacrificio de la Misa, según refiere Cesáreo, y concluido el Evangelio, se volvía al pueblo, y después de haber exhortado a los fieles a un recogimiento profundo, les ordenaba que guardasen el más riguroso silencio, y así consiguió que no solamente pusiesen un freno a su lengua, no pronunciando la menor palabra, sino, lo que aún es más admirable, que se abstuviesen de toser y de moverse con ruido. Estas prescripciones se cumplían con exactitud, y por eso todos los que asistían a la Santa Misa se sentían como embargados de un santo temor y profundamente conmovidos, de manera que conseguían muchos frutos y aumento de gracia.
San Leonardo de Porto Maurizio
Reflexión diaria
Las palabras sagradas de la Consagración.
El Padre Guardián se aventuró a preguntar a San José de Copertino:
«¿Cómo es que celebra toda la Santa Misa tan bien, y tartamudea a cada sílaba de la Consagración?».
Y San José contestó: «Las palabras sagradas de la Consagración, son como carbones encendidos en mis labios. Cuando las pronuncio, lo hago como si tuviera que tragar alimento hirviente».
Reflexión diaria
Jesús está real y verdaderamente presente en el altar.
Con toda nuestra mente, con todas nuestras fuerzas creemos los católicos, que «el Cuerpo y la Sangre y la Divinidad del Verbo Encarnado» están real y verdaderamente presentes en el altar en virtud de la Omnipotencia de Dios. El cuerpo y el alma de Cristo permanecen inseparablemente unidos a la persona del Verbo, el cual nos trae al Padre y al Espíritu, en la indivisible unión de la Trinidad.
San Alberto Hurtado
