Reflexión diaria
En unión con las Santas Misas celebradas a través del mundo.
Padre Eterno, yo te ofrezco la preciosísima Sangre de tu Divino Hijo Jesús en unión con las Santas Misas celebradas hoy día a través del mundo por todas las benditas ánimas del purgatorio, por todos los pecadores del mundo. Por los pecadores de la Iglesia Universal, por aquellos en mi propia casa y dentro de mi familia.
Santa Gertrudis
Reflexión diaria
San Nicolás de Tolentino patrono de las almas del purgatorio.
San Nicolás de Tolentino, que vivió en el siglo XIII, tuvo una experiencia mística que lo hizo patrono de las almas del purgatorio. Un sábado en la noche, después de prolongada oración, estaba en su lecho, queriendo dormirse, cuando escuchó una voz lastimera que le decía: «Nicolás, Nicolás, mírame si todavía me reconoces. Yo soy tu hermano y compañero Fray Peregrino. Hace largo tiempo que sufro grandes penas en el purgatorio. Por eso, te pido que ofrezcas mañana por mí la santa misa para verme por fin libre y volar a los cielos… Ven conmigo y mira». El santo lo siguió y vio una llanura inmensa cubierta de innumerables almas, entre los torbellinos de purificadoras llamas, que le tendían sus manos, llamándolo por su nombre y le pedían ayuda.
Conmocionado por esta visión, Nicolás la refirió al Superior que le dio permiso para aplicar la misa durante varios días por las almas del purgatorio. A los siete días, se le apareció de nuevo Fray Peregrino, ahora resplandeciente y glorioso, con otras almas para agradecerle y demostrarle la eficacia de sus súplicas. De aquí tiene su origen la devoción del septenario de San Nicolás en favor de las almas del purgatorio, es decir, mandar celebrar siete días seguidos la misa por las almas del purgatorio.
Reflexión diaria
Te ofrezco a tu Hijo, con todos los méritos de su Pasión y Muerte.
Un día durante un sermón, el Santo Cura de Ars dijo un ejemplo de un sacerdote que al celebrar una Santa Misa por su amigo muerto, después de la Consagración oró de la manera siguiente: «Eterno y Santo Padre, vamos haciendo un cambio. Tú posees el alma de mi amigo en el Purgatorio; yo tengo el Cuerpo de tu Hijo en mis manos. Libérame tú a mi amigo, y yo te ofrezco a tu Hijo, con todos los méritos de su Pasión y Muerte».
Reflexión diaria
Muchas almas salen del Purgatorio y vuelan al cielo.
Por cada Santa Misa que se dice, muchas almas salen del Purgatorio y vuelan al cielo.
San Jerónimo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
El más poderoso sufragio a las almas del Purgatorio.
La Santa Misa procura el más poderoso sufragio a las almas del Purgatorio. La que más apacigua la encendida cólera de Dios en contra de los pecadores y la que proporciona a los hombres en la tierra mayor cúmulo de bienes.
San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia
La Misa Atropellada
Reflexión diaria
Ni un solo día dejaríamos de ir a la Santa Misa.
¡Ah! Si las almas del Purgatorio pudieran volver a este mundo, ¡qué no harían por asistir a una sola Misa! Si pudierais vosotros mismos comprender su excelencia, sus ventajas y sus frutos, ni un solo día querríais pasar sin participar en ella.
San Pedro Julián Eymard
Obras Eucarísticas
Reflexión diaria
La Santa Misa y las almas del Purgatorio.
Cuando se celebra la Santa Misa por un alma del Purgatorio, aquel fuego tan abrasador suspende su acción, y el alma cesa de sufrir todo el tiempo que dura la celebración del Santo Sacrificio.
San Jerónimo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
La Santa Misa alegra toda la corte celestial.
La Santa Misa alegra toda la corte celestial, alivia a las pobres almas del purgatorio, atrae sobre la tierra toda suerte de bendiciones y da más gloria a Dios que todos los sufrimientos de los mártires juntos, que las penitencias de todos los solitarios, que todas las lágrimas por ellos derramadas desde el principio del mundo y que todo lo que hagan hasta el fin de los siglos.
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
Sermón sobre la Santa Misa
Reflexión diaria
La Santa Misa aprovecha más que cualquier oración.
Más aprovecha para la remisión de la culpa y de la pena, es decir, para la remisión de los pecados, oír una Santa Misa que todas las oraciones del mundo.
Beato Eugenio III, Papa
Reflexión diaria
Aprovecha más una Santa Misa en vida…
Oír una Santa Misa en vida o dar una limosna para que se celebre, aprovecha más que dejarla para después de la muerte.
San Anselmo
Doctor de la Iglesia
Reflexión diaria
Les serán atenuadas las penas del purgatorio.
Dice San Jerónimo que a las almas por las que está obligado a orar el que oye la Santa Misa -su padre, su madre, sus parientes y bienhechores-, durante el espacio de tiempo en que oye la Santa Misa, les serán atenuadas las penas del purgatorio.
San Vicente Ferrer
Las propiedades de la Santa Misa
Reflexión diaria
A la hora de la muerte.
A la hora de la muerte estarán presentes tantos santos cuantas Santas Misas haya uno oído devotamente.
San Vicente Ferrer
Las propiedades de la Santa Misa
Reflexión diaria
El Sufragio más eficaz para los difuntos.
La Santa Misa es el Sufragio más eficaz para los difuntos según lo demostró el caso de una hermana de San Vicente Ferrer, llamada Francisca, que murió y su alma se apareció al Santo, revelándole que había sido sentenciada a sufrir en el Purgatorio hasta el día del Juicio Final, pero que, como enseguida San Vicente le aplicó las 30 misas Gregorianas, volvió a aparecérsele al concluirlas, para agradecerle tan poderosísimo Sufragio, en virtud del cual Dios le perdonaba todas sus penas y volaba ya gloriosísima al cielo.
Reflexión diaria
Cada Santa Misa tiene un valor infinito.
Cada Santa Misa tiene un valor infinito, inmenso, que nosotros no podemos comprender del todo: alegra a toda la corte celestial, alivia a las pobres almas del purgatorio, atrae sobre la tierra toda suerte de bendiciones, y da más gloria a Dios que todos los sufrimientos de los mártires juntos, que las penitencias de todos los santos, que todas las lágrimas por ellos derramadas desde el principio del mundo y todo lo que hagan hasta el fin de los siglos.
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
Sermón sobre la Santa Misa
Reflexión diaria
Te ofrezco a tu Hijo, con todos los méritos de su Pasión y Muerte.
Un día durante un sermón, el Santo Cura de Ars dijo un ejemplo de un sacerdote que al celebrar una Santa Misa por su amigo muerto, después de la Consagración oró de la manera siguiente: «Eterno y Santo Padre, vamos haciendo un cambio. Tú posees el alma de mi amigo en el Purgatorio; yo tengo el Cuerpo de tu Hijo en mis manos. Libérame tú a mi amigo, y yo te ofrezco a tu Hijo, con todos los méritos de su Pasión y Muerte».
